Te enamoraré

Capítulo 8 "Maldición"

Maldición

 

-¡Ya llegue!-grito entrando en la casa.

-Ya era hora-murmura mi hermana recostada en el sofá.

-¿Qué haces aquí?-pregunto sorprendida.

-Vivo aquí-responde de manera obvia.

-No me refiero a eso-sacudo la cabeza-¿Qué haces aquí? Fuera de tu cuarto, no encerrada en tu cueva, ya sabes, ¿Qué haces conviviendo con los demás seres humanos como una persona normal?

-Estoy de buen humor.

Entro a la cocina y dejo el helado que he comprado en la refrigeradora. Sonrío viendo mis nuevas municiones.

-¿Y mamá?-pregunto al no ver señales de ella.  

-Está por llegar, se fue con Ben a comprar lana. Ya sabes cómo le gusta tejer.

Asiento empezando a subir a mi cuarto. Mamá desde que tengo memoria le ha gustado hacernos gorros, bufandas e incluso sacos de lana. Es como su pasatiempo. Aunque actualmente creía que ya no lo haría. Después de todo parece tener menos fuerza que antes.

Sacudo la cabeza, no debo pensar en el pasado y compararlo con el presente. No es sano y mucho menos alentador.

Una vez en mi cuarto, no pierdo el tiempo y me tiro a la cama. Suspiro sonriendo. Hora de recuperar el tiempo que gaste en la mañana.

 

***

 

-Mamá, por favor.

-No.

-Mamá...

-Ya basta Hailey, he dicho que no. Y por favor no insistas.

-Pero es que es injusto.

-Hailey, por favor.

Abro los ojos de mala gana, las voces de mi madre y mi hermana están demasiado altas.  Me viro y trato de taparme con la almohada la cabeza pero aun oigo sus protestas. Gimo frustrada.

Me paro y bajo las escaleras con la intención de suplicarles un minuto de silencio pero a penas entro me arrepiento. El aire de la habitación es demasiado tenso. Ambas están con el ceño fruncido mientras se observan.

Doy un paso atrás con la intención de salir sin que me vean pero no lo logro, mi hermana vira la cabeza y sus ojos por un momento parecen brillar. Mala señal, pésima señal. ¡Malísima señal!

-¿Y si me lleva Abigail?

¿Qué yo qué?

-Hailey...

-Mamá, Abigail es responsable.

-Lo sé.

-Además conoce a la mayoría, por no decir a todos, los que van a estar en la fiesta.

Frunzo el ceño. Todos en este pueblo se conocen entre sí. Es muy difícil que alguien no lo haga. Pero lo más extraño es que mi hermana me esta, como dice Katy “lamiendo los pies” con mamá. Solo una vez hizo eso y fue con papá, y fue para conseguir a Golum.

Así que la miro con ojos entrecerrados. Ella quiere algo, y ese algo para mi desgracia me requiere a mí.    

-Bien-suelta mamá cansada. Hailey sonríe pareciendo victoriosa-Solo si Abigail acepta.

Su sonrisa, tan rápido como apareció se desvanece. Me mira rápidamente y con sus labios forma un puchero.  

-¿Abi?

-No-niego-sea lo que sea, no.

-¡Abi!-chilla cuando me doy la vuelta y subo las gradas.

Prácticamente corro hacia mi cuarto y cuando voy a poner llave, aquel demonio adolescente empuja la puerta. Empezamos a forcejear. 

-Abi, por favor.

-¡No!

-¡Abi!

-Suelta la puerta-murmuro empujando.

-Suéltala tú-dice aun empujando. 

-¡Es mi puerta!-chillo.

-¡Es solo una fiesta!

-¿Y?

-Llévame.

-¿Por qué?

-Porque...-parece que se queda en silencio, empiezo a sonreír de la manera en la que ella lo hizo a bajo. No tiene nada para que yo pueda ayudarla-le diré a mamá que te comiste todo el helado.

-¡Eso es chantaje!-grito y me desapego de la puerta indignada.

Ella cae al piso y me mira mal. Se encoge de hombros y se para.

Ayer solo me había comido lo poco que sobraba. Y según yo planeaba comprar otro antes de que alguien se diera cuenta, no salió bien. Fui atrapada con las manos en el helado por Hailey cuando venia del colegio.

-A veces uno debe agotar todos sus recursos.

-Es solo una fiesta-murmuro dejándome caer en la cama-¿Por qué quieres ir? Nunca antes quisiste ir a una. ¿Por qué ahora sí?

Ella se queda en silencio, creo que no va a responder. Se sienta en el filo de mi cama antes de hacerlo.

-¿Por qué quiero?

-¿Por qué lo haces sonar como una pregunta?

-Yo...-suspira y se deja caer a mi lado-Necesito ir.

Suspiro viendo el techo. No deseaba ir a ninguna parte. Y menos a una fiesta, demasiado ya tenía con las consecuencias de la otra.

-Hagamos algo-murmuro-si yo te llevo me deberás un favor. Si voy a hacer este sacrificio por ti, lo menos que puedes hacer es deberme un pequeño favor.

-¿Un favor?-pregunta arrugando la nariz-¿para qué quieres un favor mío?

Ahora yo soy la que guarda silencio por un momento.

-Bien-se resigna-Te deberé un favor. ¿Tenemos un trato?

Pregunta estirando la mano como cuando lo hacíamos de pequeñas. Sonrío cogiendo su mano y estrechándola un poco.

-Tenemos un trato.

 

***

 

A la mañana siguiente salimos temprano de la casa. Aunque estoy segura de que llegamos demasiado tarde para la fiesta. Y todo es culpa de Hailey, quien no atinaba que ponerse. Aunque no puedo culparla. Es su primera fiesta.

Y eso es porque ella no había querido ir a las demás.

¿Qué cambio en ella? No lo sé.

Aunque tampoco sé por qué estaba tan nerviosa e indecisa al momento de vestirse. Admito que fue divertido verla correr de un lado para otro y probándose la ropa. No es que la husmeara, su puerta estaba algo abierta y me dio curiosidad ver por qué había tanto ruido en su cuarto.

La encontré revolviendo la ropa en su cama. De las dos, ella siempre fue la ordenada, no es que sea desordenada pero tampoco es que limpie mucho, no como ella. Así que fue una sorpresa el ver todo su armario sobre la cama. 



MonLexus

Editado: 14.05.2020

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