Soy tu victima mi amor

Capítulo 2: "Realización"

Recibir el permiso de mi hermano pese a las circunstancias, para mí era como haberme ganado la lotería, principalmente porque él era un sujeto difícil de convencer, y hasta ahora, sólo me había arrastrado de un lado a otro con la idea de no entrometerme tanto, aunque no fue tan así cuando lo convencí de llevarme con él para rescatar a Dalton. Por otro lado, la reunión aún seguía vigente, y los allí presentes se preparaban para un asalto que quizás pondría en jaque muchas cosas que ellos valoraban.

—Primero hay que ver quiénes son los implicados —anunció Davis.

—Más allá aparte de nosotros, estoy seguro que ese hombre está metido en esta idea —declaró Louis.

—¿Ese hombre? —pregunté interesada con los ojos bien abiertos.

—Me refiero a la mano derecha de Clemente Neutraalne —entonces Louis empezó a explicarse—. Él es el cabecilla, pero su mano derecha es… Malcon Neutraalne, su hermano.

—¿Él tiene un hermano entonces? —comenté.

—Ambos manejan aquella mafia, pero especialmente Malcon, quien se encarga siempre de mal influenciar al señor Clemente por lo que escuché —mencionó Davis.

—En realidad no lo has mal interpretado hijo. Él desea quedarse con la mafia Neutraalne, es obvio, su mirada lo delata —declaró Bon apretando un poco sus manos, y ese simple movimiento que noté, me permitió entender lo tenso que se encontraba—. Clemente no es una mala persona, sin embargo es fácil de manipular por sus buenos sentimientos hacia su hermano; quizás en eso se parecen, Davis —le informó él.

El que tenía el mechón rojo, puso mala cara ante la comparación, pero no se atrevió a negarlo tampoco, por lo cual Bon prosiguió en su monologo.

—De cualquier manera, hay que empezar a movernos —alegó.

—Una buena forma de comenzar es retomando la cantidad de hombres que nos quedan —Louis, mi querido hermano, sonó sus dedos y uno de sus bien vestidos subordinados le trajo unos papeles que parecía tener un listado—. Las bajas en nuestras mafias tiene un número considerable, por lo que nos pone en una clara desventaja —informó en lo que revisaba sus papeles—. No me quedan más de mil hombres, y estimo que usted se encuentra en la misma condición —bajó las hojas para mirar ahora a Bon.

—Tienes razón. La lucha absurda que ha declarado mi hijo, ha hecho desperdiciar muchas de mis fuerzas, por lo que quizás tendremos que concentrarnos en la estrategia —en el rostro del padre de Gael, se veía reflejado un dejo de molestia, pero al siguiente instante desapareció—. Nuestra principal ventaja es contar con fuertes hombres, tales como tú, mi hijo Davis, Dalton y quizás tu hermana, si es que acaso puede desempeñarse bien en la tarea que le daré.

—¡Confié en mí señor, no lo voy a defraudar! —anuncié a todo pulmón y con una mano sobre mi torso. Después de eso, el líder de la mafia Miracle me miró con una sonrisa más relajada.

—Quizás tu hermana sea el elemento sorpresa de nuestro grupo, así que hay que enseñarle todo lo que podamos lo antes posible —le informó Bon a mi hermano.

—¿Qué es lo que planea? —preguntó mi pariente.

—La entrenaremos en las mejores ramas del espionaje informático, y te aseguro que en menos de una semana, sabrá descifrar hasta el más complejo código —afirmó.

Por mi parte, estaba realmente sorprendida de lo que pretendía hacer el padre de Gael, principalmente porque yo apenas sabía manejar una computadora. Si bien entendía lo básico que cualquier persona podría sospechar, pero… ¿ese tipo de trabajo? ¡No!, ¡ni pensarlo!, ¡yo nunca lo podría haber imaginado!
Iba a excusarme, cuando recordé lo que dije anteriormente, así que me callé la boca.

—Pero ella no sabe nada de ese tipo de cosas —declaró mi hermano con preocupación—. Deberá enseñarle de cero.

—Todos empezamos siendo grandes desde el suelo —le aclaró Bon—. Así que eso es lo de menos. Nosotros tenemos que preocuparnos por empezar a entender cómo nos atacaran, por ahora, ve preparando a tus hombres, rutas de escape, y un mapa de las más finas ciudades con los más interesantes detalles junto a sus edificaciones. Nuestra lucha será muy movida en muchos aspectos, y lo mejor que podemos hacer, es trasladarnos para tener la mínima de bajas; Davis te será de gran ayuda en esto.

—De acuerdo —asintió su hijo.

Enseguida vi como mi hermano y su novio se fueron corriendo para empezar con sus estrategias, y yo me quedé a solas con aquel hombre, al cual apenas conocía, pero a quien mi hermano le depositó todas sus esperanzas.

—Muchacha, para hacerte entender lo grabe de la situación, tu entrenamiento empezará hoy mismo después de dejar este hospital, así que aprovecha el tiempo para pasar un momento a solas con Alvey —después de decir esto, el hombre se levantó con la intensión de salir de su cama.



La Rosa Blanca

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Editado: 10.06.2020

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