Te enamoraré

Capítulo 9 "Cumpleaños (parte 1)"

Cumpleaños (parte 1)

 

Quiero encerrarme en una caja y ya no salir nunca más. Lo peor de declararte a una persona es lidiar con las consecuencias. Sin darte cuenta al hacerlo te debilitas un poco. Quieras o no.

Y yo no soy la excepción.

Si antes él me hubiera hecho esa pregunta yo seguramente le hubiera respondido algo seco o un “que te importa” bueno, tampoco así pero por ahí va el rollo. Ahora en su lugar, mis mejillas se calientan y siento que mi lengua ha huido.

¿A dónde carajos se fue? Ni idea, seguro ha huido a donde yo debí hacerlo después de lo que hice en la fiesta.

Cojo aire y suelto lentamente para que no él no vea como me afecta escuchar su voz. Debo recobrar mi postura. Aclaro mi garganta.

-¿No podre estar aquí?

-Supongo que si fuiste invitada, pues sí.

-¿Entonces...

-¿Entonces qué?-pregunta al ver que no continúo con la pregunta.

¿Entonces porque me lo preguntas? ¿Te importa? ¿Te importo?

-Martins, si sabes que cuando hablas con una persona debes verla a la cara ¿verdad?

Muerdo mi labio con fuerza y de mala gana me pongo de pie. Me doy la vuelta lentamente y estoy tentada a hacerlo con los ojos cerrados pero sería muy infantil.

-¿Contento?

-Extasiado.

-¿Qué haces aquí?-ahora es mi turno de preguntar.

-Fui invitado-responde encogiendo se hombros.  

-No me refiero a eso. ¿Qué haces en el patio cuando ahí adentro hay muchas chicas que se mueren por ti?

-¿Chicas como tú?-pregunta con una sonrisa socarrona.

Idiota.

Entrecierro los ojos y me cruzo de brazos, me estoy poniendo a la defensiva. Lo dije, cuando te declaras a una persona tienes una desventaja muy grande hacia ella. Porque ella conoce tus sentimientos, pero tú no los de ella.

-Ninguna chica es como yo-digo sonriendo.

Katy seguro estaría orgullosa de que utilicé un poco de su modestia. Y si no, pues le sobra mucha como para que sienta ofendida de que la haya robado un poco. 

-¿Torpe? ¿Rara? ¿Con la peor suerte y mala resistencia al alcohol?-se burla con una sonrisa-sí, creo que como tú no hay dos.

Lo miro mal y aprieto mis labios con fuerza. Veo detrás de él un jarrón y quisiera lanzárselo en la cabeza. Tal vez inconsciente no diga tantas estupideces y se vea lindo. Pero cuando estoy pensando en hacerlo, la cumpleañera se acerca con una sonrisa hacia nosotros.

-Deberían empezar ya a entrar, los juegos están por empezar.

-Claro-Cooper le devuelve la sonrisa-estaremos en unos minutos.

Ella asiente conforme con la repuesta que dio Cooper y se va en dirección de los demás invitados. El silencio parece que quiere empezar a reinar y antes de que lo haga, me empiezo a dirigir hacia la casa.

Camino muy rápido, tanto que al entrar me llevo casi a una niña. Me disculpo de manera torpe y me dirijo hacia el baño. Por suerte la casa es grande y posee tres baños. Así que encuentro uno desocupado. Inmediatamente me mojo la cara sintiendo como mis mejillas me lo agradecen.

Estoy molesta.

Pero más que molesta estoy...herida, herida y muy celosa.  

Lo cual me hace sentir muy avergonzada, pues estoy celosa de una niña de catorce años recién cumplidos. Pero no puedo evitarlo, él es tan idiota. Tan...él. Suspiro mojando de nuevo mi cara. Es una suerte que no me guste maquillarme, porque en este momento seguro sería un panda.

No entiendo, ellas siempre logran sacar una sonrisa en él. Así sea de manera amable o cortes. Conmigo nunca sonríe, ni por cortesía ni por amabilidad.

Gruño y me seco la cara. Me siento en desventaja.

Salgo del baño y me dirijo hacia el lugar de donde parecen provenir las risas y gritos. Me arrimo en la esquina de la pared para poder ver lo que pasa y que nadie me note.

Los “jóvenes” es decir, los chicos de la edad de la cumpleañera están jugando el juego de las sillas. Sonrío al ver a mi hermana que esta con mala cara caminando mientras los demás chicos parecen estar moviéndose de manera graciosa o genial.

Los demás los animan o los graban, después de todo son sus hermanos. Así que yo también aprovecho y empiezo a grabar. Me río cuando todos se sientan y por alguna razón extraña mi hermana logra sentarse en una silla.

Salen algunas chicas que no fueron lo suficientemente ágiles. La música cambia cada ronda que acaba, así es como pasamos a oír músicas de cada género. Y poco a poco los competidores salen.

Lo que es sorprendente es que mi hermana sigue ahí y aunque creo que por un momento lo imagino, es real. Ella parece estar divirtiéndose. Una pequeña curvatura apenas perceptible se forma en sus labios.

Finalmente quedan cuatro concursantes: Kayle, mi hermana, Tomas y Mason.

-¡Alto, alto!-grita Gema-¿Y si lo volvemos más interesante?

Todos gritan en coro que sí. Entrecierro mis ojos con desconfianza. Ella me mira y sonríe de manera que no me agrada.

-¡Un concurso de baile!

Todos vuelven a gritar que sí mientras que los cuatro se tensan. Yo me desapego de la pared. 

-Las parejas serán las siguientes-murmura acercándose hacia ellos-Kayle con Tomas y Hailey con Mason. ¿Qué dicen? ¡Cómo en los viejos tiempos!

Hailey me mira con los ojos abiertos como si buscara mi ayuda. Niego la cabeza en forma de negación pero Gema no me hace caso. Mi hermana incluso está poniéndose pálida.

-No-murmuro y detengo a Gema del brazo cuando pasa por mi lado-Gema no hagas esto.

-¿Qué cosa?-pregunta de manera inocente-Es solo un baile. Es más simple que un beso.

Aprieto mis labios. Lo sabía, sabía que ella estaba molesta por eso. Trina es su mejor amiga. La suelto y ella se va con una sonrisa.

Mi hermana se abraza a sí misma y quiero correr y apagar la música para evitar ver su cara de espanto pero las personas amontonadas a lado del DJ no me permiten. La música suena y miro con rapidez a mi hermana.



MonLexus

Editado: 14.05.2020

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