Te odio porque te amo

Capitulo 7.

La vida.. En si, qué es la vida?

La vida es lo que tu quieres que sea. 

 

 

 

 

Escucho toques seguidos y fuertes en la puerta. Me remuevo y me arropo mas con la suave cobija. 

Los golpes en la puerta siguen, mi conciencia regresa a mi y me levanto de un salto y llego a la puerta, la medio abro y asomo la cabeza. 

 

-buenos días, dentro de quince minutos vendré por ustedes. Irán al gimnasio, no demoren- da la vuelta y se encamina por el pasillo.

 

-buenos días para ti tambien Valentino- murmuro y ruedo los ojos. 

 

Cierro la puerta y miro a las chicas que duermen plácidamente. 

Reviso la hora en mi reloj de mano que deje en la mesita. 6:40 de la mañana. Todavía es temprano! Por qué molestan a esta hora?! Despierto a las chicas, es una tarea difícil y mas con Akari. 

 

-apúrense!- amarro mi cabello en una coleta alta mientras espero a que estén listas. 

 

-estoy lista!- Rita se para a mi lado y miramos a Isa y Akari correr de un lado a otro. 

 

-me haré una trenza mientras ellas terminan- avisa y se para frente al espejo a peinarse. 

 

-son unos idiotas! Quién mierda se despierta tan temprano para entrenar?! Que no pueden dejarnos dormir?! Estúpidos, imbéciles..- 

 

-Akari ya basta! En vez de estar insultado termina de ponerte las zapatillas- la regaño. 

 

Mi amiga no es de muy buen humor en las mañanas y menos cuando la despiertan. 

 

-estas zapatillas no me gustan!- se queja Isa. 

 

Tocan a la puerta, es Valentino.

 

-vamos!- es lo único que dice. 

 

Salimos y caminamos tras de él. 

A esta hora de la mañana ya hay hombres por los pasillos, no tantos como ayer cuando llegamos. 

Bajamos las escaleras, pasamos por la entrada principal y salimos. Valentino sigue caminando, hasta que llegamos a un lado de la mansión y vemos una casa al otro lado del jardín, es de un solo piso, pero es muy ancha y larga. 

 

Llega a la puerta, la abre y se adentra. Me quedo parada afuera con mis chicas detrás. 

 

-entren- nos ordena Valentino.

 

Paso primero seguida de las chicas.  

Es un gimnasio enorme, equipado con todo. Y como no.. Aquí se encuentran los señores "mejores asesinos". 

 

-buenos días bellezas! Vengan, acérquense. Ya están retrasadas- Keith nos grita.

 

-no me digas que ese es el Keith?- susurra Rita. Asiento con la cabeza. 

 

-yo ya lo odio- murmura Isa. 

 

-prepárense que estos tipos serán nuestro tormento- les aviso mientras caminamos. 

 

-no si nosotras lo permitimos. Nosotras seremos el tormento de ellos- dice Akari con una sonrisa de satisfacción. 

 

Llegamos y nos paramos frente a Keith, nos mira una por una de pies a cabeza, los otros tres hombres están parados a un lado. Sospecho que Keith es el cabecilla de todos. Su parada es la de un militar. 

 

-señoritas, de hoy en adelante tendrán que entrenar con nosotros. Todos los días a las siete en punto de la mañana las quiero formadas aquí. Sin excusas, puntuales y dispuestas. Entendido?!- lo ultimo lo dice subiendo un poco el tono de su voz. 

 

Nosotras solo lo miramos pero no decimos nada. 

 

-dije que si entendido?!- esta vez grita. 

 

-no grites tan temprano! No somos militares ni queremos serlo. Así que no nos hables así!- 

 

-Akari!- la regaño. 

 

Como se ha podido atrever a hablarle así? Él la matará. Me pongo alerta en cuanto veo a Keith acercarse a Akari. 

 

-muy ruda la señorita? Eso lo veremos. Tú..- la señala con su dedo y con cara muy seria. 

 

-tú entrenaras conmigo. Vamos a ver que tan ruda es la señorita- mi amiga rueda los ojos y no se deja intimidar del enorme hombre que tiene frente a ella. 

 

-Ian, tu entrenarás a Rita- oh! Que tenemos aquí?! se han aprendido nuestros nombres. 

 

-Allek, te toca la muñeca de porcelana- señala a Isa que lo mira con una ceja alzada. 

 

-Jack, tu entrenarás a Julieth- 

 

Los hombres se acercan a nosotras, veo como Isa se hace diminuta ante la cercanía de Allek, la comprendo. Ese hombre es el mismísimo diablo. 

Cada pareja nos encaminamos a extremos diferentes del gran gimnasio. 

 

-has hecho ejercicio alguna vez?- Jack me pregunta mientras caminamos hasta pararnos frente a una maquina de correr. 

 

-solo salía a caminar o correr de vez en cuando- 

 

-muy bien, haremos un poco de cardio, luego te enseñaré a saltar la cuerda- 

 

Jack es amable en estos momentos, me enseña a manejar la maquina, a como respirar y moverme mientras estoy corriendo sobre ésta. 



EsmeraldaP

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En el texto hay: amistad y amor, peligro y odio, pelea romance

Editado: 02.12.2018

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