Somos Arte [03]

Capítulo 32

«No creas en quien dice quererte, sino en el que lucha por tenerte»

🌸🌸🌸

Melanie.

Dos semanas después.

Lo extraño. Ni siquiera puedo mentirme sobre eso. Me convencí de que lo nuestro solo fue atracción pasajera, no amor. Es una manera para reducir el dolor en mi corazón. Nunca olvidaré la satisfacción en el rostro de Giovanna cuando me restregó que tuvo relaciones con Neal. Quizás fue una mentira más de esa víbora, pero eso no disminuye la traición. Él sigue frecuentándola a pesar de que esa mujer ha sido más que nefasta conmigo.

Lo que tuve con Neal fue grande y abrumador en el poco periodo que duró. Cada pequeña cosa lo trae a mi mente. Hemos pasado buenos momentos y me dejó conocerlo. Le dije mis más oscuros secretos y olvidarlo será difícil.

Dicen que el primer amor nunca se olvida y deja huellas como ningún otro.

Estoy empezando a experimentarlo.

Es el tipo de ruptura que deja secuelas y te deja en ruinas. Mi anhelo hacia él es insoportable y caigo en modo de supervivencia. Mi mente me transporta de nuevo a ese lugar oscuro que conocí cuando fui abusada sexualmente.

Soy un asco en el amor.

Tampoco ayuda el hecho de nunca haber tenido experiencia y ahora estoy devastada.

Me destroza no verlo en la universidad. La última vez que compartí una mirada con él fue cuando me entregó mis notas. En cada una obtuve diez al igual que en filosofía. Es deprimente ver al profesor Wilson ocupar el lugar de Neal. No siento la misma emoción en sus clases. No me inspira nada. Es un hombre pequeño de unos cincuenta años. Su cabello es largo, gris e ingobernable. Sus gafas siempre se posan en la punta de su nariz mientras me estudia. Bastante estricto para mi gusto y un completo cascarrabias.

A pesar de que todo duele, obligo a mi mente a estar ocupada. No tengo tiempo para anhelar algo que ya terminó. La universidad, tareas, entrenamientos con Caleb y Bella ayudan bastante. Mis padres hablaron sobre la posibilidad de volver a las terapias y estoy considerándolo.

Pongo en orden mi vida y me concentro solo en mis sueños. Ya he tenido más que suficiente. Es hora de pensar en mí. No me siento completa, pero me digo una y otra vez que soy fuerte. Lo suficientemente fuerte como para continuar, sin importar que mis piezas estén rotas.

Jake ha vuelto para posar desnudo en las clases de dibujo y Karissa está más que feliz por su presencia. Yo por mi parte me siento tan indiferente a pesar de tener siempre su atención. Lo único bueno de todo esto es que Brody no volvió a molestarme. Me pregunto qué tiene en mente ese psicópata.

—Ese viejo es un amargado —Se queja Karissa —. Extraño la cara bonita de Neal.

Ignoro el dolor punzante en mi corazón.

—Gracias por recordármelo.

Karissa me mira apenada.

—Lo siento, Melanie. Me cuesta creer que todo haya terminado muy drásticamente entre ustedes. Se veían tan enamorados.

Me encojo de hombros.

—Llegué a la conclusión de que Neal solo quería sexo de mí.

Mi mejor amiga jadea horrorizada.

—¿Qué?

—Anda en todos los rincones con Giovanna y ella sí le da lo que necesita—musito con dolor —. Al parecer es una joya muy preciada para él. ¿No has visto sus pinturas? Todas son de esa víbora.

—Recuerda que pintar a mujeres desnuda es su trabajo.

—¿Por qué justamente Giovanna? —expongo exasperada —. Hay miles de modelos en este mundo.

—La italiana es lo que busca el mercado.

—Da igual —respondo —. No quiero volver a verlo.

Karissa suspira.

—Lo mío con Dylan en cambio está en su mejor momento.

Sonrío.

—¿En serio? Me alegro mucho.

—Todo empezó como un simple polvo, pero ambos estamos interesados en tener algo más.

—Eso suena increíble.

—Lo sé —admite —. Me vuelve loca como no tienes ni idea.

El amor no es un mito después de todo. Existe y es el sentimiento más puro. He visto con mis propios ojos lo mucho que Caleb y Bella se aman. Quizás a mí me fue mal, pero lo disfruté mientras duró. Fui feliz junto a Neal. Él me tomó la palabra de alejarnos y me dolió que no volviera a insistir. Algunas veces intenté llamarle, pero me arrepentí como la gran cobarde que soy.

Estas dos semanas me sirvieron para recomponerme. Empecé a odiarme por la dependencia que sentía hacia él. Me molestaba que mis estados de ánimo siempre se relacionaran a Neal Vega, pero eso ha cambiado.

—¿De qué hablan? —murmura Jake, corriendo detrás de nosotras —. Siempre será un gusto verlas.

Hay una sonrisa en su apuesto rostro y me guiña un ojo. Lleva una camisa de polo blanco que resalta su piel bronceada y ojos verdes. Las mangas arremangadas hasta los codos, mostrando sus musculosos brazos. Pantalones oscuros y caros zapatos de gamuza completan el look.

—Hola, Jake —digo.



Jessica Rivas

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En el texto hay: romance, amor, dolor

Editado: 26.03.2019

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