Te enamoraré

Capítulo 62 "Mi error"

Mi error

 

-¿Qué rayos estás haciendo?-es la pregunta que hace Hailey apenas abre la puerta de mi cuarto.

Todo está de cabeza, mi cama, mi peinadora, mi armario. He perdido todo lo que se supone que sabía dónde estaba. Mi blusa, mi pantalón de jean, mis zapatos ¡Incluso a Golum que estaba echado en el sofá, ha desaparecido!

Solo espero no haberlo perdido en Narnia.

-Hoy ceno con los padres de Cooper y no sé qué ponerme o qué hacer.

Estaba muy nerviosa sobre la última de esas. ¿Y si por error terminaba como en aquella fiesta? Si lo hiciera seguro me muero, mañana ni despierto porque ahí mismo me doy contra el suelo.

Es algo muy importante pero para Hailey no parece pues enmarca una ceja con incredulidad.

-¿Solo eso?

-¡¿Solo eso?!-grito ofendida-¡Sí, solo eso! Me voy a morir-me quejo cayéndome al suelo-No sé qué hacer. No sé qué ponerme, no sé ni cómo actuar.

-Bájale reina del drama. Seguro sus padres con saber que eres su novia saltan de felicidad. ¿Quién no desearía tener a una increíble chica como tú en su familia?

-Mmm.

-Venga, vamos a buscar algo con lo que puedas deslumbrar.

 

***

 

Unas horas más tarde mi cuarto está arreglado, eso incluye mi cama. También he encontrado la ropa e incluso a Golum que se había mentido bajo la cama y se había quedado dormido.

Hailey sigue haciendo hondas en las puntas de mi cabello con cuidado. Yo solo miro a todos lados y luego al espejo, viendo como poco a poco voy cambiando. No he usado mucho maquillaje, un poco de rímel y un poco de sombra, no me he pintado los labios. Pero la forma en la que está planchando y haciendo ondulaciones a mi cabello hace de definir los rasgos de mi cara.

Pero me estoy poco a poco durmiendo y cabeceo para luego sobresaltarme. Hailey me regaña pero continúa. Pasan los minutos y cuando suena el timbre estoy media dormida. Al menos lo estoy hasta que oigo la voz de Cooper.

El sueño se me esfuma y corro por la habitación buscando mi gorro de lana negro. Para esta ocasión he decidido ponerme el conjunto de ropa que trajo tía Elisa. Y es hermoso, por esa razón mi madre no quería quedarse sin regalo. Ella tiene buen gusto.

Es una falda negra, que bajo ella tiene mallas. Una camiseta azul algo esponjada pero abrigadora, botas negras y una bufanda del mismo color. Es sorprendente como el azul resalta el color de mis ojos haciéndoles más oscuros.

Cojo un bolso negro y corro hacía abajo. Ahí está Cooper conversando con mi madre. Le sonrío y me acerco hacía mi madre para despedirme. Tomo la mano de él y nos guio hacia la puerta.

-¿Nerviosa?

-Mucho.

Al frente una risa llama mi atención y cuando veo a Katy me sorprendo. Está conversando con Sebastián. Él nos mira y alza la mano en forma de saludo, le devuelvo el gesto. Katy me da una sonrisa divertida al ver mi confusión.

 

***

 

A penas el carro se detiene me remuevo inquieta. ¿Y si hago algo que les avergüence? ¿Y si luego creen que no debo estar con su hijo?

Alto, pararle al drama. No estamos en tiempos de antaño. No somos Romeo y Julieta, no hay familias enemigas.

Salto cuando su mano se posa sobre la mía.

-Tranquila, todo está bien.

-Nunca he hecho esto.

-Siempre hay una primera vez-hago una mueca.

Sus dedos cogen mi mentón y despacio alza mi cara para darme una sonrisa.

-Todo estará bien. Te lo prometo.

-Nunca rompes tus promesas-repito-Confío en ti.

Él asiente y se acerca para darme un casto beso en los labios. Suelto un suspiro antes de bajar frente a una casa hogar.

La familia de Cooper cuando se volvieron a unir, crearon varias fundaciones, una de ellas incluyo un proyecto para las personas sin hogar ni educación. Construyeron una casa gigante para poder albergar muchas personas y cada año se volvió una tradición para ellos celebrar la navidad con la gente del lugar.

Entramos y lo primero que noto es a la gente de un lado para otro, hay grupo de personas, unas charlan entre ellas, otras se ríen. Hay niños que corren frente a nosotros jugando. Una de ellas llama mi atención.

Hay una niña que corre junto a ellos. Es muy linda y con facciones dulces. De grande definitivamente será una chica preciosa.

-Esa niña es muy hermosa.

-Lamentablemente eso le ha traído problemas con las otras niñas-dice atrás nuestro la madre de Cooper-Buenas tardes Abigail, es un placer verte por aquí.

-Yo, encantada de verla.

Sonríe y me abraza para saludarme con un beso en la mejilla. El padre de Cooper se acerca y también me abraza.

-¿Y cómo has estado? Me han dicho que sigues siendo una excelente alumna-le sonrío-Oh, cariño, puedes ir con Cooper a traer más leña del cuarto. Se está acabando-dice señalando una hoguera en medio del patio.

Asiente y se aleja con su hijo.

-Yo...

-He oído varias cosas Martins, como sabes este es un pueblo donde nada se escapa. Así que te haré varias preguntas, por favor respóndelas con toda la sinceridad posible ¿puedes?

Asiento.

-Me he enterado del juego entre tú y mi hijo... ¿esto sigue siendo parte del juego?

-No, la apuesta termino hace tiempo.

Asiente.

-¿Por qué iniciaste eso?

-¿Quiere preguntar por qué hice el ridículo?-le sonrío-Hace años él me ha gustado, supongo que por eso se me fue la lengua esa noche. No soy una alcohólica si se lo pregunta, es solo que al no tomar, no tengo resistencia al alcohol.

-¿Tú de verdad lo quieres? No tengo nada en contra tuyo Abigail, aclaro eso. Pero como madre me preocupo por mi único hijo. Hace años lo herí de una forma brusca y deje recelo hacía el género femenino y poca confianza en las palabras de los demás.

-Yo...estoy enamorada de su hijo-siento que me sonrojo-y-y bueno yo...



MonLexus

Editado: 14.04.2021

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