Temiqui

III. NUPCIAS

En el centro de la ciudad de Guadalajara, en una librería antigua estaba dando firmas para las personas que amablemente leyeron y compraron mi primera creación. Fue una experiencia muy agradable. 
A pesar de que hubo menos gente de lo que yo esperaba, todos fueron muy amables y atentos, me llamó mucho la atención una estudiante de prepa que tenía un encuadernado bajo mi libro, cuando llegó su turno me dijo. 
-Hola Aurora, debo agradecerte por haber escrito este libro, me ayudó bastante en mi trabajo de extraoridnario. Verás, acabo salir de la prepa y gracias a este libro pude dar el mejor ensayo y eso me salvó de no repetir semestre. Te lo agradezco mucho. 
No sabía que decirle.

-De nada, pero cuéntame de que fue tu ensayo. 
-De mitos, la forma en que tu libro expresa la magia es estupenda, gracias por tu apoyo. 
-No hice nada, sólo fui un instrumento de ayuda. 
Cuando terminé con mis lectores mi amado llegó para invitarme a comer. Fuimos a un restaurante que se encontraba cerca, la comida estuvo deliciosa.

-Cómo te la pasaste el día de hoy?-. Preguntó Damián al llegar a casa. 
-Me fue bien, pero estoy muy exhausta, me voy a dar un baño. 
-Quieres que me bañe contigo? 
-Como quieras, no tengo ganas de hacer nada hoy, en verdad estoy cansada y me está doliendo la cabeza. 
-Bueno si quieres bañate sola, mientras yo te preparo un té para que te relajes. 
Vi la desilusión en su intensa mirada. Jamás había visto una mirada tan hermosa como la de mi novio. Novio?, no, ya no éramos novios, ahora ya éramos una pareja y debía de acostumbrarme a eso, no había tenido tiempo para pensar en eso.

Solo tal vez, con el tiempo llegaría el momento de casarnos y tener hijos, darle una familia a ese ser tan bello era otra de las cosas que más he deseado a parte de mi carrera. 
El baño fue genial, el té estaba delicioso, me acosté y cuando desperté al día siguiente él no estaba en la cama, encontré una nota arriba de su almohada que decía:

"prepárate porque hoy a las 3 paso por ti, te tengo una sorpresa. 
Pd: Te amo y te deseo como un loco".

Hice los quehaceres de la casa y llamé a mis padres para saber cómo estaban. Damián llegó a la una de la tarde. 
-Hola amor, pensé que ibas a llegar a las 3.
-Sí pero hubo cambio de planes-. Puse cara de pocos amigos. -Hey, no pongas esa cara, hay mejores planes, hubo un negocio que me salió bien y te tengo algo mejor. 
-Negocio?-. Me di cuenta de que se puso tenso. 
-Sí, es que me llegó un cliente de los buenos y quería que le arreglara su troca. 
No le creí nada de lo que me decía pero no quería empezar una discusión y desperdiciar mi sorpresa. 
-Empaca tu maleta, con cosas para ir de campo. 
-A dónde iremos? 
-Si te digo ya no va a hacer sorpresa, haz lo que te digo.

Sonó su celular, me hice la distraída acomodando ropa, la casa ayudaba mucho porque era pequeña y se oía todo en ella. 
-Qué quieres?-. Su voz era agresiva. -No puedo ir, me voy a llevar a Aurora de campo todo el fin de semana... Entiende que no, mejor aguantame cuando vuelva, te prometo que lo voy a hacer... No mames ni modo que le diga que siempre no... Deja de estarme chingando. 
Colgó el teléfono en seguida, "tiene una amante", no, no por favor, sentí un escalofrío recorrer mi sangre y perdí la razón.

-Mi amor despierta, despierta Aurora!-. Su voz sonaba desesperada. 
Poco a poco recobre la razón. 
-Qué pasó? 
-Te desmayaste, estás comiendo bien?, ya te sientes mejor?-. Su voz todavía sonaba desesperada. 
"Como voy a estar bien si tienes una amante maldito desgraciado hijo de mierda, pero te vas a arrepentir!". Por qué solo lo pensaba y no se lo gritaba en serio? 
El alma. Sí, eso era, el alma tan débil y tan fuerte al mismo tiempo. La mente me hizo perder la razón, pero el alma de alguna manera sabía que todo estaba bien.

De alguna manera sabía que Damián no era capaz de hacerme tal vileza, él me amaba igual o más de lo que yo a él. Debía ser otra cosa, quizá estaba metido en negocios sucios, aunque claro, estaba segura de tampoco sería capaz de ser algo malo, no sería tan tonto de ponerme en peligro. 
-Ya estoy bien-. Me paré con dificultad. -Me duele la cabeza. 
-Pos te diste un santo porrazo, qué pasó? 
Ya se encontraba más tranquilo. 
-No sé, con quién hablabas?-. Se tensó de nuevo. Tal vez mi sorpresa era cierta, tenía una amante.

-Con el Iván, quiere que le haga el paro de arreglar la moto de su primo, ya vez como es de castroso, lo bueno es que ya estás bien, me asuste mucho. 
-Lamento haberte asustado, no sé lo que pasó. Seguro que hablabas con Iván? 
-Sí-. Me dió un beso en la frente. 
-En qué nos iremos?, no tenemos carro. No creo que tu tío te quiera prestar a cada rato la camioneta. 
-Sal y ve la primera sorpresa. 
Afuera estaba una camioneta lobo blanca doble cabina. 
-De quién es?
-Quién la tiene? -. Su mirada era segura. 
-Es tuya?



Liber Lee

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En el texto hay: drogas, sexo, muerte de un personaje

Editado: 22.03.2018

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