Try to survive

17. No entiendo nada

Stephen me llevo con Connor y me dejo con él. No entendía nada, ¿qué tenía que ver Dominic con mi familia?

— ¿Estás bien? — Connor me abrazó. No Connor, no estoy bien. 

¿Por qué narices papá apuntaba a Dominic con la ballesta? 

— Sí.— le susurré tan bajo que no sé si me oyó o no. Le metí, claro que no estaba bien.

— Como te vuelvas a acercar a mi hija...— Dominic soltó una carcajada con muchas ganas, como si le hubieran contado el mejor chiste del mundo. Maldito psicópata.

Me separé un poco de Connor para ver a mi padre que estaba cara a cara con Dominic, esto si alguien no lo paraba, se pondría demasiado feo.

— Alex, déjate de amenazas... Los dos sabemos que tú serás el único que saldrá perdiendo.— Nicholas se acercó enfadado.

— Te dejé muy en claro que no te acercaras a ella... Y aun así te pasaste la amenaza por las narices.

— Ohh, vamos... Solo estábamos conversando, ¿verdad Harper? — Dominic me sonrió, provocándome demasiados escalofríos. Connor lo noto y me coloco detrás de él.

— Te lo vuelvo a repetir, aléjate de ella.— ver a Nicholas tan enfadado no era un buen plan. Ya lo había visto ayer y esta vez yo no podría hacer nada para pararlo, porque estaba mi familia.

— Nicholas...— Luca se acercó a él, para intentar relajarlo y separarlo de Dominic.

— Aléjate Luca.— no había servido, por favor Nicholas, contrólate.

No entres en su juego. 

Debía hacer algo y lo único que se me ocurría era llamarlo y que me mirara aunque podía salir bien o también podía salir mal.

— ¡Nicholas! — él se giró a verme demasiado enfadado, debía buscar la manera de calmarlo.— Por favor no... No lo hagas.— lo ultimo lo susurré con lágrimas en los ojos.

Puede que eso no sirviera de mucho, pero algo es algo.

El lobo se acercó a Nicholas quedándose a su lado.

— Hazle caso a Harper, por favor Nicholas.— Luca estaba a su otro lado intentando calmarlo. Sin éxito a decir verdad.

Nicholas lo miro y su expresión cambio, Luca por su parte lo abrazó. 

Una sensación de alivio me invadió, menos mal que había funcionado.

— Vete de aquí Dominic.— papá hablo mientras seguía empuñando la ballesta.

— Oh viejo amigo, ¿por qué debemos actuar de ese modo? — Dominic por lo poco que lo conocía, se podía decir que era un maldito imbécil, que le encantaba el miedo que provocaba.

— Dominic no te lo volveré a repetir aléjate de mis hijos.

Dominic ignoro la advertencia de papá y se acercó más a él.— ¿Cómo está Elizabeth? — papá para ese punto estaba apretando demasiado fuerte la ballesta porque se le notaba la tensión que hacían sus manos al empuñarla.

— Deja a mi mujer en paz.— espera, ¿mamá conocía a Dominic? ¿Había algo entre ellos?

— Hablemos a solas.— mala idea, definitivamente eso era una mala idea.

— No tengo nada de que hablar contigo... Lárgate y deja a mi familia en paz.

— Eso es un poco imposible.— me señalo.— ella lo sabe.— ¿saber el qué? Yo no sabía nada.

Tenía muchas preguntas y cero respuestas y ahora él decía que sabía eso.

— Ella no sabe nada.—  ¿qué tenía que saber? Estaba demasiado confundida y un dolor de cabeza me invadió.

— Claro que lo sabe, sabe lo que somos, sabe muchas cosas.—  mi vista comenzó a ser borrosa y todo me daba vueltas.

— Harper, ¿estás bien? — Connor sintió que algo no iba bien.— Harper.— susurro para nosotros dos.

—  No Connor, me duele demasiado la cabeza y todo me da vueltas.— Connor comenzó a preocuparse más por lo que me sujeto para que no me cayera. 

Nicholas por lo que pude ver no me quitaba los ojos de encima y por lo poco que me lo permitía mi vista pude notar preocupación en su mirada.

— Aguanta un poco.— los únicos que me prestaban atención eran Nicholas y Connor. Nicholas quiso acercarse, pero Connor le hizo una señal de que no era una buena idea. Mi vista cada vez iba empeorando y mi cuerpo comenzaba a derrumbarse, ya no podía estar de pie.

— Connor, por favor haz que no me duela.— sentía que mi cabeza iba a explotar.

Stephen se giró a nosotros y rápidamente se acercó a nosotros.

— ¿Qué ocurre? — Stephen me agarro de la cara delicadamente y yo estaba perdiendo todas mis fuerzas por el dolor de cabeza.

— No lo sé, me ha dicho que le duele la cabeza demasiado fuerte. 

— Mierda.— ya casi ni distinguía las voces.

— ¿Qué ocurre Stephen? 

— Podría significar que sus recuerdos van a volver.— y yo sin poder aguantar más me desplome. Lo último que escuche fue el grito de Nicholas y el de Ethan. Pero Ethan no podía ser, ¿o sí?

— ¡Harper!



Natalia Berchesan

Editado: 01.01.2021

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