Simplemente Eres Tú

Epilogo

Cinco meses más tarde, tanto Leila como Nathan entraron a un hospital de Alemania junto con Dakota para atender el parto de los gemelos, que aunque tuvo algunas complicaciones, ambos niños Zuzak nacieron con bien y ninguno tuvo repercusiones con respecto a su salud.

El incidente con Donald había quedado en el pasado al momento de ver que los gemelos se encontraban bien, Leila y Nathan decidieron viajar a Alemania al mes para mantener monitoreado el embarazo. También porque Nathan tomaría las riendas de la empresa Zuzak y Leila la de los Schneider, su vida estaba en ese país y nadie podría cambiarlo.

El asunto con André estaba todavía bajo investigación por la forma tan repentina de su desaparición. Nathan se enteró de todo el pasado de sus padres, sobre el embarazo de su hermana, todo el asunto de su familia estaba al descubierto. Ninguno hablaba sobre ello mientras se investigaba para no hacer el problema más real. Estaban hablando de una pelea entre los hermanos Zuzak, y con André involucrado no se esperaba nada bueno para la nueva alianza con los Schneider.

Ahora, quince años después. Leila Zuzak se encontraba sentada en la silla de playa de la residencia de su esposo, ojeaba un libro mientras su esposo nadaba en la playa frente a ellos. Estaban celebrando sus quince años de matrimonios con sus hijos en la casa de playa, hace unos minutos habló con su hermana sobre su posible llegada al lugar, pero no creía que fuese muy seguro debido al trabajo de su cuñado en el extranjero.

– Hola, mamá.

Leila levantó la mirada del libro que tenía en sus manos y sonrió. Frente a ella se encontraba Zara Zuzak, su hija de diez años. Poseía unos ojos claros como los de su padre, con el cabello negro rozando su cintura mientras caminaba por la playa. Era la primera hija de Nathan Zuzak, siendo también la luz de sus ojos a cada momento. Incluso sus hermanos mayores la cuidaban al dejarla en el colegio, ella tenía ese tipo de vibra que muy pocas personas podían dejar de lado y atraía de forma magnética a todos. Cosa que a Nathan no le hace mucha gracia cuando los chicos se acercan a ella.

– Que bueno que te animaste a venir – Dice Leila dándole espacio para que se sentase junto a ella en la playa – ¿Terminaste el libro que estabas leyendo?

– Aún no – Se sienta en la arena, abrazándose a sí misma por el traje de baño negro de dos partes que tenía puesto y sonrió – Me gusta estar aquí, es muy tranquilo y relajante.

Las risas de las gemelas resonó sobre el sonido de las olas, Leila dirigió su mirada a ese lugar y sonrió. Francis y Lucian, sus hijos de quince años, tenían sobre sus hombros a Antonella y Halsey, sus pequeñas de cinco años. Estaban jugando a las vencidas en la orilla de la playa y sus hermanos no paraban de reír mientras ellas se peleaban de forma amistosa. Era una hermosa vista.

– Mi hermana llamó – Dice Zara llamando la atención de Leila de nuevo – Está en Rusia con su prometido, al parecer sus padres lo necesitaban y ellos tuvieron que ir. No vendrá a pasar las vacaciones con nosotros.

Amber era una chica de veinte años que se comprometió con un chico amable y de buena familia proveniente de Rusia, ella vivió durante sus años de universidad con Leila en Alemania. John estaba con su esposa e hijos en Venezuela y ella deseaba estar un tiempo con sus padres, aunque ahora está en Rusia por la familia de su prometido, Leila sabe que volverá a casa con nuevas historias que contar. Ella es como ella, vivaz, atrevida. Vino a viajar por el mundo para hacerlo suyo y Leila no le arruinaría ese sueño.

– Bueno, ella vendrá cuando esté desocupada – Comenta Leila colocándose de pie, le tiende una mano a Zara y ella sonríe – Vamos a nadar un poco.

– Si Francis o Lucian me intentan ahogar como la última vez, voy a matarlos – Dice Zara levantándose riendo.

Francis y Lucian son dos chicos parecidos, pero diferentes a la vez. Francis es el mayor de los gemelos, con el cabello castaño alborotado sobre sus ojos y una mirada del color de la miel que hace que muchas de sus compañeras caigan en sus encantos. Mientras que Lucian tiene el cabello un poco más corto y lo mantiene peinado hacia atrás, sus ojos son un poco más oscuros que los de su hermano mayor. Pero igual que Francis, Lucian es uno de los chicos más populares que la secundaria.

Halsey y Antonella, fueron el último parto de Leila antes de ligarse de forma definitiva hace cinco años. Ellas tienen el cabello castaño como Leila y los ojos de Nathan, unas niñas preciosas que pueden derretir a su padre con una mirada. Siempre están riendo de un lado a otro y ellas son las que le dan vida a la casa cuando Leila se encuentra sola trabajando.

Toda su familia es muy unida y amplia, nunca se va a arrepentir de tenerla y agradece siempre todos estos años a su lado.



Laczuly0711

Editado: 18.09.2019

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