Somos Arte [03]

Capítulo 18

«No se trata de quién te mueve el piso, sino quién te centra. No es quién te roba el corazón, sino quién te hace sentir que lo tienes de vuelta»

—Anónimo.

🌸🌸🌸

Melanie.

Mis costillas duelen al igual que cada uno de mis huesos. Alayna me dio la paliza de mi vida, pero no voy a quejarme. Yo pedí esto y ha llegado la hora de hacerme más fuerte. No quiero temblar cada vez que Brody me mira. Lo que sí quiero es golpearlo con todas mis fuerzas para que no se atreva a dirigirme la palabra. Nadie volverá a intimidarme de nuevo.

Sigo pensando en los ojos de Neal cuando hablamos esta mañana en la universidad. Parecía herido por mis palabras, pero fue lo mejor. Distanciarnos mantendrá tranquilo a Brody. El abusivo bajará la guardia y será mi turno de atacar. Él me ve como una simple cobarde y yo le demostraré que está equivocado.

«Tiempo de crecer, Melanie»

—¿En qué piensas? —pregunta Alayna.

—Lo interesante que fue nuestra clase.

Después de salir del gimnasio nos dirigimos a casa. Alayna me mira con curiosidad cada vez que hago una mueca de dolor. Su definición de suave es bastante rara.

—Mi maestro de artes marciales era japonés —comenta, sosteniendo el volante —. Él nunca tuvo compasión cada vez que entrenábamos. Era un jodido ninja y me lanzaba sus estrellas. Me costó como el infierno aprender a esquivarlas —Levanta un centímetro de su top y veo una larga cicatriz en su estómago —. Una vez casi morí desangrada a causa de sus heridas, pero él no me ayudó. Me quedé horas tirada en el suelo y llorando como una cobarde.

Me duele el pecho imaginando a una pobre chica siendo entrenada con tanta crueldad. Aunque fue el precio para que Alayna sea fuerte. Yo quiero ser de la misma forma.

—¿Cuántos años tenías? —pregunto.

—Catorce —responde a la ligera.

Mi boca se abre en shock

—Eras una niña, Alayna.

Su respuesta me dice que no piensa lo mismo.

—Debiste ver a las otras niñas de la organización. Yo era una perdedora a comparación de ellas.

—Pero hoy eres aterradora.

Levanta una ceja.

—El tiempo siguió avanzando, y me convertí en una de las mejores asesinas. También la más solicitada al igual que Caleb. Muchos temían a los hermanos Novak —Habla con demasiado orgullo.

—¿Disfrutas lo que haces?

Sus ojos azules están brillando por emoción genuina. Sí, definitivamente ama lo que hace.

—Al principio lo odiaba, pero después todo cambió. No tienes idea de cuánto lo disfruto. Matar a escorias es uno de mis pasatiempos favoritos. Lo que si me desagradaba bastante era recibir órdenes, pero hoy trabajo por mi cuenta. Ninguna organización me mandará de nuevo. Caleb y yo somos libres.

Suelto un profundo suspiro y apoyo mi cabeza contra el asiento del pasajero.

—Es bueno saber eso. Odiaba la idea de Caleb siendo prófugo y perseguido.

Aún puedo recordar esa época. Era horrible vivir escondidos con miedos a ser asesinados en el proceso. Caleb y Bella vivían con desconfianza y angustiados. Hoy gracias al cielo todo ha cambiado y no quiero pasar por lo mismo.

—Te enseñaré demasiadas cosas, Melanie —Alayna me guiña un ojo —. Ahora dime qué planeas hacer con él.

Sé muy bien que se refiere a Brody. Será inútil ocultarle mi plan. Alayna es una profesional y hará que las cosas sean más fáciles.

—Habrá una fiesta en casa de Brody, y quiere que vaya —Le explico —. ¿Recuerdas que te hablé sobre él grabando a chicas cuando las droga? Bueno, Karissa piensa que podríamos robar los vídeos ese día.

Alayna frunce el ceño.

—Es demasiado peligroso.

—Lo sé, y por eso necesito que tú vayas con nosotras. Tienes que tratar de que Brody no te vea y estar alerta si algo sale mal. Mi idea es seducirlo, llevarlo a su habitación y luego tú haces lo tuyo. Lo noqueas y buscamos los vídeos.

Alayna suelta una sonora carcajada y me mira con orgullo.

—Me parece un excelente plan.

—No quiero que Caleb interfiera. Es capaz de matarlo.

—No lo dudo ni un segundo. Conmigo será más que suficiente.

—Brody consume drogas y lo tendremos indefenso —digo sorprendiéndome a mí misma —. Estoy ansiosa por darle una gran lección.

Se inclina un momento para chocar sus cinco con los míos sin apartar sus ojos de la interestatal.

—Esa es mi niña.

🌸🌸🌸

Neal.

Su inocente sonrisa, sus ojos azules e incluso ese adorable rubor en sus mejillas me devuelven la mirada. Aprieto con fuerza el pincel y continúo trazando la pintura en el lienzo. Incluso en una simple imagen se ve hermosa. Realmente traté de no pensar en ella, pero Melanie es todo lo que veo en mis pensamientos.



Jessica Rivas

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#593 en Novela romántica

En el texto hay: romance, amor, dolor

Editado: 26.03.2019

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