Un Maravilloso Desastre

Capítulo 30

Capítulo 30

Quisiera saber porqué la gente quiere que me dé un infarto últimamente. Estaba excelente, ya tenía progresos. Todo iba excelente y quiere aparecer. No lo veo justo.

Me encuentro en mi cuarto mirando al techo, después que me llegó el mensaje solo podía pensar en eso. Me dió algo de pena con Sean. Pero creo que el recibir este mensaje hizo que pudiera decir lo que tenía miedo antes de decir lo que creía correcto.

Flashback

- ¿Está todo bien? Me pregunta al ver mi cara.

- ¿Eh? - lo miro confundida, señala mi teléfono - Ah sí, todo está bien. Es la amiga con la que vivo que dice cuando termine que no se me olvide que me toca cocinar. - parece creerme por que no lo menciona.

- ¿Qué opinas entonces? - pregunta otra vez.

- ¿Qué opino de que? - antes de que pueda hablar me acuerdo y me doy una palmada en la frente - Ah sí claro, conocernos.

- Si, eso - mi cabeza da un millón de vueltas antes de darme cuenta que estaba respondiendo.

- Me parece una excelente idea - excelente Caroline, mete al pobre hombre en tus problemas.

~ Ya el esta mas adentro de todo esto sin saberlo ~ me dice mi conciencia.

~ Tienes razón ~

~ Siempre la tengo ~

- Me alegra - parece niño en dulcería - ¿Te molestaría si te escribo? - ya que le dije que sí a conocernos ¿Por que no?

- Claro - le digo. En eso nos traen los cafés y nos ponemos a charlar.

Fin del flashback

Me alegra saber que va a ser parte de mi vida, pero me aterra que cuando sepa todo salga corriendo y me deje sola. No fue tan mala idea hablar con él después de todo.

- ¿Caro? - Soph toca mi puerta - esta tu mamá al teléfono - me dice.

Me levanto con mi mayor flojera, no le contestaría pero conociendola sabrá que algo ocurre y llamará hasta que le contesté, después será peor.

Abro la puerta y Soph pasa, me entrega el teléfono y se acuesta en mi cama.

- Claro puedes pasar - digo sarcástica.

- Si si si, después hablaremos - me contesta. La ignoro y atiendo la llamada.

- Hola mamá - digo una vez que cierro la puerta y me siento en la silla frente a mi escritorio.

- ¿Llamaste a tu padre? - ruedo los ojos.

- Ni siquiera un hola, nada. Solo llamaste a tu padre - le reprochó.

- Hola Inés ¿Cómo estás? - dice - ¿Por que no has llamado a tu padre?

- ¿Será por que no tengo ganas de hablar con el ahora? - le digo obvia.

- No dejes pasar más tiempo. Ya Gabriel hablo con él, deberías hacerlo tú también.

- Si lo sé mamá ¿Solo llamaste para eso?

- En realidad no, quisiera saber cuándo es la próxima consulta con la doctora

- Todavía falta mamá ¿Por qué?

- Porque voy a ir. Quiero conocer a mí nieto.

- Mamá no tienes que viajar casi tres horas solo para venir a una consulta con el médico. Además todavía no se podrá saber el sexo del bebé.

- Pero quiero estar ahí contigo.

- Está bien mamá, yo te aviso ¿Vale? Te dejo que tengo algo que resolver con Soph - la nombrada se sienta de golpe en la cama y pone cara asustada.

- ¿Qué hizo ahora? - pregunta mi mamá.

- Después te cuento, te vas a reír.

- Bueno, te amo hija cuídate - me dice.

- Yo también te amo mamá - digo antes de colgar.

Miró a Soph pero ella no me mira.

- ¿Sabes? - le da vuelta a la punta de su cabello en su dedo - se me olvidó que tengo un ensayo que entregar - se levanta de la cama y va camino a la puerta, antes de que la habrá me interpongo entre ella y su salida.

- No tienes nada que hacer esta semana - me cruzo de brazos - Ahora siéntate que tenemos que hablar el sobre por qué me dejaste sola en el campus - la veo soltar el aire que estaba conteniendo.

- Lo siento ¿Si? Es que pensé que no ibas hablar con el estando yo ahí. Puedo apostar que hasta no le hubieras aceptado el café - la miró confundida.

- ¿Cómo sabes que fuimos por un café? Solo sabes que camine con él, no te dije que hicimos.

- No fuiste tú, fue Marco. Sean le contó que encontró a la chica que tenía tiempo buscando, me preguntó si yo sabía quién era y solamente me hice la loca y dije que no sabía. - ahora era yo la que estaba conteniendo la respiración, cuando ella dice lo último pude respirar al fin.

- Menos mal que dijiste eso, no quiero que se enteren todavía - bajo los brazos y me acuesto en mi cama.

- En algún momento se van a enterar - dice acercándose a mí y acostándose a mi lado - esto no se puede ocultar para siempre - acaricia mi vientre.

- Lo sé - coloco una mano arriba de la suya, la miró - gracias por apoyarme siempre, no sé qué haría sin tí - acomodo mi cabeza de forma que quede entre su hombro y cuello.

- Siempre te voy apoyar - me dice - y haré los que sea necesario para que nadie te lastime otra vez - me acaricia tanto el vientre como el cabello.

- Te amo mucho Soph - digo más dormida que despierta.

- Yo también te amo mi enana - después de escucharla decir eso quedó en un sueño profundo.

Soph

Me había asustado cuando Caroline dijo que teníamos que hablar, ayer me llegó un mensaje de James diciendo que volvía en una semana y pensé que le había escrito a Caro, que le había dicho que yo sabía todo este tiempo y ella me iba a odiar. No me va a perdonar esto nunca.

Sigo acariciándole el cabello, ya pasó muchas cosas. No merece que el vuelva solo para seguir lastimandola, quiero que ella pueda ser feliz con su bebé y si es mucho pedir con el padre de ese niño.

Haré todo lo posible por que ella le dé una oportunidad a él.

Mi teléfono justamente suena interrumpiendo mis pensamientos. Cuando veo el nombre del contacto se que se acercan problemas, no quiero contestar por que Caroline se podría despertar. Pero no puedo ignorarlo y no saber que estupidez hará ahora, tengo que mantenerlo vigilado. Contesto la llamada.



Valentina

#14947 en Otros
#5218 en Relatos cortos
#22941 en Novela romántica

En el texto hay: secretos, amor, amistad

Editado: 19.09.2020

Añadir a la biblioteca


Reportar