Somos Arte [03]

Capítulo 16

«El rencor nos ahoga, el perdón nos oxigena»

Krishnamurti.

🌸 🌸 🌸

Neal.

No estoy pensando con claridad.

Su dulce voz sigue reproduciéndose en mi mente y recordándome que ya no habrá nada entre nosotros. Aunque pude detectar el dolor cuando hablamos. Mi corazón me pide a gritos que vaya por ella y solucionemos el problema. ¿Por qué me ha dicho todo eso?

Esta mañana parecía feliz cuando nos besamos. Por primera vez desde que nos conocimos había ese brillo en sus ojos azules, y su sonrisa era hermosa como ninguna.

Algo anda mal.

—¿Cuál de mis dos propuestas? —pregunta Giovanna, mordiendo su labio —. La primera es que me pintes de nuevo, y la segunda es ir a mi departamento para follar. Ambas están disponibles, Neal.

Mis ojos observan su cuerpo, y me pregunto que se sentirá hacerlo con Giovanna. ¿Podrá ayudarme a olvidarla por un momento? Lo dudo. Melanie siempre invade mis pensamientos, y hasta me roba el sueño. Además, no quiero ilusionar a Giovanna. Ella pensará que después de eso tendrá oportunidades conmigo, y es lo menos deseo.

—Olvídalo —responde mi parte racional —. No creo que sea correcto.

Se ve momentáneamente decepcionada.

—¿Qué no sería correcto? —masculla —. ¿Follarme o pintarme?

Me paso la mano por el pelo y suelto un suspiro frustrado.

—Ambas cosas —espeto —. Tú esperas algo más de mí, y no sucederá.

—No espero nada formal entre nosotros. Me conformo con una noche. Por favor, Neal.

El dolor en sus ojos oscuros me hace sentir culpable y sacudo mi cabeza. No. Es mejor dejar las cosas claras de una vez. No quiero malos entendidos después.

—Eres una chica hermosa, y con muchas cualidades —Le sonrío —. Estoy seguro que pronto encontrarás a alguien que te aprecie.

—Quiero que tú me aprecies —dice con desesperación —. No me importa nadie más.

Joder...

—No puedo ser esa persona. Lo siento mucho, Giovanna.

Asiente con los labios temblorosos, y ajusta su bolso sobre su hombro. Esperaba cualquier cosa menos su comprensión. No es tan inmadura como pensaba.

—De acuerdo—dice para mi alivio —. Nos vemos.

Cuando al fin se va, ordeno que rellenen mi vaso con más vodka, y bebo un largo trago. A mi mente le encanta torturarme porque recuerdo una vez más nuestro beso, y la forma que enredaba sus dedos en mi cabello mientras gemía. Maldita sea. Esta es la primera vez que siento algo tan intenso. Llevo semanas conociéndola, y logró meterse bajo mi piel como nadie.

El líquido amargo quema mi garganta y me siento desorientado. Escaneo a mi alrededor y veo a mujeres con miradas sugerentes en sus ojos. Ahora mismo podría tener a cualquiera, pero yo solo deseo estar con ella.

—¿Estás bien, hombre? —pregunta Dylan acercándose, y poniendo una mano sobre mi hombro.

—Estoy bien, idiota.

—Relájate. ¿Qué diablos ha sucedido?

—¿No te ibas a divertir con alguna chica?

Se burla.

—Esta noche no tengo ganas —responde para mi sorpresa —. ¿Por qué tienes cara de querer matar a alguien?

Genial, justo lo que necesito.

—Hablé hace menos de diez minutos con ella.

Me mira de lado.

—¿Melanie?

—La misma. Ella quiere que nuestra relación sea estrictamente profesional, y no entiendo porque cambió de opinión.

Piensa un momento antes de decir:

—Me dijiste que no le agradabas a su padre. Quizás él la obligó a alejarse.

—No —mascullo seguro—. Hay algo más detrás de esto.

—¿Entonces qué harás?

Bebé un último trago, y respondo:

—Le daré su espacio, pero haré lo que sea para averiguar qué oculta.

🌸🌸🌸

Melanie.

«Entonces dime, preciosa. Si hice algo que te incomodó, me disculpo. No fue mi intención»

Las palabras de Neal siguen reproduciéndose en mi mente, y mi corazón se contrae dolorosamente en mi pecho. ¿Cómo pudo pensar que todo esto fue su culpa? A su lado pasé momentos más increíbles y no me arrepiento por haberlo conocido. ¿Qué hice? Debí confiar en él y decirle la verdadera razón de mi decisión. Apuesto a que sacó sus propias conclusiones y lo más probable es que no quiere volver a verme.

Quizás es lo mejor.

—¿Qué anda mal? —pregunta Bella —. Has estado muy callada, Melanie.

Aparto la mirada y me concentro en observar cada objeto que se encuentra en su tienda de modas. Las prendas son exquisitamente elegantes, pero lo mejor de todo es que sus precios son muy accesibles. Diosa tiene buena clientela, y Bella cada día se siente más orgullosa de lo productivo que ha resultado su trabajo. No es la primera vez que me trae aquí para distraerme. Hoy es mi día libre de la universidad, y sinceramente no tengo ganas de estudiar. Esta mañana hablé con Karissa sobre lo sucedido con Brody, y prometió ayudarme a encontrar algo que lo incrimine. Su hermana fue novia de ese psicópata y estoy segura que será útil.



Jessica Rivas

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En el texto hay: romance, amor, dolor

Editado: 26.03.2019

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