Semi-Diosa

CAPITULO 21

Narra Jayden:

Me levante con cuidado de no hacerle daño a Julia, la vi por un momento, ya su piel no esta tan pálida y fría como lo estaba la noche anterior. No se que va a pasar si ella no despierta, si ella muere, no lo puedo ni pensar, es la única mujer a la que le he llorado, y la única que tiene mi vida en sus manos. Se que suena egoísta, pero yo quiero a esta mujer con vida a mi lado, no quiero que nadie mas la vea con ojos de amor, no quiero ni que la muerte la toque, ella es mía, me pertenece... aunque si cuando ella despierte no quiere estar a mi lado la entenderé, no la retendría a mi lado en contra de su voluntad.

A duras penas salgo del cuarto donde yace mi amada y me dirijo hasta la sala de estar que es donde están todos o por lo menos es lo que creo yo.

-Sol esta viva- digo al entrar, todo el mundo voltea a verme como la niña del exorcista- Ella logro contactarme por medio de un sueño, me dijo que no intenten buscarla, esta en un lugar en el que Seth la encerró sin darse cuenta.

      Narra Julia:

Estaba en un lugar un tanto extraño, creo que por ser un demonio no puedo pasar al lugar donde hay paz, de vez en cuando escuchaba la voz de Jay, lo escuchaba llorar, y eso me partía el Corazón, quería volver junto a el pero había algo que no me dejaba salir de aquí, había algo que me tenia atrapada en este lugar. Me sentía atada de pies y manos, por otro lado, este lugar era muy oscuro y me daba miedo, se sentía frió y solitario.

Me encontraba caminando hacia ningún lugar en especifico, todo era extraño, no había nada diferente por donde fuera que pasara todo era igual, me sentía como si caminara en círculos y eso ya me estaba exasperando. Mas adelante, mientras me iba acercando veía una figura, la de una chica, mientras mas me acercaba mejor la podía ver. Al llegar frente a ella me quede con la boca abierta al por fin verla.

-¿Así que tu eres Julia?- me dijo la chica que es idéntica a mi, creo que era un espejo- No me veas así, créeme que es extraño verme a mi misma, a la mujer que conquisto el Corazón de mi amado Jayden- al ella mencionar su nombre todo mi mundo callo, lo extraño, lo necesito.

-¿Jayden? ¿El esta bien?- le pregunto a la chica, estoy desesperada al no saber de el.

-El esta bien, hable con el hace unas horas, me dijo que tu eres su Mate, que te extraña y necesita estar a tu lado, quiere que vuelvas- me dice con una mueca en la cara.

-No puedo volver, no puedo salir de este lugar- le dije muy apenada.

-Si es verdad lo que dicen y tu eres una Semi-Diosa, o mejor dicho una Diosa, la mas poderosa de todos, podrás salir- me dijo con una sonrisa.

-No tengo la fuerza para ser una Diosa, solo soy una híbrida de demonio y humana- le dije con decepción y desanimo, no podre salir de este lugar nunca, estaré encerrada aquí para siempre.

-Por eso no hay problema, yo te voy a entrenar, para algo estamos las primas- me dice guiñándome un ojo, yo solo la mire con el ceño fruncido, ella al parecer se dio cuenta, ya que me contesto al instante- Soy la hija de Lusian, el Dios del sol.

-Pero su hija esta muerta- le dije aun mas confundida- Mi padre la mato, y juro que lamento mucho eso.

-Tu padre me quiso matar, porque el quiere el reino lunar, y tu te quedaste con mi antiguo mate, Jayden- mis ojos se abrieron hasta mas no poder, no quiero ser la responsable de la infelicidad de mi prima- Pero eso ya no importa, el te ama, incluso mas de lo que me llego a amar a mi. Te voy a mostrar toda mi vida y la Jayden,

Dicho eso unas imágenes donde aparecían ella y Jayden llegaron a mi cabeza, no se porque mi padre le hizo ese daño a ellos, si se ve que se amaban, y ahora soy yo quien le quitó la oportunidad de estar con él, me sentía muy mal por todo lo que el le hizo y lo que ahora yo le hago al estar con el hombre que ella amaba.

- No pienses en dejarlo por mi, el te ama más de lo que te puedes imaginar- me dijo ella con una sonrisa en el rostro, pero se que está triste- Mejor piensa en que debes aprender a controlar tus poderes, ven, yo te enseñaré todo lo que necesitas saber.

     Narra Jayden:

No sé porque se sorprenden, si ellos mismos dicen que ese hombre es un maldito, se que el es parte de su familia, pero le hizo daño a su propia sobrina e intenta hacerle lo mismo a su hija menor, ¿Qué gana el destruyendo a los que lo aman? Porque se que mi pequeña Julie ama a su padre, a pesar de todo, ella lo ama... aunque diga que lo odia y que no lo quiere volver a ver... solo lo dice por orgullo.

-Señor- esa voz, levanté mi cabeza para ver al tipo ese, quiero matar a ese maldito infeliz- Tenemos que sacar a los perros de aquí- dijo el muy infeliz viéndome, y aún osa a desafiarme, que estúpido.

-Sabes, yo que tu te callabas conmigo, estas en mi lista negra desde hace siglos- le digo con una sonrisa de suficiencia- Lusian, este hombre fue uno de los que ayudó a hacerle daño a tu hija, el fue el que le dio la herramienta a Seth para hacernos daño- la cara de ese infeliz fue épica, como amo el recordar todo lo que pasó.

-Tu me traicionaste- dice el Dios con evidente enojo- Te atreviste a ayudar a que mataran a tu reina, ¿por Que?

- Señor, yo no haría tal cosa- sus nervios y su miedo los huelo a kilómetros, los demás lobos que están en el lugar también lo detectaron- Este perro- todos los lobos gruñimos hacia él cuando me llamo perro- está inventando cosas, jamás lastimaría a mi...



Lizzy Rosario

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En el texto hay: vampiros, hombreslobos, dioses

Editado: 07.01.2020

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