Te enamoraré

Capítulo 71 (parte dos) "Reencuentros (parte 2)"

Reencuentros

 

-¿Joel?-pregunto con sorpresa.  

Sonríe.

-El mismo, Abigail.

-Vaya-murmuro-Ha pasado tanto tiempo, lamento no reconocerte.

-No te culpo, tenía más peso y menos lengua para hablar-dice caminado hacia mí para luego dejarse caer a mi lado-No es por ser descortés ni entrometido pero ¿estás bien?

-Sí.

-Sigues siendo pésima para mentir ¿eh? Hay cosas que no cambian.

-Sigues teniendo la pulsera de que te dio Gema-señalo.

-Uno necesita el recordatorio de quienes lo humillaron para no volver a caer en sus encantos.

-¿La conservas por eso?-pregunto sorprendida por la crudeza de sus palabras.

-Sí, no tengo ningún sentimiento hacia ella que sea agradable. El solo verla es...como ella decía, repulsivo.

-Entonces si algún día ella te pidiera perdón por lo que te hizo ¿la perdonarías?

-No creo que alguna vez lo haga.

-Pero si lo hiciera...

-No lo sé-se sincera-Fue mi primer amor de niño, el más puro e inocente que se siente en la vida, uno que después ella misma lo dejo como el más oscuro y doloroso.

-¿La recuerdas de esa manera?-cuando me ve, aclaro-¿Como la chica que te molesto, humillo y se burló de tus sentimientos?

-Bueno, sigue siendo la chica que molesta a los demás, humilla a otros y se burla de los sentimientos.

-La gente puede cambiar. Tal vez no dentro de meses, años, pero pueden hacerlo.

-Pero los sentimientos no. Además ¿Qué ves cuando alguien que amas te hiere? ¿Crees que verás los recuerdos bonitos o la última vez que se vieron a la cara, esa ocasión que te hirió?  

-Yo no podría olvidar los recuerdos bonitos...

-Pero tampoco los malos.

-Oye-me quejo-me estas deprimiendo más de lo que ya estaba.

-Lo siento-sonríe-Es solo que creo que siempre tendremos distintas opiniones. Como con Cooper. Por cierto oí que están saliendo, debes estar feliz. Según recuerdo solías ponerte roja cuando lo veías e incluso me obligabas a espiarlo contigo.

-Shh-me río sonrojada-ni me lo recuerdes.

-Ahora que lo pienso, eso da miedo.

-No tanto como tú con Gema.

-Bueno, por algo éramos mejores amigos.

-Soy una pésima mejor amiga al no reconocerte-murmuro avergonzada.

-No lo creo, me ayudaste cuando era pequeño, y es normal que no me reconozcas, he cambiado mucho.

-A ver-digo acercándome, toco su cabello-Tu cabello sigue del mismo color, solo que ahora tiene menos ondas que antes ¿te lo alisaste?

-No, se fueron con el tiempo.

-Es una pena-le palmeo el hombro en muestra de consuelo, el bufa haciendo que ría-Tus ojos siguen del color que no se si son verdes o cafés. Solo cambia que tu altura y que ahora tienes algo de músculo.

-Gracias por examinarme.

-De nada Rulitos.

-¿Otra vez con eso?

-Bueno, tengas o ya no tengas los rulos, seguirás siendo mi Rulitos.

Me río y él cómo cuando éramos pequeños, se contagia de mi risa.

-Que conste que no fue gracioso.

-Estás riéndote-señalo.

-Sabes que tienes una risa contagiosa.

-Excusas-digo para luego quedarme en silencio y jugar con mis manos-Yo lamento no haber estado para ti.

-¿Qué?

-Cuando ella te hizo daño, lamento no haberlo evitado.

-No digas tonterías, yo fui el que te lastimó. Además sé que me defendiste.

-¿Qué?-le miro-¿Cómo es que lo sabes?

-Porque la única capaz de dar la cara por mí, serías tú. Además-parece pensativo-ahora que lo pienso tal vez me lo merecía.

-¿Qué dices?-frunzo el ceño-No lo hacías.

-Sí, rompí el corazón de mi mejor amiga y aun así ella me defendió.

-Tú sabes que no lo hiciste.

-Te deje de lado-por su tono parece que se lo reprochara así mismo.

-Lo sé-murmuro pero le sonrío-Pero tú sabes que te amé como un hermano, y que estaba celosa de que ella empezara a alejarte de mí.

-Lo que sea, pero te lastime.

-No, corta el momento-hago una seña con mis manos-Te gustaba una niña, no supe comprenderlo y cuando ella te presto atención, me puse celosa porque empezaste a pasar tiempo con ella. Yo fui la que no comprendió que no tenías que estar pegado a mí todo el tiempo, y cuando lo hice, te habías ido corriendo.

-Dijeron que fuiste muy fiera-se ríe-que estabas más molesta que cuando peleaste conmigo.

-Admito que perdí el control, pero era una niña-me justifico-Aunque ambas peleas fueron vergonzosas.

-Quiero saber algo-se da la vuelta y queda frente a frente conmigo-¿De verdad le dijiste “No dejaré que le lastimes, espérame te doy un mapa para que busques un desierto y te pierdas”?

-Amm lo siento por eso. No estaba pensando, solo estaba enojada.

-Sí, sé claramente que cuando te enojas sueltas locuras.

-¿Solo eso te dijeron?

-Sí, ¿había algo más?

-No-miento-nada más.

No me cree pero si algo siempre ha hecho él, es respetar mis secretos. Así que conversamos de temas tribales mientras el pide algo de comer para conversar. Todo esto me recuerda a cuando éramos niños.

Cuando Joel Newell, mi mejor y yo solíamos ser solo los dos. Antes de ser amiga de Sofía, vine con un niño que conocí de pequeña, con el cuál solía jugar con una patineta en el parque. Me enseño a usarla, me cuido como un hermano.

Él siempre tuvo un flechazo por Gema, y no me molestaba, al menos hasta que ella le hablo y le invito a sentarse con ellos. Después de eso, mi mejor amigo y yo casi no nos veíamos.

La vergonzosa pelea, pelea que cuando estaba borracha tuve miedo de mencionar, era esta.

Tal vez no llegué a decirle todo a Cooper cuando estaba alcoholizada porque él había mencionado que a mí me gusto mi mejor amigo.

Lo cual no es cierto, es lo que todos pensaron pero no era real. Lo que provoco eso fue que al ser una niña, no sabía mucho sobre la amistad y creía que estaba perdiendo a mi amigo, que ella me lo estaba quitando.



MonLexus

Editado: 14.04.2021

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