Te enamoraré

EXTRA

ABIGAIL (4 AÑOS)

 

Muevo los brazos de Cleo mientras simulo que baila, me gusta el tutú que tiene y el lazo en su cabeza, me gusta porque me la regalo mi papá. Así que la abrazo con fuerza mientras cierro los ojos pensando en cuando vendrá mi papá.

El sonido de la puerta me hace abrirlos de nuevo, y sin pensarlo, suelto a Cleo y me encamino a las gradas. Me escondo un poco y tras las barandas veo a muchas personas conversando.

Bajo las gradas y saco mi cabeza un poco tratando de espiar pero sin que ellos me vean. Hay una pareja con un niño. Ellos conversan con mi madre. La puerta es abierta y mi nombre es dicho por mi padre.

Me doy la vuelta al verlo.

-¡Papi!

Mis ojos se iluminan al verlo, y sin importarme las personas, corro hacia él. Sus brazos cálidos me reciben en un abrazo de oso que tanto extrañe. Deja besos en mi cabeza mientras me abraza.

-Te extrañe mi niña-dice y siento que mi garganta se anuda.

-Te extrañe papi-suelto lágrimas mientras lo abrazo.

Me alza en sus brazos y escondo mi cabeza en su cuello mientras mis brazos se aprietan con fuerza a su cuello para no soltarlo.

-Tengo unas personas que presentarte ¿quieres conocerlas?

Me limpio los ojos y él sonríe ayudándome también a hacerlo. Asiento y viro la cabeza para toparme con una mujer con cabello ondulado que me sonríe. A su lado un hombre con cabello rubio me hace una seña con la mano, sus ojos destacan mucho, tiene una mezcla.

Miro a mi papá.

-¡Tiene colores papi!-grito señalándole al señor-¡Sus ojos tienen colores!

Sueltan una risa entre todos.

-Los tiene.

-¿Y él?-pregunto al ver a un niño detrás de su madre-¿Tienes colores papi?

-¿Quieres verlo?-asiento-Bien.

Me baja y cuando toco el suelo el niño de churos se esconde más. Frunzo el ceño acercándome más hacia él.

-Joel-dice su mamá y acaricia con su mano su cabeza-Saluda, es una nueva amiga.

-¿Amiga?-susurra.

-Así es-ella se agacha-Mira, solo quiere ver tus ojos, ¿le dejas?

El parece dudar para luego acceder y dar pasos dudosos hacia mí. Me acerco, y los veo.

-Colores-murmuro-¡Tienes colores!

Sonrío y me acerco a él. Sin que se lo espere le rodeo con mis brazos y me balanceo de lado a lado con él.

-Abigail...

-Amigo-murmuro y miro a mi papá-Es amigo.

Mi madre aprieta los labios para no reír pero al final se ríe, mi padre le da una mala mirada.

-No te rías Belinda-gruñe papá agachándose-No es gracioso.

-Oh, claro que lo es. Solo que tú eres un aburrido.

-Abi...mi niña, tienes que soltarlo.

-Amigo-repito.

-Sí, es tu amigo pero a los amigos no se les ahoga. Suéltale un poco ¿sí? ¿Qué dices mi niña?

-Mmm-murmuro viéndolo.

Mamá se compadece de papá y se agacha a su lado.

-Abi, cariño. Lo que dice tu padres es que aunque sea tu amigo, tienes que saber que no es un peluche, si lo abrazas con fuerza, le duele, y le pone celoso a tu padre-masculla rodando los ojos divertida-¿Qué dices? ¿Le ahorras el insomnio a tu padre sobre el futuro de espantar chicos que le espera?

-¿Papi?-le miro y el asiente. Miro al chico que está congelado, suspiro y lo suelto.

Papá sonríe y mi madre se ríe parándose.

-Eso fue entretenido-comenta la señora con una sonrisa-¿Les parece dejarlos jugar mientras hacemos la cena?

-Yo creo que no...

-Claro-dice mi madre interrumpiendo a mi padre-Adelántense por favor.

Ellos asienten y van a la cocina. Antes de salir mi padre me ve y frunce los labios. Mi madre se acerca y me pone un abrigo antes de esparcir juguetes en el suelo.

Sonríe y deja un beso en mi mejilla para luego acercarse a mi padre.

-Eres un celoso-se ríe-Respira, te arrugas con tantas preocupaciones.

-Linda...

Ella sonríe antes de alzarse en puntillas y dejar un beso en su mejilla.

-Vamos, tenemos que ayudar en la cena.

El asiente y aunque duda, ella no lo suelta y se lo lleva a la cocina. Yo dejo de verlos y veo al niño que juega con los legos. Sonrío y le doy los demás del color verde para quedarme con los de azul.

 

***

ABIGAIL (11 AÑOS)

 

-Si lo sigues viendo el pobre se desgastara-dice a mis espaldas.

Ruedo los ojos pero lo ignoro.

-No sé qué le ves, ni siquiera es bueno contigo. Además desde que llegamos lo único que ha hecho es verte mal. No le agradas.

-Tampoco me agrada-respondo.

-Ajá-dice evidentemente sin creerme.

-¿Crees que ella sea su novia?-pregunto al ver a la chica de cabello negro saltando a su alrededor-Siempre la veo junto a él.

-¿Cómo se supone que yo sepa eso? Por si lo olvidas llevamos apenas un mes aquí.

-Tienes razón.

-La tengo, y no solo en eso.

-¿Por qué eres un amargado?

-¿Yo? ¿Amargado?-abre la boca ofendido-Soy cauteloso.

-Miedoso querrás decir.

-No soy miedoso.

-Ajá.

-Estefanía-gruñe.

-No te esponjes Joel-me río-solo bromeaba, bueno, un poco.

-Me voy.

-¿A dónde?

-A comprar algo de comer, soy humano ¿sabes? Tengo que comer para vivir.

-Dale, ve.

-¿No comerás por verle?

-¿Me traes algo?-le pregunto con una sonrisa y manos unidas.

-No.

-Apura, no seas malo.

-No soy malo-frunce el ceño.

-Mmmm...

-Ash, bien, lo haré-se da la vuelta y se va-no soy malo.

Sonrío cuando masculla eso y me volteo para verlos de nuevo. La chica grita al ver algo en su teléfono y le abraza con emoción. Viro la cabeza tratando de verlos. Se ven bien, ella es linda y el...también lo es.

Él le sonríe y frunzo el ceño. Hasta hora no le he visto sonreír. Así que abro los ojos cuando sonríe al abrazarla. Pero así de abrupto como empezó el abrazo, ella se aleja y le dice algo antes de irse corriendo.



MonLexus

Editado: 20.04.2021

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