Somos Arte [03]

Capítulo 11

"Si actúas como víctima, serás tratado como tal" —Paulo Coelho.

🌸🌸🌸

Neal.

No voy a mentir.

Su presencia me pone nervioso. Es sorprendente que su mirada fría me provoque este tipo de emociones. Él maneja muy bien el tema de la intimidación. Presiento que está aquí para advertirme que me aleje de Melanie, pero si esa es su intención no funcionará conmigo.

Quiero estar cerca de ella, y nada ni nadie me hará cambiar de opinión

—¿Quién es, cariño? —pregunta mi madre entrando a la sala, y su sonrisa se borra cuando ve al señor Novak.

Me aclaro la garganta antes de decir:

—Él es Caleb Novak. Padre de Melanie.

Mamá está muy sorprendida. Puedo ver los miles de preguntas que hay en sus ojos, pero ya habrá tiempo para las respuestas. Necesito saber qué hace este hombre en mi casa. ¿Por qué se ha tomado la molestia de venir hasta aquí?, ¿en serio piensa que soy una gran amenaza para Melanie? Me desilusiona bastante saber que tiene ese concepto de mí.

—Mucho gusto, señora —Se presenta Caleb —. Lamento molestar tan temprano.

Mamá sonríe.

—La familia de Melanie es bienvenida en mi casa —responde mamá con calidez —. No se preocupe.

Me hago a un lado, y Caleb entra mirando su entorno con desconfianza. El abrigo negro cubre sus rodillas, y tiene puestos guantes de cuero. Curiosamente me recuerda a John Wick.

Fantástico.

—¿Le gustaría pasar a mi estudio, señor? —pregunto, y él asiente.

—Claro.

—¿Desea tomar algún té? —inquiere mi madre amable como siempre.

Él niega.

—Se lo agradezco mucho, señora, pero he tomado café antes de venir.

—Oh —dice mamá, y me mira —. Estaré cerca si necesitas algo.

—Gracias, mamá.

—De nada, cielo.

Enfoco mis ojos en Caleb.

—Por favor, sígame.

Lo conduzco hasta mi estudio, y una vez dentro, cierro la puerta. No me dejo intimidar por su frialdad. Me mantengo serio e imperturbable.

—Sé muy bien porque está aquí —digo, rompiendo en silencio —. No me ha visto con buenos ojos desde que nos conocimos.

Observa con atención cada obra de arte en mi estudio, y pasa sus dedos por el cuadro de una mujer desnuda. Arquea una ceja oscura, y me mira nuevamente.

—Melanie fue a su exposición, y después volvió tarde a casa. Nunca envió mensajes avisando, pero no me preocupé. Sabía que estaban juntos.

—Es una mujer adulta, y no necesita decirle nada.

Sonríe sin humor.

—No tienes ni idea de quién es Melanie —espeta —. Pasó por circunstancias muy duras que nadie merece, y no permitiré que alguien como tú la arriesgue.

Mis músculos se tensan, y aprieto mis manos en puños. Siempre fui consiente por las actitudes de Melanie que pasó cosas horribles, pero debe ser más grave de lo que imagino. No necesito que este tipo venga a advertirme sobre nada.

—No tengo intenciones de lastimarla, señor.

—Me tomé la molestia de investigarte —masculla, y trago saliva —. Estudiaste, y te graduaste en Oxford. Tu madre es una mujer honesta, pero tu padre...

La tensión es pesada entre nosotros cuando menciona a mi padre.

—No he visto a mi padre desde que tengo doce años.

Él no se inmuta.

—Narcotraficante buscado por la policía —prosigue Caleb —. Un bastardo capaz de todo por dinero.

La rabia no tarda en envolverme, y respiro pesadamente. ¿Me está juzgando por los errores de mi padre? Todavía me cuesta creer que me ha investigado. Puedo ver en su mirada que la seguridad de Melanie es muy importante. Demasiado, diría.

—Yo no soy como él —digo ofendido —. Nunca lo seré.

—Lo sé —murmura —. Mi temor es que él algún día regrese, y no quiero a Melanie cerca cuando eso suceda.

—Eso no pasará —respondo rápidamente —. Escuche muy bien lo que voy a decirle, señor. Melanie me gusta, y haré lo que sea para estar a su lado. Yo no soy ninguna amenaza. Debería preocuparse por ese imbécil que la acosa constantemente.

Algo cambia en su expresión.

—Es un ser insignificante, y pronto me haré cargo de él —Mira la hora en su reloj —. No te pediré que te alejes de ella. Le haces bien, y últimamente ha sonreído bastante. Tal vez está un poco rebelde, pero si te atreves a lastimarla...

—Soy hombre muerto —Termino por él.

—Sí —Enfatiza —. Vas a lamentarlo si derrama una sola lágrima por ti.

Sonrío un momento.

—Eso no sucederá, señor.

—Mi deber aquí está terminado —masculla —. Melanie ha pasado por mucho, y sé que tú eres alguien que necesita en su vida, alguien que la sacuda, y la saque de su dolor.



Jessica Rivas

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En el texto hay: romance, amor, dolor

Editado: 26.03.2019

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