Un Maravilloso Desastre

Capítulo 28

Capítulo 28

Suspiró.

No pensé hacer eso. Puedo jurar que no estaba en mis planes mandar ese mensaje, pero simplemente lo escribí y lo mandé.

¿Como encontré su número? Es fácil cuando conoces a mucha gente en el campus.

¿Estoy arrepentido? Sin duda alguna.

¿Me responderá? No sé y es lo que me da miedo.

No entiendo cuando fue el momento en que deje de preocuparme solo por mí a preocuparme de que una chica me responda. No lo veo lógico, estamos hablando de alguien que no le importaba que pasaba a su alrededor, solo quería graduarme y trabajar. No estaba buscando pareja ni mucho menos que me interesará alguien. Se necesito solamente dos meses para que está chica me dejara intrigado. Ella es tan... extraña, solo hablamos un poco antes de que todo pasará y es como si se estuviera contradiciendo o no quería que yo supiera cómo es en realidad.

Se clavó tan hondo en mis pensamientos que me tienen que llamar muchas veces para que vuelva a la tierra.

Justo como en estos momentos.

- ¡Sean! - grita Liam, mi mejor amigo mientras me da un zape en la cabeza - ¿Me estás escuchando?

- ¿Te soy sincero? Ni un poquito. - nos encontrábamos en su casa, hoy era noche de pizza y siempre que eso sucedía yo me encontraba cerca.

- Esto no puede seguir así amigo. Ya pasaron dos meses y no la volviste a ver - comenta desde donde se encuentra, recién acabamos de dejar la pizza en el horno y estamos esperando que se cocine. - Tienes que vivir, seguir buscando chicas. Por cierto eso me recuerda, ¿Te acuerdas de Madison? - niego, suspira - la mejor amiga de Alisson.

- Si si, ya sé quién es ¿Qué pasó con ella?

- Voy a tener una cita con Alisson y no quiere ir si su amiga no va, es nueva en la ciudad y quiere integrarla. ¿Qué te parece ir con nosotros? - hago una mueca.

- No lo sé viejo, tengo mucho que estudiar - me encaminó a la puerta mientras tomo mis llaves y teléfono de la mesa para poder irme a mi casa.

- Hey hey hey - corre desde donde se encuentra y cuando estoy abriendo la puerta la cierra, colocándose delante de mí - No seas así Sean. Por favor - suspiró. Después de pensarlo ¿Qué es lo peor que puede pasar?

- Está bien - me rindo - pero eso sí, que no espere una relación de mi parte - lo señaló.

- Como digas - asiente - gracias viejo - se hace a un lado y me deja pasar, cuando voy saliendo me da un zape; antes de que pueda hacer algo me cierra la puerta en la cara - ¡te aviso cuando es! - lo escucho gritar del otro lado.

Claro hermano. No estoy de acuerdo con esto, no me siento cómodo en nada. Pero le debo varias.

Cruzo la calle y subo a mí auto, arrancó rumbo a mi casa a estudiar a los finales, si es que puedo y ella no aparece en mis pensamientos otra vez.

Necesito verla y saber que está bien, que no me odia.

Soph

Estábamos esperando a que despierte, ella solo se desmayó y no sabíamos cómo estába. Gracias al cielo que Steph hizo un curso de primeros auxilios y no tuvimos que salir corriendo al hospital a que la atendieran. Steph coloco un algodón con un poco de alcohol debajo de su nariz y Caro empezó a reaccionar.

- ¿Que...? ¿Qué...? ¿Qué pasó? - pregunta llevando una mano a su cabeza.

- Todo está bien. Cálmate - la tranquiliza Adriana.

- Es normal los desmayos - me voltea a ver Steph - tienes que tener cuidado y está pendiente. No sabemos cuándo puede volver a ocurrir y puede ser malo para el bebé y para ella - me dice.

- Tranquila yo la cuido - le aseguro.

- No es por el embarazo - dice Caro todavía pálida - me siento bien. Y el bebé no tiene nada de malo - dice mirando a la nada. Nosotras nos vemos las caras antes de que Adriana chasquee los dedos delante de la cara de Caro.

- ¿Qué quieres decir con eso? - eso parece traerla de vuelta a la realidad. Busca su teléfono y cuando lo encuentra se lo muestra a Adriana.

La expresión de Adriana cambia de confundida a sorprendida.

- ¿Qué pasó? - pregunta Steph.

"Hola Caroline, soy Sean. No se si te acuerdes de mí pero necesitamos hablar" - Lee el mensaje en voz alta, abro la boca sorprendida - ¿El es el padre? - le pregunta a ella, pero parece que todavía está en otro mundo ya que no contesta.

- Si. Lo es - le respondo yo. Ellas voltean a verme - ¿Qué? Ella no lo iba a decir - la señaló.

- ¿Qué crees que quiera hablar contigo? ¿Será que ya sabe? - le bombardea de preguntas Steph.

- Hey calma - la tranquilizó - Recuerda que se acaba de desmayar. No está en sus cinco sentidos en estos momentos.

- Vaya Soph gracias - me mira mal.

- Te estaba ayudando, si no quieres está bien - levantó las manos en señal de rendición - yo voy a tomar aire. Recuerda que hoy mismo regresamos a casa, mañana tenemos clases - no dejo a que me digan algo y solo salgo a la parte delantera y me siento en el pórtico.

Minutos después se sienta a mi lado Adriana.

- No necesito una charla de lo que tengo que hacer y que no, gracias - le digo antes de que hable.

- No venía a eso.

- ¿Entonces a qué venías? - la cuestiono.

- El solo mirarla cómo está. Y lo mucho que le afecta que el le escriba, se que cuando James haga acto de presencia su mundo se va a venir abajo. Solo espero que le recuerdes que ahora no solo es ella por quien está luchando. Y espero que tampoco la abandones - me dice.

- No podría, es mi enana. No puedo solo dejarla a su suerte sabiendo todo lo que se le viene encima.

- Eso espero.

No puedo contestarle ya que justo en ese momento aparecen en el pórtico los demás.

- ¿Ya nos podemos ir? - pregunta Caro - No me siento muy bien y nos espera un largo camino.

- Claro. - me levanto con Adriana y nos despedimos todos de Steph y su novio.

- Prometan que nos van a visitar - les dice Caro.



Valentina

#15130 en Otros
#5291 en Relatos cortos
#23167 en Novela romántica

En el texto hay: secretos, amor, amistad

Editado: 19.09.2020

Añadir a la biblioteca


Reportar