Somos Arte [03]

Capítulo 37

"Bésame y desnuda todos mis miedos. Trae de vuelta conmigo las ganas de vivir y sonreír" —Robinson Aybar.

🌸🌸🌸

Melanie.

Esa misma noche me pongo uno de mis vestidos favoritos para mi cita con Neal. No he podido dejar de sonreír después de esa llamada. Escuchar su risa de felicidad fue como una suave caricia a mi corazón. Él realmente está feliz de que haya aceptado ir a ese viaje.

La emoción no ha disminuido, estoy feliz. Melanie Novak está viviendo sus propias aventuras, sin miedo a ser lastimada. Mis alas están listas para despejar lejos y volar. Mi nueva yo quiere disfrutar cada segundo de su vida junto al chico que amo.

Mis temores no serán un obstáculo.

Observo el reloj por décima vez deseando que mi novio esté aquí de una vez. Todo lo que quiero es besarlo, sentir esas maravillosas mariposas en el estómago cada vez que nos vemos. Neal Vega revoluciona mis hormonas. A su lado soy una adolescente necesitada, ansiosa de experimentar lo que significa estar enamorada.

—¡Melanie! —Me grita Bella desde la sala —. ¡Neal está aquí!

Oh, Dios...

Compruebo mi aspecto por última vez en el espejo, antes de alisar mi vestido rojo con puntos blancos y agarrar mi bolso. Me apresuro a salir de mi habitación, caminando tan rápido como mis tacones de diez centímetros me lo permiten. Una vez que nuestros ojos se conectan, todo se detiene a nuestro alrededor.

Neal parece aturdido. Sus ojos suben por mi cuerpo, desde mis tacones hasta mi pierna desnuda donde el vestido tiene una división al costado y mis pechos que destacan bastante gracias al escote.

—Te ves absolutamente hermosa —susurra Neal con una sonrisa.

Pongo un mechón de pelo detrás de mi oreja.

—Gracias, tú te ves muy bien.

Él está usando un sencillo pantalón jeans que ha combinado con una camisa negra. Las mangas se encuentran enrolladas hasta sus codos, los botones están desabrochados en la parte superior, mostrando un poco de su piel bronceada. Su cabello ha sido fijado en un puntiagudo estilo desordenado que se ve bien en él. Obviamente, hoy tampoco no se ha rasurado porque tiene un poco de barba alrededor de su mandíbula, dándole un aspecto sexy, y audaz.

—Espero que se comporten —Bella nos hace notar su presencia y agacho la cabeza —. Deberías llevar condones en tu bolso, Melanie.

La observo con fastidio.

—¡Bella! —chillo ruborizada.

Neal no parece ofendido en absoluto. Más bien, disfruta ver como mi madre me avergüenza y habla libremente sobre mi vida sexual. Primero la famosa charla hace días y ahora esto. Qué horror.

—Estoy cumpliendo mi deber de madre —Bella hace un mohín —. ¿Acaso Caleb es el único que puede?

Pongo los ojos en blanco y camino hasta Neal. Él rodea mi cintura con uno de sus brazos, acercándome a su cuerpo. Bella parece maravillada por la muestra de afecto.

—Nadie dijo que no puedes hacerlo, pero deja de avergonzarme —Le reprocho —. Una madre normal no haría eso.

Bella se encoge de hombros.

—No soy normal —Me recuerda y agrega —: Ustedes se ven hermosos juntos, déjenme sacarles una fotografía, por favor. Estoy tan feliz de ver a mi hija con su primer novio.

—Mamá... —Protesto, ocultando mi cara en el pecho de Neal. Él se ríe, acariciando mi cabello.

—No hay problema —sonríe Neal —. Mi madre también haría lo mismo.

Bella activa la cámara de su celular con sus ojos llorosos. Caleb no mentía cuando dijo que es muy sentimental. Ella está feliz de verme progresar y eso me hace amarla aún más. Es la mejor madre del mundo. ¿Qué sería de mi vida si Bella Foster nunca hubiera aparecido? Ni siquiera deseo pensar en esa opción. Estaría perdida.

—Neal, ubícate detrás de Melanie —Señala Bella y mi novio obedece.

Una vez que tiene sus brazos alrededor de mí, ambos apoyados en mi espalda, Bella dispara la foto sin darnos oportunidad de sonreír. En su lugar, nos toma una sonriéndonos el uno al otro.

—Ahora, Neal, quiero que te pares ahí —dice, empujándolo lejos de mí frente a ella—. Melanie, párate aquí.

Ella toma unas fotos más antes de que Caleb llegue irrumpiendo para salvarnos de más poses.

—¿Qué significa esto? —inquiere Caleb, cruzando sus brazos sobre su pecho.

Neal se aclara la garganta.

—Buenas noches, señor —dice a cambio.

—Quise capturar un momento memorable —Se ríe Bella, enseñándole las fotos —. ¿No se ven hermosos juntos?

Caleb frunce el ceño mientras observa la pantalla del celular.

—Neal tiene esa cara de querer arrancarle el vestido a Melanie —comenta Caleb, haciéndome reír. El rostro de Neal enrojece —. Me veré obligado a usar mi arma si no mantiene sus manos quietas.

—¡Caleb! —chilla Bella entre risas.

Agarro la mano de Neal y lo dirijo hacia la puerta antes de que las cosas se vuelvan más incómodas. No puedo creer que Caleb y Bella se pusieran de acuerdo para avergonzarme. Yo no ando divulgando por ahí la información de que son peores que los conejos en las noches. Tengo unos padres muy desconsiderados.



Jessica Rivas

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#585 en Novela romántica

En el texto hay: romance, amor, dolor

Editado: 26.03.2019

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