Te enamoraré

Capítulo 32 "¿Para bien?"

¿Para bien?

 

Seguro te preguntaras que hago en este momento y una razón lógica del por qué rayos estoy en metida en una jaula mientras varias personas vestidas con bata blanca me rodean. Además seguro tu cabeza dirá ¿Qué diablos hace un arácnido pegado en tu pierna? Pues bueno, eso mismo me lo estoy preguntando.

Pero para eso toca recapitular todo este capítulo desde donde se quedó.

¿Dónde era?

A sí, donde un arácnido paseaba felizmente por mi espalda. Si fuera una persona valiente o alguien que ama a los arácnidos seguro me hubiera sentido alagada con su visita. Seguramente lo hubiera tomado con calma y hubiera hecho caso cuando Cooper me pidió que me quedara quieta y él la atraparía.

Seguro todo sería diferente.

Pero cómo eso no sucedió...recapitulemos bien la escena...

Siento sus patas moverse en mi espalda mandando corrientes por mi cuerpo, haciéndolo estremecer y no del tipo agradable que siento cuando Cooper me roza. Mis manos pican por pasarme las manos por mi espalda y quitarla.

-¿Y dónde está la araña?-pregunta con cautela como si supiera que estoy a punto de enloquecer. 

Seguro doy esa impresión. 

Muerdo mi labio con fuerza, si no sube más estaré bien. Pero la araña no tiene esas intenciones y sus patas ascienden por mi cuello.

-E-en mi cuello-tartamudeo-e-está subiendo.

-Quédate quieta, te la quitare.

Da pasos acercándose hacia mí y si pudiera poner pausa seguro haría eso para evitar que suba más pero...no poseo tal cosa. Así que como cualquier persona en mi lugar reacciono de una manera dramática cuando la siento en mi cabeza ¿Qué hice? Exacto, grite.

Cooper se sobresalta retrocediendo.

-¡Joder!-gruñe-Abigail, tranquilízate.

-¡T-tú no tienes a una maldita araña en tu cabeza!-grito sintiendo como sigue subiendo-¡Sube! ¡Cooper, está subiendo!

-Tranquila-murmura buscando algo por los lados-Déjame ver que hago para atraparla.

-Por favor, no es por ser exigente pero... ¿podrías apurarte?

Enmarca una ceja mientras se cruza de brazos.

-O podría dejarla ahí.

-Cooper-entrecierro mis ojos.

-Okey, okey-rueda los ojos-creo que con mi chaqueta la puedo atrapar.

Asiento viendo el suelo sin tener ninguna intención de subir la mirada. Sus patitas se mueven por mi cabeza y tengo la sensación de sacudirme. Mierda, arañita deja de subir.

-Bueno aquí voy-murmura-quédate quieta Abigail.

-Sí, sí-murmuro de forma distraída-solo atrápala por favor.

Se acerca y mira fijamente mi cabeza. Extiende los brazos y cierro mis ojos. Mierda, que la quite.

-Creo que la tengo.

Asiento. Unos gritos se escuchan y luego una alarma suena, salto y Cooper suelta su chompa y esta cae al piso, las luces se apagan y luego se encienden unas de color rojo.

-¿Cooper?-murmuro-¿Cooper?

-Aquí estoy.

-¿Qué paso?-pregunto y paso una mano por mi cabeza-Ya no está la araña.

-¿Enserio?

-Sí, gracias.

-Abigail...-murmura nerviosamente pasando su mano por su cabello.

-¿Qué?

-Yo no tengo la araña-extiende su chompa-No está aquí. 

-¡¿Qué?!-chillo-Entonces ¿Dónde está?

-No se muevan-dicen los altavoces-Quédense donde están, están siendo rodeados.

-Cooper...-cojo su brazo-qué mierda está sucediendo.

-No sé.

-Retírense de la puerta-hacemos lo que piden. La puerta es abierta y retrocedo cuando una luz me llega directo a los ojos-No se muevan.

Estoy tan aturdida que sin intención hago lo que pide.

Entran varias personas y parecen examinar el lugar, me siento mareada al ver tantas linternas apuntando a cualquier parte de la habitación. Tienen cuidado por los animales pero al parecer no tienen la misma consideración con nosotros.

-¡Ahí está!-grita una cerca mío haciéndome saltar.

Aprieto más el brazo de Cooper, eso llama su atención. Me mira y está igual de confundido que yo.

Una persona con bata entra y se acerca hacia mí. Se para al frente mío y sin decir nada se agacha. Retrocedo pero una persona detrás de mí me hace volver a mi lugar.

-¿Qué está haciendo?-pregunto cuando pone un recipiente en mi pierna y empieza a ataparlo con cinta.

No me responde. Me paso la mano por el cabello incomoda, me encorvo un poco para poder ver lo que hace pero soy halada de nuevo a mi posición. Me quejo.

-Quédese quieta-murmura el sujeto detrás mío.

El señor de bata se para cuando acaba y asiente la cabeza en dirección al sujeto que está detrás mío.

-Caminen-ordena este.

-¿Qué?-pregunta Cooper pero como yo hace unos segundos, es ignorado.

Todos empiezan a retirarse y por un momento creo que también nos podemos ir pero el sujeto me empuja a seguir caminando. Otro señor se ubica tras de Cooper y le insiste también en empezar a caminar.

-¿A dónde vamos?-le pregunto al señor de bata.

Me mira y solo me hace una seña para que camine. Salimos del lugar y parpadeo un poco para tratar de enfocar. Cuando lo hago, abro los ojos. Mierda, de alguna manera parece que siempre termino siendo el centro de atención.

Los visitantes nos ven entre confusos y curiosos como si preguntaran que hicimos. Siento mis mejillas sonrojarse de la vergüenza. No hice nada malo, pero esta situación sigue siendo vergonzosa.

Caminamos por un rato y en todo este momento mi mirada ha ido desde un lado hacia otro. Claro, sin fijarlo en un lugar específico. Lo único bueno de esto, es que estamos algo lejos del pueblo por lo cual aquí las probabilidades de que alguien me conozca son nulas.

Al menos me consuelo pensando eso.

Me detengo cuando veo que estamos entrando a una casa grande. ¿Dónde estamos? Esto nunca lo vi en el mapa. Y menos he entrado cuando las anteriores veces vine.



MonLexus

Editado: 14.05.2020

Añadir a la biblioteca


Reportar