Un Amor Inesperado

Capitulo 22

Estaba soñando con comida.

Si, así de rara soy.

 Cuando siento que me tiran un balde de agua.

-¡Felíz cumpleaños! -gritaron todos mis amigos.

-Gracias, pero me pueden decir ¿de quien fue la increible idea de tirarme agua? -pregunté y todos señalaron a Emilio.

-Claro, tipico de Johnson.

-¡Feliz cumpleaños a tí! -entró cantando mi madre con un pastel.

-Pide un deseo.

-No pidas que desaparezaca por qué no se cumplirá -avisó Emilio.

-No perdía nada intentándolo.

Soplé las velas.

¿Mi deseo?

Secreto.

-Y dime Kenzie ¿como se siente tener 18 años? -preguntó Gaby, a ella le faltaban tres meses para su cumpleaños.

-Genial, un año más de vida y sabiendo que te falta poco para la vejez -dije y vi como mis amigos se empezaron a reir.

-¿Hoy van a la playa verdad? -preguntó mi madre.

La playa quedaba cerca.

Asi que no habia ningún inconveniente con la hora.

-Si.

♡♡♡

-Llevemos eso -le dije a Laura.

Estábamos en un supermercado comprando comida para llevar.

Ya estaba todo listo.

Solo faltaba la comida.

-Chicos nosotros los esperamos en el auto -dijo Daniel.

-Bueno, adiós.

Y adivinen ¿con quién me quedé?

Si.

Con Emilio.

-¿Jugos? -preguntó.

-De naranja.

-No, mejor de limón.

-Naranja, limón no me gusta.

-A mí no me gusta la naranja, así que llevemos limón.

-Naranja.

-Limón.

-Naranja.

-Limón.

-¡¿Por qué se demoran tanto?! -gritó Lucas acercándose a nosotros.

-¡Es el!

-¡Es ella!

Gritamos Emilio y yo al unísono.

-¿Y ahora que pasa? -dijo Lucas harto.

-El quiere jugo de limón, pero yo quiero naranja, no me gusta el limón.

-¡Y a mí no me gusta la naranja!

-¡Agh! ¡Mis tímpanos!, ¡solo lleven uno de cada uno!

-Esta bien.

-¡¿Por eso hacian un escándalo?!

-¿Si?

-¡Agh!

Uy parece que mi hermanito ya perdió la paciencia. 

Terminamos de comprar y prendimos el viaje a la playa.

-¿Cuánto falta? -preguntó como milésima vez Laura a Daniel, que iba de conductor.

-Laura, no quiero ir a la cárcel por asesinar a mi mejor amiga, así que hazme el favor de callarte -amenazé.

-Está loca -susurró Emilio.

-Emilio, sabes que tus susurros son un asco ¿verdad?

-¡Llegamos! -gritó Gaby.

-Miren, esa es la casa de mi padre -dijo Mateo señalando la enorme casa.

Wow.

Era enorme.

-¿Esa es su casa? -preguntaron atónitos los chicos.

-Sip.

Entramos y wow.

Por dentro era mucho más grande.

-Hay tres habitaciones, cuatro dormiran en ellas y uno dormirá en el sofá -dijo Mateo.

-¡Yo durmo con Laura! -grité agarrando de los hombros a la pelinegra.

-¡Yo quería dormir con ella! -se quejó Mateo.

-Yo dije primero.

-Yo duermo con Gabriela -dijo Lucas agarrando a la pelirroja.

-¿Qué? A ver ¿de qué me perdí?

-No nada, solamente no quiero que duerma en el sofá.

-Bueno -dije no muy convencida.

Esos dos tienen algo.

-Entonces yo duermo con Mateo -dijo Emilio

-Esta bien .  .  .espera ¡¿qué?! ¡¿Eso significa que dormiré en el sofá?! -gritó Daniel.

-Lo siento, nah mentira, no lo siento -dije y agarré mis maletas para irme a la habitación.

-¡Arreglen sus cosas! ¡Terminen rápido para ir a la playa! -gritó Mateo.

Me dirigí a la habitación con la pelinegra.

Y ¡diablos!

Parecia todo un cuarto de princesa.

-Es hermoso -comentó la pelinegra.

Acomodamos las cosas y salimos.

-¡Listo! -gritamos todos saliendo de nuestras habitaciones.

-¡Al mar!

Corrimos saliendo de la casa hasta el mar.

Mierda.

-¡Que tarados somos! -grité.

-¡Nos olvidamos ponernos los trajes de baño! -informó Gaby.

-¡Oh, verdad!

Tuvimos que volver a la casa por nuestros trajes de baño.

Cuando ya estabamos listos, salimos.

-¡Ahora sí! ¡Al mar!

Me metí al agua y ¡Dios!

El agua estaba fría.

Estuvimos un bien tiempo en el mar hasta que nos aburrimos.

-¿Una partida de voley? -propuso Daniel.

-¡Claro!

Salí del agua, me sequé y me puse un vestido de flores.

-Lucas, Gabriela, Kenzie y Laura, son un grupo -dijo Daniel.

-Emilio, Mateo y yo somos otro.

-¿Por qué nosotros somos tres? -se quejó Emilio.

-No jodas y diviertete.

Daniel tiró la pelota cayendo en nuestro lado.

Pero yo reaccioné primero y la agarré antes de que cayera al suelo.

La tiré y Emilio la agarró.

El la tumbó para nuestro lado.

O mejor dicho para mí.

Me la tiró a próposito el muy idiota.

Yo la agarré y se la volví a tirar, esta vez más fuerte.

Y con más intenciones de que le caiga a Emilio.

-¿Esto es un juego grupal? Por qué parece un juego entre parejas -habló Lucas.

-Fue Emilio, el me lanzó la pelota.

-¡Y tu me la devolvistes!

-Empecemos el juego de nuevo, esta vez jugando en grupo -comenté.

Jugamos por un buen tiempo, hasta que cada uno se cansó.

-Vamos a ducharnos, tenemos que estar listos para la  . . . -empezó a hablar Laura pero fue interrumpida por los chicos.

-¡Laura! -gritaron todos.

-¿Que ocurre? -pregunté confundida.

-Nada, Laura queria decir que hay que irnos a bañar porque olemos feo -dijo Lucas.

Me confundieron aún más.

No les presté mucha atención.

Al fin de cuentas, mis amigos son unos tontos que siempre se comportan como tal.

Me fui a bañar, una ducha bien larga.

Salí en bata y ahí se encontraba Gaby y Lau.

-¿Que hacen aquí? -pregunté, ellas se iban a bañar en los baños del piso de arriba.



Mila Guzman

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En el texto hay: adolescentes, humor, amor-odio

Editado: 11.12.2020

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