Te enamoraré

Capítulo 56 "Súper Claus"

Súper Claus

 

Dicen que los meses pasan volando. En mi caso fue literal. Navidad llego más rápido de lo que había esperado y era cuestión de horas para que Alan venga y conozca a mi familia. Literal a ¡toda mi familia!

¡Dios me libre de todas las discusiones familiares que siempre hay!

Pero mientras, mi única preocupación era no hacer el ridículo en el baile de navidad. Y es que como en todos los colegios, porque no creo que alguna sea la excepción. Hubo un programa de navidad.

¿Y adivinen quien es la elfa navideña que va a bailar? Por la ironía saben que yo-ahora que lo pienso es el karma por ese día decir que había muchos elfos-y algunas chicas más. Sofía me había tratado de ayudar a repasar los pasos. Uno en especial que era muy raro.

A ellas les salía genial, en cambio yo parecía un jodido pulpo con convulsiones. Y Cooper se había burlado de eso. Aun siendo mi novio no se le quita lo idiota. Pero ¿Qué se le puede hacer? Así me gusta.

Y así de torpe le gusto a él. Y ahora por torpe seguro termino cayéndome en pleno escenario. Pobre de mi novio que tendrá que verme en youtube como “la caída de navidad más épica del año”

-Aunque yo se lo advertí-me quejo ajustándome el gorro en mi cabeza-No se puede quejar si termino haciendo el ridículo.

-¿Hablando sola?-abro los ojos ante la voz de Verónica-Bueno-se ríe-creo que eso es un sí.

Creo que aún no proceso la manera en la que su actitud puede cambiar de un segundo a otro. Por lo que no me sorprende responder:

-Verónica. Hola.

-Hola, Abi-me da una sonrisa de lado-Quiero un favor tuyo.

-¿Un favor? ¿Qué favor?-pregunto con miedo.

¿Qué me puede pedir? 

-Quiero usar una máscara cuando cante ¿puedo hacerlo? y también puedes decir que soy de otro colegio. Por favor.  

La miro confundida. La Verónica que yo conozco jamás se taparía la cara. Tiene una gran voz, seguro la hubiera presumido. En cambio me pide algo...tan extraño, opuesto a ella. Aunque lo de ese día en el centro comercial tampoco lo esperaba.

Ella estaba enamorada de un chico que no le correspondía. Al menos eso dijo le dijo Mark.

-Está bien. Si eso no interfiere con tu voz, creo que puedes hacerlo.

-¡Gracias! En serio muchas gracias.

Me da un brazo tomándome desprevenida, y se lo devuelvo. Me agradece una vez más antes de salir feliz del camerino.

-Vaya...

Tal parece que los milagros de navidad si existen. Lo que me lleva a que ojala lo hagan esta noche. Me dejo caer en la silla soltando un suspiro.

-Pies izquierdos por favor, solo por hoy sean derechos-pido como una loca con las manos juntas. Y siento que me sonrojo cuando oigo una risa.

-¿Enserio Martins?-pregunta Cooper viéndome divertido.

Se agacha y queda frente a mí. Mis ojos dan con los de él.

-No quiero hacer el ridículo-me quejo-si salgo seguro ese paso no me saldrá.

-Bah, seguro lo haces mejor que las demás. Has repasado mucho y has mejorado.

-¿Tú crees?

-Lo creo. Además si te caes, yo entro y me tiro a tu lado.

-¿Por qué harías eso?

-Porque así todos creerán que es parte del show.

-No, ahí lo que todos creerán es que somos dos locos.

-No lo creo, seguro los demás nos imitan. Ahora dame una sonrisa y ve por ellos elfa de navidad.

-Y tú por los regalos, gordo papá Noel-me río.

-No estoy gordo-se queja y se acerca a mí-y tú lo sabes.

-No, no lo sé-miento.

¡Claro que lo sabía! Y no porque fuera hormonada y lo fuera a ver. Si no que un día accidentalmente fui al gimnasio por unos instrumentos. No contaba con que Cooper tuviera la manía de salir con la camiseta en mano.

Y cuando lo vi sin nada de arriba, mi boca cayó abierta. ¡Madre mía, Jesús y espíritu santo! ¡Tenía cuadros! Retrocedí pero hice ruido y él se burló cuando lo veía roja.

Creí que no lo recordaba pero parece que sí. ¡Ups!

-Bueno-sonríe de lado sabiendo que miento-entonces algún día lo sabrás. Ahora lo principal es que salgas y bailes pequeña elfa.

-A la orden santa Claus pero antes, quiero un regalo de ese viejo gordo.

Cojo su rostro con mis manos y lo acerco. Lo beso y él abre los ojos sorprendido, amo sorprenderlo. Alguien pensaría que Cooper es muy experimentado pero a veces parece más inocente que yo.

Lo cual me tiene entre encantada y divertida.

Como se me es costumbre tiro su labio un poco y él aprieta mi cintura. Sonrío en medio del beso cuando me alejo un poco y él me sigue. Alguien parece haberse vuelvo adicto a besarme como yo a él.

-Tengo que irme-murmuro y se queja. Me río.

Me paro y me acomodo en gorro viéndome en el espejo. Él se deja caer en la silla donde yo estaba. Me encamino hacia la salida cuando en última estancia me volteo.

-Estaré esperando por esa vista Bad boy-le digo y le guiño el ojo.

Me río cuando me ve desconcertado.

¡Ay, como amo la navidad!

 

***

 

Si me caigo, me chocó contra el suelo. Si me chocó contra el suelo, me rompo la cabeza, si me rompo la cabeza, me muero. Y si me muero pues dejo de existir.

Vaya manera de ver la vida pasar en un solo minuto. Por qué apenas vi el suelo del teatro y casi caerme solo caminando en él. Di mi veredicto. Moriré. Tendré seguramente tres segundos de patinaje torpe para luego inevitablemente estrellarme contra el suelo.

-¿Estas lista?-pregunta Sofía poniendo su mano en mi hombro.

Le doy una mueca como respuesta.

-Creo que no-completa.

-Voy a morir.

-No lo harás, del suelo no pasas.

-De la humillación social tampoco-suspiro-¿Esto es buena idea?

-Sí, te he dicho que tienes sangre de baile en las venas. Solo que no sabes cómo desarrollarla.

-Que yo sepa solo tengo sangre por las venas. No el baile. Sangre que saldrá expulsada de mi cuerpo en donde me caiga y me parta una pierna.



MonLexus

Editado: 14.05.2020

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