Solo te quiero para que juegues conmigo [2]

Capítulo 17

Mientras terminaba de hacer la historia clínica de la señora Rosa, no pude evitar percatarme de una escena en particular. Julieta estaba ahí a unos cuantos metros de mí con el chico ese, Jorge, hablaban demasiado cerca y la forma en la que se miraban y sonreían demostraba claramente que se están coqueteando. El lenguaje corporal de Julieta lo está diciendo todo, cómo nerviosamente se arregla los lentes, como se enrolla con el dedo índice el largo mechón de cabello que se ha agarrado y cómo moja sus labios sutilmente. Por otra parte, tenemos a Jorge que intentaba tocarle la mano con cualquier pretexto, ¿qué está pasando ahí? ¿Acaso Julieta gusta de Jorge? ¡Y viceversa! ¿O por qué últimamente pasan tanto tiempo juntos?

 

—¿Qué fue eso? —Le pregunto una vez que él la deja sola—. ¡Estaban coqueteando descaradamente!

—¡Ay no! ¿Cómo crees? Jorge se ha convertido en mi mejor amigo. Aparte yo sigo siendo novia de Eric, ¡¿cómo crees que voy a tener algo con Jorge?!

—Yo solo dije que estaban coqueteando, no que tenían algo.

—Pues no Ann, no tenemos nada ni estamos coqueteando, somos amigos. Es como si te dijera que coqueteas con Oliver.

—Bueno, eso es imposible porque Oli es gay, pero Jorge no lo es. —Le guiño el ojo, tomando mis cosas—. Solo digo.

 

Julieta se negó con la cabeza, pero creía conocerla lo suficiente como para saber que algo pasaba. La forma en la que mira a Jorge es la misma con la que miraba a Eric hace unos meses cuando fuimos a jugar boliche juntos, además he notado que ha empezado a usar más perfume y llega mucho más temprano para encontrárselo casualmente y así quedarse platicando. Julieta gusta de Jorge, aunque intente ocultármelo.

 

—En fin, no me digas nada. —Musito, sonriéndole—. Me daría mucho gusto que salieras de tu relación tóxica con Eric y empezaras a salir con Jorge, se ve que es buen chico.

—Anette…

—Yo te dejo, tengo que checar un par de cosas.

 

Caminé por el corredor en búsqueda de uno de los internos, sentí mi celular vibrar al interior del bolsillo de mi bata blanca. Me detuve un poco para sacarlo y mirar rápidamente el mensaje, era Tristán.

 

Tristán Ayala: Ando muy cerca de tu hospital. ¿A qué hora sales?

Anette Ibarra: En una hora y media. ¿Por?

Tristán Ayala: ¿Quieres ir a comer conmigo?

 

Conocía mi respuesta. Sí, era obvio que quería ir a comer con él, verlo siempre es una buena idea. 

 

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Acordé de verme con Tristán en la sucursal de La Casa de Toño que está cerca del hospital, ahí estaba él y aún no se da cuenta de que he llegado, sonreí al verlo y me acerqué para tocarlo con dos dedos en el hombro. Apenas se volteó me le fui encima con un abrazo, fuerte fuerte como siempre suelo abrazarlo, nos saludamos y nos hicimos las típicas preguntas de cortesía en lo que nos otorgaban un lugar.

 

—¿Cómo va tu vida de Grey’s Anatomy?

—Ahorita está tranquilo todo, estoy aprendiendo. Deja que entre al internado, ahí si vendrá lo bueno.

—¿Y ya te ligaste a algún doctor?

—No y no tengo intenciones de. —Respondo, esbozando una sonrisa—. Estoy bastante tranquila así como estoy ahora, soltera.

—Okey, okey, sólo decía. Como siempre solías decir que querías un novio que fuera doctor.

—Sí, pero no por ahora.

 

El mesero nos trajo lo que pedimos. Un plato de pozole para Tristán, dos quesadillas de queso bastante calientes para mí y agua mineral.

 

—¿Tú cómo vas con Marisol?

—Bien, ahorita está súper padre porque estamos en una etapa muy bonita. No nos hemos peleado y la confianza está en su punto, muy estable todo y así.

—Qué bueno, me da gusto.

 

Un minuto de silencio, yo me dediqué a abrir las quesadillas con la intención de que éstas se enfríen un poco y Tristán se está encargando de preparar su pozole con limón y demás condimentos antes de comenzar a comerlo.

 

—Por cierto, tengo una duda que me está matando de curiosidad desde la mañana. —Me dice, limpiando sus manos con una servilleta de papel—. ¿Vas a ir al concierto de Arctic Monkeys?



AnnieGz

Editado: 30.05.2020

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