Somos Arte [03]

Capítulo 10

 

"Los caminos difíciles a menudo conducen a hermosos destinos" —Anónimo.

🌸🌸🌸

Melanie.

Los ojos sádicos de Brody nos observan de manera triunfal. Sus amigos están riéndose, y Neal me mantiene detrás de su espalda. Karissa maldice a mi lado, y el miedo no tarda en llegar. ¿En qué estaba pensando cuando acepté venir a este sitio de mala muerte? Ni siquiera le avisé a Bella, y lo más probable es que esté preocupada.

Estoy metida en la boca del lobo.

Mi sangre ruge en mis oídos, y mis manos se aferran a Karissa. ¿Cómo se supone que vamos a irnos ahora? Entre Neal, y yo no existe nada. Odiaría verlo en problemas por mi culpa. Podrían expulsarlo de la universidad, incluso arruinar su carrera, y manchar su prestigio.

—¿Y quién le creerá a un drogadicto como tú? —gruñe Neal, hirviendo de rabia —. Podría llamar ahora mismo a la policía, y acusarte de traer drogas a una fiesta lleno de adolescentes.

El rostro de Brody se pone más blanca que una hoja, y lo mira con aire de suficiencia.

—Vete a la mierda de mi fiesta, profesor —Sus ojos se posan en mí, y lame sus labios —. Ella es tuya, ¿eh?

La mandíbula de Neal se aprieta.

—Ella no es mía, ni de nadie. Estás hablando de una chica, no de un objeto.

Brody suelta una carcajada, y sus amigos le siguen el juego. Oh, Dios, esto es simplemente ridículo.

—Hombre, me saliste todo un feminista —dice con diversión —. La cuestión aquí es que me importa una mierda la igualdad de géneros. Fuera de mi fiesta.

Neal sonríe, y agarra mi mano, manteniéndome a su lado.

—No planeábamos quedarnos aquí de todos modos.

Por segunda vez en la noche tratamos de salir por la puerta, pero Brody no quiere dejarnos ir. ¿Qué pretende? Su sonrisa maliciosa aparece, y muerde su labio. Dándole un apretón a su entrepierna me dice:

—Espero verte pronto, hermosa.

Todo sucede demasiado rápido.

Neal golpea a Brody con fuerza en la cara, y suelto un chillido sorprendido. Karissa jadea a mi lado, y Dylan aparta a su amigo antes de que cometa más locuras. Yo tiemblo de pies a cabeza, y siento la necesidad de huir. No me gusta este tipo de ambientes. Me recuerda a mi pasado, y siempre he huido de la violencia.

—¡Ustedes dos paren! —grita Dylan sosteniendo a Neal —. Nos iremos ahora mismo de aquí, y esto termina. ¿Bien?

Brody se encuentra en el suelo sosteniendo su nariz, y Neal respira pesadamente. Los invitados empiezan a murmurar, y me siento tan avergonzada de que la pelea haya sido por mí. Odio ser el centro de atención.

—Tú... —Brody se pone de pie con ayuda de sus amigos —. No sabes con quién te has metido, imbécil.

—Aléjate de ella, o juro que vas a lamentarlo —Le advierte Neal sonando furioso.

Mi pecho es golpeado con un calor reconfortante. Sentimientos de más que su seguridad empiezan a invadirme, y no puedo apartar mis ojos de él. Pocas personas se preocupan por mi bienestar, y saber que a Neal le importa me reconforta.

Finalmente, nadie nos detiene cuando abandonamos el salón. El aire frío nos da la bienvenida, y mi cuerpo tiembla. Neal se quita su chaqueta de cuero para cubrir mis hombros. Dylan parece disgustado, y entra al auto con Karissa.

—Lo siento por eso —Se disculpa Neal, mirando mis ojos —. Jamás debí traerte aquí.

—No es tu culpa —susurro.

—La idea de él acosándote me enferma —dice molesto —. Nadie merece pasar por una situación así.

Levanto mi mano hacia su mejilla cubierta por barba incipiente, y lo miro con una pequeña sonrisa.

—He pasado por cosas peores. Estaré bien.

Intento unirme con Karissa, y Dylan al auto, pero Neal detiene mi huida. Me siento sorprendida cuando su mano se posa en mi cintura, y me acerca a su cuerpo.

—No permitiré que nadie te hable de manera irrespetuosa. No importa por qué situaciones has pasado, Melanie. Mereces ser tratada con respeto.

Él nunca dejará de sorprenderme. Con este tipo de actos lo único que logra es despertar cada día mis sentimientos. Me pongo de puntitas, y beso su mejilla. Neal cierra sus ojos.

—A tu lado me siento a salvo —sonrío —. Pocas personas logran este efecto en mí.

Me aparto, y él pone un mechón de pelo detrás de mi oreja.

—Yo quisiera provocarte más cosas.

Me sonrojo.

—Neal...

Levanta las manos en señal de paz.

—Lo siento, eso fue inapropiado —murmura con una sonrisa —. No pude evitarlo, menos teniéndote tan cerca.

—¿Podemos irnos de una maldita vez? —grita Dylan haciendo sonar la bocina y mi vergüenza aumenta.

—Cállate —Le grita Neal de vuelta —. ¿Quieres ir a casa, o en algún otro lugar?

La mejor decisión sería volver a casa con Caleb, y Bella, pero solo por un día quiero romper las reglas.



Jessica Rivas

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En el texto hay: romance, amor, dolor

Editado: 26.03.2019

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