Te odio porque te amo

Capitulo 86.

 

Las ganas de ir al baño a orinar me hacen despertar de mi cómodo sueño, me remuevo en la cama y abro los ojos abruptamente al sentirme desnuda. 

 

En mi cabeza se reproducen los recuerdos de hace muy poco tiempo. Miro tímida hacia mi lado, y me encuentro con Allek domirdo, pero con el ceño fruncido. Que amargado, hasta dormido sigue frunciendo el ceño!

 

Me pongo de pie y miro a mi alrededor, que vergüenza! Toda nuestra ropa esta regada por todos lados de la habitación. La camisa de Allek esta sobre la cama así que la tomo y la visto. Voy al baño en completo silencio, hago lo necesario y lavo mis manos. Me miro al espejo y mi cara se enrojece. Cubro mis mejillas con mis manos, no puedo creerlo. Allek y yo casi lo hicimos... 

 

Me entristezco cuando recuerdo que le pedí que parara. El dolor que estaba sintiendo entre mis piernas era insoportable y no se porque eso me llevo al recuerdo de los golpes que me propino Connor. Allek se preocupo e inmediatamente hizo lo que le pedí. Estuvimos por un tiempo en silencio, solo abrazados. Luego hablamos un poco de lo que me paso aquella tarde y él me prometio que me ayudaría a superar esos recuerdos. 

 

Regreso a la habitación, recojo nuestra ropa poniéndola a un lado y luego me acuesto al lado de Allek. Hasta cuando duerme tiene ese aire de peligro. Su cara no esta relajada, y sus músculos están tensos. Es como si durmiera esperando a que pase algo. 

 

Me arropo nuevamente y me acuesto de lado para mirarlo. Su pecho esta descubierto y la sábana solo cubre de su ombligo para abajo. 

Me sobresalto cuando Allek se sienta de golpe en la cama y mira a todos lados perdido. Asustada me siento y lo miro preocupada. 

 

-Allek, estas bien?- murmuro. 

 

Respira con dificultad y pasa sus manos por su cara. No recibo respuesta así que lo intento otra vez. 

 

-Allek?- mi mano toca su hombro y esta tan caliente. 

 

-lo siento. No quise despertarte- su voz esta mas ronca de lo normal. 

 

-estaba despierta- murmuro. 

 

Me pongo de pie y busco un poco de agua. Regreso a él y lo encuentro mirándome fijamente. Recuerdo que llevo su camisa y me avergüenzo. Le extiendo el vaso y lo acepta regalándome un intento de sonrisa. 

 

-te sientes mejor?- 

 

-si. Ya paso. Volvamos a dormir- deja el vaso en la mesita a su lado. 

Se recuesta y me mira. 

 

-ven aquí hermosa- me abre sus brazos y me acuesto a su lado con sus brazos envolviendo me. 

 

No quiere hablar de la pesadilla? Por que yo si le conté sobre mi miedo y él no quiere hablar?

Allek necesita abrirse conmigo, porque si no lo hace no podré ayudarlo. Él mismo dijo que nos ayudaremos mutuamente. Que tenemos que confiar el uno en el otro. 

 

"Deja de tortuarte. Acaba de tener una pesadilla. Espera a mañana y podrán hablar" 

 

Unos minutos pasan, Allek quita sus brazos de mi con cuidado y luego se sienta en el borde de la cama. Me hago la dormida, no quiero molestarlo. Solo intento ver entre mis pestañas. 

 

Suspira profundo varias veces, lo escucho maldecir y luego se pone de pie para ir al baño. Escucho el agua de la ducha caer por varios minutos.

 

Estoy tan preocupada por su actitud. Todo eso por una pesadilla? De que se tratará? 

Lo siento salir del baño, luego escucho la puerta de la pequeña nevera cerrarse, Allek se sienta en el sofá y se bebe la botella de agua. 

 

Me duermo con la imagen de Allek recostando su cabeza en el borde del sofá mirando hacia la nada.  

 

-Julieth..- escucho la voz de Allek llamarme. 

Su mano esta acariciando mi cabello y eso me adormece mas. 

 

-Julieth, despierta. Debemos irnos- 

 

-un ratito mas..- me quejo. 

 

-son las diez de la mañana. Levántate- ordena. 

 

Abro los ojos y le miro frente a mi muy cerca a mi cara.

 

-mandón!- ruedo los ojos.

 

Él alza una ceja y me mira divertivo. 

 

-si crees que eso es un insulto para mi, fallaste. Floja!- me guiña un ojo. 

 

-vamos, arriba- besa mi frente y luego se acerca a mis labios, un beso corto y luego se pone de pie. 

 

Me da su mano para ayudarme a ponerme de pie, lo hago y luego me siento cohibida al tenerlo frente a mi en toda su altura, musculatura, mirada intensa y oscura, vestido con ropa negra; y yo pequeña a su lado, con el cabello enmarañado, vistiendo solamente una camisa que le pertenece. 

 

Su mirada me recorre de pies a cabeza y mis mejillas se encienden al recodar lo de anoche. 

 

-te queda bien mi camisa..- sus manos se posan en mi cintura y me atrae a él quedando nuestras caras muy cerca. 

 

-no tienes porque preocuparte por lo de anoche. Iremos avanzando poco a poco y tu cuerpo se acostumbrará al mio. El miedo lo superarás y olvidarás lo que aquel desgraciado te hizo. Estamos?- 



EsmeraldaP

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En el texto hay: amistad y amor, peligro y odio, pelea romance

Editado: 02.12.2018

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