Somos Arte [03]

Capítulo 22

 

"Nunca permitas que tus miedos ocupen el lugar de tus sueños"

🌸🌸🌸

Neal.

Melanie fue violada.

No necesito más señales para saberlo. Su actitud tímida, la forma que se estremece bajo mi toque la delata. No olvido que en la fiesta de Brody suplicó a su padre que no la tocara. ¿Cómo pude notarlo hasta ahora? Y su confesión de hace minutos me mata por dentro.

Desearía que ella me diga el nombre de esa basura, su dirección, lo que sea para matarlo con mis propias manos. Quiero hacerlo pedazos por lastimar a un alma tan pura como lo es Melanie. Quiero hacerlo sufrir por todo el daño que le ha hecho.

Un nudo se instala en mi garganta y la abrazo con más fuerza. Espero hacer las cosas bien. Tengo miedo a lastimarla. Ella es tan frágil que hasta en ocasiones temo tocarla.

—No has vuelto a decir nada —susurra Melanie.

Mis manos se tensan en su cintura.

—Ahora mismo tengo ganas de matar a alguien.

Me mira.

Es increíblemente hermosa de la manera más sana. Rizos rubios con rayas débiles de oro oscuro que va a través de ellos, pecas ligeramente moteando la nariz y los más increíbles ojos azul pálido que he visto nunca.

Es absoluta perfección.

—No sientas pena por mí —dice en voz baja —. Tuve momentos horribles, pero estoy trabajando para superarlo. Ya no deseo ser esa chica rota de diez años. Quiero recuperar la vida que perdí y disfrutarlo cada segundo.

Acaricio su suave mejilla.

—Eso habla muy bien de ti —musito —. Eres increíble.

—Mi familia y yo vinimos a Londres por esa misma razón —explica —. Ellos han dejado atrás muchas cosas por mí y no quiero decepcionarlos. Hay días dónde me hundo en mi propia miseria y me odio por ser tan débil.

—No eres débil, Melanie. Has pasado por situaciones traumáticas y es normal que te sientas así. Pocas personas logran superarlo, pero sé que tú podrás. Puedo ver tus ganas de vivir y aprender.

Su labio inferior tiembla.

—Lo sabes —susurra.

Me duele el pecho, pero me trago mis emociones.

—Sí, pero sigo viéndote de la misma forma. Tú eres una chica hermosa, valiente y admirable. Me tienes absolutamente loco y no cambiaré de opinión.

Me inclino y la beso. No en la mejilla esta vez, sino justo en los labios. Su boca es suave y cálida. Saboreo el algodón de azúcar en su lengua y quiero más de ella. Muchísimo más. Me pongo a morder sus labios rellenos, lamiéndolos y chupándolos.

—Neal —susurra. Quizás me estoy dejando llevar porque cuando respondo con un bajo gemido, ella vuelve la cara y rompe el beso. Un poco sin respiración, se echa hacia atrás y empieza a sonrojarse —. Creo que la gente nos está mirando.

Me encojo de hombros y vuelvo a besarla.

—Solo están celosos por no poder besar a la chica más hermosa y adorable del mundo.

El rubor rosa se extiende por toda su cara.

—Eres... —No termina la frase.

—¿Qué? —sonrío.

—Todos los días me pregunto qué viste en mí. Giovanna es mucho más... interesante y bonita.

Suelto una carcajada.

—Estás bromeando, ¿verdad? Giovanna es la persona más insufrible, superficial e inmadura que conozco. Tuve que soportarla solo por mi trabajo, pero no tienes idea de lo que dices. Ella jamás podrá compararse contigo.

—Yo...

—No quiero a nadie más —continúo —. Tú me gustas con todas tus inseguridades, porque adoro demostrarte cuán valiosa eres. Realmente lo adoro.

Ella me besa con todo lo que tiene. Y tiene mucho que dar. Quiero ser capaz de abrirla y ayudarla a dejar que su pasado se vaya de una maldita vez.

—Deberíamos irnos —dice contra mis labios —. Seremos arrestados por muestra pública de afecto.

Me río en medio del beso.

—¿Algo más que quieras hacer antes de irnos?

Niega.

—Mi día ha sido más que satisfactorio. Gracias.

Se levanta de mi regazo aun sosteniendo el peluche que gané para ella y tira un poco más hacia abajo su vestido. Y yo tengo que tratar de controlar mi respiración agitada y las ganas inmensas de querer desnudarla. Melanie necesita lentitud y voy a dárselo.

—¿Vamos? —pregunto y ella asiente.

Sostengo su mano en la mía mientras el sol se está ocultando. Nuestro día se está terminando y quiero prolongarlo. Lo que sea para no dejarla ir tan rápido.

—Háblame un poco más de ti —digo y aprieto su mano —. ¿Cómo conociste a tus padres adoptivos?

Hay un largo minuto de silencio, antes de que finalmente hable.

—Fui enviada a un orfanato y ahí conocí a Bella —responde —. Era una niña difícil, ¿sabes? Bella fue la única persona que logró llegar a mí. Me sentía cómoda con ella y en poco tiempo empecé a verla como una madre a pesar de que sea tan joven.



Jessica Rivas

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En el texto hay: romance, amor, dolor

Editado: 26.03.2019

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