Somos Arte [03]

Capítulo 15

«Me quedé con las ganas de que fuéramos la mejor historia de amor».

—Danns Vega.

  🌸🌸🌸  

Melanie.

Miedo.

Lo único que puedo sentir es miedo mientras lo observo fijamente. Su habitual sonrisa petulante aparece en sus labios, y da un paso cerca de mí con el celular en la mano. No me muevo. Solo me quedo quieta, con la respiración agitada, y las manos temblando.

—Lo sabía —sonríe triunfal —. Sabía que hay algo entre ustedes dos.

Me quedo en silencio. ¿De qué serviría negarlo? La prueba es demasiado contundente, y nada lo hará cambiar de opinión. Trato de arrebatarle el maldito aparato, pero él es más rápido, y lo guarda en su bolsillo.

—Te gustan los artistas mediocres, ¿eh? —Suelta una carcajada, y niega con la cabeza —. ¿Qué demonios ven de especial a ese tipo? Todas las zorras de la universidad babean por él.

—¿Qué quieres? —Al fin me atrevo a hablar con el miedo calando mis huesos, y la adrenalina invadiendo mis venas. Necesito salir de aquí, o me agarrará un colapso mental.

Sus ojos recorren con descaro mi cuerpo y lame mis labios.

—Pensé que eso había quedado bastante claro.

La repulsión se instala en la boca de mi estómago, y mis labios tiemblan mientras digo con la mayor confianza que puedo:

—No tendré sexo contigo.

Su sonrisa aumenta, y enreda un mechón de mi cabello rubio entre sus dedos. Me mira con fascinación, y todo lo que hago es encogerme de miedo como una cobarde. Odio ser tan débil. Me odio tanto. Debería golpearlo, hacer lo que sea para proteger a Neal. Sin embargo, parezco un perro asustado ante su dueño abusivo.

El recuerdo de mi padre golpeándome, y tocándome pasa por mi mente. La imagen se reproduce de la manera más cruel, y me quedo paralizada. Ahora me siento como si estuviera en la misma situación, pero el abusivo es Brody.

—Escucha, Melanie —dice con diversión —. Si no sales a una cita conmigo; todos en la universidad sabrán que follas con el profesor.

Al fin soy capaz de salir de mi aturdimiento.

—Él, y yo no f... —Ni siquiera soy capaz de terminar la oración. Me siento demasiada avergonzada de mí misma.

No importa lo que ha visto. Brody puede decir lo que sea, y arruinar la carrera de Neal. No pienso permitirlo. Debo hacer algo al respecto. Fuimos demasiados imprudentes, pero ya es tarde para arrepentimientos.

—Courtauld Institute of Art es una de las universidades más prestigiosas del país —prosigue Brody —. No permitirían que un profesor como ese siga enseñando aquí. Lo despedirán, y su reputación quedará por los suelos. ¿Quieres eso?

Niego rápidamente.

—Chica lista —murmura satisfecho —. A partir de hoy será mi perra, Melanie Novak. Harás lo que yo diga.

Y entonces él se aleja como si nada hubiera pasado mientras las lágrimas se acumulan en mis ojos. Estoy metida en un foso muy oscuro, y será difícil salir.

Cuando al fin puedo caminar, me encuentro con Caleb en la salida de la universidad. Abro la puerta de su Mercedes Benz, y entro. Sus ojos azules me miran con atención, y arquea una ceja al ver mis mejillas manchadas de lágrimas.

—¿Qué anda mal, princesa? —Aprieta su mandíbula —. ¿Ese niñito volvió a molestarte?

Tomo una respiración profunda, y digo sin pensarlo dos veces:

—Estoy metida en problemas, y necesito que me ayudes.

🌸🌸🌸

Primero pasamos por Taco Bell a comprar un poco de comida, y luego nos dirigimos al departamento para hablar con calma. Caleb no me ha vuelto a dirigir la palabra desde que le conté con lujos de detalles mi problema, y temo que ha sucedido lo que no quería:

Está molesto conmigo.

Puedo saberlo por la forma que aprieta los puños en el volante mientras conduce, y el tic en su mandíbula es evidente. Ni siquiera me mira, y eso duele tanto. Fui una tonta por dejarme llevar en ese momento. Ese beso traerá demasiadas consecuencias, y no estoy lista para afrontarlo.

Cerca de quince minutos después detiene el auto, y baja para abrirme la puerta. Aprieto mi mochila contra mi pecho, y lo miro con temor.

—¿Me odias? —pregunto, y su mirada azul se suaviza.

—Sería incapaz de odiarte, Melanie. ¿Cómo puedes pensar en eso?

Trago el nudo que se ha formado en mi garganta.

—Ahora mismo no eres capaz de mirarme —musito con dolor, y él me atrae hacia su cuerpo para abrazarme con fuerza.

—Estoy molesto, sí, pero no contigo. Estoy molesto con el destino porque se empeña en joderte la vida. Pensé que aquí en Londres todo sería mejor, pero resulta que un imbécil poco hombre te acosa, y te chantajea. Estoy molesto por muchas cosas, Melanie.

—Lo siento por meterte en esta situación —digo —. No tienes que lidiar con mis problemas también.

Se ríe.

—Eres una de las personas más importantes que tengo en la vida, y haré lo que sea para protegerte. Todo tiene una solución, menos la muerte.



Jessica Rivas

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En el texto hay: romance, amor, dolor

Editado: 26.03.2019

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