Te enamoraré

Capítulo 60 "Todo vale la pena"

Todo vale la pena

 

Muevo mi pie de lado a otro y sonrío viendo jugar a Cooper. Estoy tan emocionada aunque sea un repaso. A mi alrededor la mayoría de las chicas parecen aburridas de estar aquí pero yo no entendía en por qué.

Muerdo mi labio cuando la pelota pasa al otro equipo, pero entre Darwin y Cooper tratan de recuperarla.

-¡Sí!-grito cuando Darwin consigue la pelota.

Las demás me ven con extrañeza pero les sonrío y algunas se ríen divertidas. Cuando Cooper me pidió venir no dudé en decirle que sí, aunque no sabía por qué me quería aquí. Aunque antes de jugar se acercó y me dijo que podemos hacer algo luego del partido.

Se debe saber mi obvia respuesta.

Así que cuando el entrenador dice que el entrenamiento ha acabado sonrío y lo veo venir trotando hacía mí. Me paro de las gradas y me acerco. Le doy una sonrisa antes de besarlo. Él sonríe contra mis labios.

-Debes dejar respirar a mi mejor amigo, Abigail. Si consumes todo su aire puede morir y ¿qué haré yo sin un pésimo mejor amigo?

-No lo veo quejarse Darwin-le respondo dejando que nuestros labios se rocen.

-Es porque es idiota-se ríe-Los dejo, hay alguien interesante esperándome luego.

Eso llama mi atención y me doy la vuelta entre los brazos de Cooper para verlo.  

-¿Ese alguien rubio por casualidad empieza con S y termina en ofía?-pregunto viéndolo con una ceja enmarcada.

-¿Qué ideas raras estás haciendo en tu cabecita?-parece divertido-No tengo nada con una rubia que empieza con S y termina con ofía. Pero si con una que empieza con S y termina en shi.

Se ríe ante mi desconcierto y luego se da la vuelta para ir a los vestidores. Le regreso a ver a Cooper y este niega la cabeza.

-No tengo ni idea de que habla. Estoy igual de perdido que tú.

Frunzo el ceño.

-Estoy confundida.

-Bueno mientras tú procesas en quien puede ser aquella chica que él va a ver, yo iré a bañarme...a menos que quieras acompañarme.

Lo ha susurrado pero algunas chicas lo han oído, y nos miran asombradas. Siento que me sonrojo. Todas nos dan una mirada picara que se debate entre ser divertida y se alejan de ahí conversando.

-¡Cooper!-chillo y golpeo su pecho con mi codo sintiendo su risa contra mi espalda-¡No es gracioso! Ellas seguro pensaran que ya hemos tenido algo.

-Si es gracioso-se ríe-Estás tan roja-aprieta los labios tratando de no reír pero falla y vuelve a hacerlo.

-Idiota.

Calma su risa y deja un beso en mi mejilla antes de sonreír.

-Voy a los vestidores-dice y se aleja riéndose.

-¡Idiota!-le grito

Su respuesta es darse la vuelta y decir algo antes de guiñarme el ojo. No oigo lo que dice.

 

***

 

-¿Estás enojada?

No respondo.

-Oh, vamos niña tonta-alzo una ceja y se encoge de hombros-Bien ¿Qué quieres que haga para que me vuelvas a hablar?

-Quiero que averigüemos sobre quién hablaba Darwin.

-No creo que sea buena idea-murmura-A veces es muy reservado con lo que hace, créeme, es un buen amigo pero cuando se enoja...uff digamos que su frialdad te congela.

-No tanto como el carro-me quejo.

Rueda los ojos.

-Eres muy friolenta-dice pero sube la temperatura del auto-Ya pronto empezaras a sentir calor.

-Gracias-le sonrío-Por cierto ¿Por qué venimos en auto? Creí que me traerías en tu monstruo.

-Porque algo me dice que puede ser interesante-lo miro con una ceja enmarcada al verlo reír.

Se baja del auto aun riéndose mientras yo trato de pensar en que podría ser eso interesante. Abro la puerta y me da la mano para dirigirnos hacia las atracciones.

-No puedo creer que viajáramos cuatro horas para venir a un parque de diversiones-murmuro asombrada y río-Vaya...

Toma mi mano y deja un beso en mi muñeca, sus ojos por un momento brillan más de lo usual y parece tenso por apretar sus labios. Parece tener algo que decirme pero no lo hace. Cuando abre la boca solo lo hace para soltar un suspiro y formar una sonrisa.

-Venga, vamos por los juegos.

Sonrío y asiento para empezar a caminar y traerlo detrás de mí. Hay algo que llama mi atención y prácticamente troto para llegar a la fila. Él se ríe cuando nota mi entusiasmo.

-¿Por qué te ríes?-le pregunto cuando no deja de verme divertido. 

-Porque te ves como una niña.

-Una niña encantadora-le corrijo haciendo que ría.

Un señor llega y abre la reja dejándonos pasar. Prácticamente corro hacia un carro y me siento, Cooper entra con toda la paciencia del mundo y le hago una seña de que se acerque y se siente a mi lado.

-¿Tú manejas?

Le doy una sonrisa.

-Claro, ya verás que soy la mejor.

Era una gran verdad que él vería en primera fila cuando sonará la alarma, y cuando lo hizo sé que el chico deseo nunca haberse subido al carro conmigo al volante. Apenas acelero me choco con el de al frente, suelto una risa mientras lo cambio para reversa. Me choco de nuevo pero esta vez con el de atrás. Me regresa a ver.

-Dijiste que eres la mejor conductora-acusa.

-Nunca dije eso-le doy una sonrisa y acelero, me choco de nuevo-Dije que era la mejor, pero tal vez debí aclararte en que, por que si soy la mejor...-le sonrío, le guiño un ojo y acelero-pero chocando autos.

Me mira incrédulo haciéndome reír. Y doy fe a mis palabras, porque termino una y otra vez chocando el auto pero es que... ¡Son auto chocones! ¿Qué esperaba? Además los vecinos conductores tampoco eran buenos y con una sonrisa nos chocaban.

Nos reímos y varias veces él cerraba los ojos conmigo cuando estábamos por chocar, luego me regañaba por eso y así sucesivamente. Me reí, me divertí. Y eso no fue todo. Cuando acabamos el juego tomo su mano y aprovechando su aturdimiento nos guio a todo tipo de juegos que incluyen alturas.



MonLexus

Editado: 14.04.2021

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