Te odio porque te amo

Capitulo 43.I

 

 

-buenos días Juls- 

 

-hola Valentino- 

 

-hoy no entrenaras. Tengo que llevarte con Allek- abro mis ojos. 

No, no quiero ir con Allek. 

 

-qué? Por qué?-

 

-porque es el jefe y me mando a buscarte- dice como si no fuera obvio. 

 

-no quiero ir por favor, no me lleves con él..- le suplico. 

 

-Julieth no empieces. Has estado trabajando con él meses y siempre es lo mismo cada vez que te voy a llevar con él- sus palabras me hacen sentir como una niña inmadura. 

 

-esta bien, déjame cambiarme de ropa- digo de mala gana. 

 

-no te demores. Llevaré a las chicas al gimnasio y regreso por ti- 

 

Vuelvo a la habitación.

 

-chicas, Valentino las esta esperando afuera- les aviso. 

 

-y tu no irás?- 

 

-no Akari, no iré. Allek mando a buscarme- ruedo los ojos fastidiada.

 

-pobre de ti. Suerte Juls- Isa me abraza y se van. 

 

Tomo varias inspiraciones profundas, necesito tranquilizarme. Se que no va a ser nada cómodo volver a verlo, pero no tengo otra opción. 

 

Me paro frente al armario y veo que ponerme. Unos jeans azul bota tubo los doblo hasta mas arriba de mis tobillos, una blusa blanca manga larga y anudo un pañuelo en mi cuello como accesorio. 

 

Estoy lista, pero no preparada para encontrarme una vez mas con el diablo roba besos. Camino de un lado a otro en la habitación, estoy mas nerviosa de lo normal. Como se supone que tengo que actuar frente a un hombre que un día antes me ha besado y dicho cosas como matarme de placer cada vez que me haga suya? 

 

Mi piel se eriza ante el recuerdo y un cosquilleo se apodera de mi cuerpo. Tocan a la puerta, se que es Valentino. Salgo y caminamos en silencio. 

 

-hoy estas mas nerviosa que nunca. Que te pasa? Si sigues torciendo tus dedos los partirás- se burla de mi. 

 

-no quiero ir con él. Por favor- me detengo y lo tomo del brazo y pongo mi mejor carita para convencerlo. 

 

-y que le diré cuando llegue a su oficina sin ti?- no deja de burlarse de mi. 

 

-dile que estoy enferma. Que no me siento bien- Valentino sigue caminando y no tengo mas que seguirlo. 

 

-eso no funciona con Allek. Sabe cuando le miento. A parte, podría ir a verte y comprobar que no estas enferma y yo quedo como mentiroso- 

 

-uish! Eres odioso igual que él- me enojo con él, mi cara de enojada al parecer le es graciosa porque se echa a reír. 

 

-estúpido!- lo golpeo en su brazo con mi puño. 

 

Tengo que enfrentarme al diablo, no soy una cobarde. Puedo hacerlo. Trato de llenarme de valentía durante lo poco que resta de camino hasta su oficina. 

 

-te dejo hasta aquí. Ve. Allek no te hará nada tonta- me abraza y se va dejándome sola en el pasillo. 

 

Que no me hará nada? Si ayer me beso! Y para rematar confeso que el único daño que quiere hacerme es dejar mis labios maltratados de tanto besarme y matarme de placer! Oh Dios! Se me corta la respiración cada vez que su voz retumba en mi cabeza diciendo esas cosas. 

 

Camino y cada vez que me acerco a la puerta escucho mas fuerte el sonido de una guitarra. Me detengo cuando llego a la puerta y me quedo escuchando. Es la misma canción que sonaba en el carro el día que fuimos a rescatar a los niños sirios y que Allek cantaba en voz baja. 

Si no estoy mal, la canción habla sobre los días frios, sobre los sueños fallidos, sobre una bestia en tu interior de la cual no puedes esconderte. Y los demonios que llevas dentro en tu mirada. Es una canción oscura, pero su letra te toca. 

 

No se si interrumpir, no quiero hacerlo en realidad, esos acordes suenan muy bien y no merecen ser interrumpidos. No hay palabras cantadas, solo el sonido de la guitarra. Espero unos minutos mas, cuando no se escucha sonido alguno, entonces con todo el valor que puedo llenarme, toco la puerta. 

 

Escucho su voz gruesa desde el otro lado, pongo mi mano sobre el pomo de la puerta, siento que quema, no quiero entrar. Apoyo mi frente en la puerta y cierro los ojos con fuerza. 

"No soy una cobarde" 

"él fue el que se acerco a mi, no yo a él"

 

Mierda! Y si él quiere hablar de lo que paso ayer? Que le voy a decir? 

 

"Pues obvio! Que él fue el que acerco. Es culpa de él" escucho a mi conciencia. 

 

Me lleno de valor y entro. 

Esta parado frente a la ventana mirando a través de ella, su mano derecha sostiene un cigarrillo y la otra esta en el bolsillo de su jeans. Es tan grande, musculoso, atractivo, tiene un aura oscura, peligrosa, letal, y a la vez atrayente. 

 

-buenos días- susurro. Mi voz no me colabora! No puedo demostrarle mi nerviosismo. 

 

Lleva el cigarro a su boca, luego lo aleja y veo como el humo exhalado viaja hacia arriba expandiendo se a su alrededor. Definitivamente, la viva imagen del diablo. 



EsmeraldaP

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En el texto hay: amistad y amor, peligro y odio, pelea romance

Editado: 02.12.2018

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