Te odio porque te amo

Capitulo 93.

 

"Y de repente, llega alguien con mucha luz; y no le importa que tan oscuro estás.

Y se queda ahí, a un lado tuyo, alumbrándote". 

 

 

 

 

Allek duerme y yo cuido de su sueño. Mis manos aun siguen acariciando su cara, eso lo relajo y logro quedarse dormido. 

Pobre, su vida ha sido tan difícil. Culparse por la muerte de su madre todos los días debe ser agotador, tanto físico como psicológico. 

 

Ahora comprendo muchas cosas sobre su actitud. Debo ayudarlo, ahora soy un escalón de apoyo para él y eso me llena de satisfacción. Él confía en mi. 

 

No puedo dormir, quiero cuidar de su sueño, y a parte de eso en mi mente se reproducen imágenes de cómo pudo haber pasado todo lo que Allek me contó. Un pequeño niño pasando por situaciones tan feas por culpa de su padre, eso me conmueve. 

 

En solo una noche tuve tanta información. Él tenía razón, era mejor saber de él poco a poco, pero lo hecho, hecho está y hay que aceptarlo. 

No puedo mostrarle cuán afectada estoy por lo que me contó, debo ser fuerte para él. 

 

Lo abrazo por la cintura, su brazo rodea mis hombros. El sol ya se asoma y sus rayos se cuelan por la ventana, no quiero irme y dejarlo. No quiero que despierte y no me encuentre. 

 

Allek se remueve, deja salir un quejido, y abre los ojos. Mira al techo, luego a la ventana y después a mi. Le sonrío. 

 

-buenos días- saludo. 

 

-buenos días cariño- su voz es gruesa y ronca. 

 

Se remueve y se pone de lado para mirarme de frente. Su mano va a mi cintura y luego a mi espalda para hacer presión y acercarme mas a él. 

 

-que tal dormiste?- pregunto. 

 

-excelente. Como hace años no dormía- sus ojos están un poco hinchados por el sueño. 

 

-me alegra escuchar eso- 

 

-cómo no iba a dormir bien cuando tuve una noche muy productiva y placentera..- me sonríe con picardía. 

 

-oh! Eso suena interesante- me pongo en plan coqueta para alegrarle. 

 

-si.. Muy interesante. Déjame mostrarte lo que estuve haciendo..- se acerca a mis labios y deja repetidos cortos besos. 

 

-me gustaría, pero.. Tengo mucho trabajo que hacer y si no salgo de la cama voy a estar atrasada- 

 

-estas con el jefe, nadie puede reclamarte nada- alardea.

 

-sabes? A veces siento que el jefe tiene un ego tan grande..- digo como si estuviese hablando de otra persona y no de él. 

 

-el jefe tiene aparte del ego, otras cosas grandes que anoche pudiste disfrutar- abro mi boca sorprendida. Es tan descarado! 

 

-Allek!- chillo y golpeo su pecho con mi puño. 

 

Él ríe y eso me alegra. Esta despertando con buen humor. No importa que yo este avergonzada por su comentario, lo importarte es que él este feliz. Intento alejarme de él para bajar de la cama pero aprieta su agarre y no me deja ir. 

 

-no vas a entrenar hoy? Se hace tarde- señalo, tal vez así me suelte. 

 

-debería hacerlo?- 

 

-claro, es lo que siempre haces. Y como tu dices, es bueno para la salud- estar entre sus brazos es tan cómodo. 

 

-tengo otras formas de entrenar y es muy buena para la salud- su mirada picara regresa y su sonrisa tambien. 

 

Miro a todos lados menos a sus ojos provocando que su sonrisa se ensanche. La Julieth coqueta se esfumo y ahora estoy avergonzada.

 

-y.. Cómo qué?..- pregunto como quien no quiere la cosa. 

 

Como si no entendiera su doble sentido pero él es mas inteligente y avanzado en estos temas que su respuesta me deja nerviosa y temblando. 

 

-ven y te muestro..- susurra y me besa. 

 

Una de sus manos se mete bajo mi vestido acariciando mi pierna de arriba a bajo, su cuerpo se cierne sobre el mío y su otra mano juega con mi cabello. 

 

-Allek..- interrumpo el beso pero a él no le importa y baja por mi cuello.

 

-es tarde. Todos se preguntaran dónde estamos- mi cuerpo reacciona a él enseguida pero no puedo dejarlo seguir. 

Tomo su cabeza entre mis manos para que pare. 

 

-no me importa- su voz se ahoga en mi cuello. Me hace cosquillas y mi piel se eriza. 

 

-anoche tuvimos suficiente- lo regaño. 

 

Alza su cabeza y me mira con el ceño fruncido. 

 

-primero que todo señorita, nunca tendré suficiente de ti. Segundo, mereces ser besada cada día, cada minuto, cada segundo. Así que nunca digas que hemos tenido suficiente porque eso nunca pasará- me regaña. 

 

Sonrío, mi corazón latiendo, y con cada latido crece un poco mas hinchado de tanto amor que siento por Allek. 



EsmeraldaP

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En el texto hay: amistad y amor, peligro y odio, pelea romance

Editado: 02.12.2018

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