Un mundo de asesinos - ¿y tú, qué clase de asesino eres?

Capítulo 11: Graham el acosador de asesinos

 

1

 

Tal y como lo había prometido tras no estar completamente convencido de los testimonios de Davis y Whitehouse toma su cámara fotográfica y comienza a seguirlos. ¿Ellos se percatarán de Graham?, él actualmente se encontraba fuera del departamento de Walter.

 

2

 

—Ven por mí para ir juntos al trabajo –Dijo el que ahora era acosado por un detective.

— ¿Por qué hoy no irás caminando? Siempre lo haces así –Cuestionó el dueño del Bugatti.

—Son las seis con cincuenta de la madrugada, voy tarde.

—Entonces sal de una vez.

Whitemore observó a Joseph quien se encontraba haciéndole señas desde el Bugatti el cual estaba estacionado frente al edificio. Davis sonrío después de ver que White le hacía una seña obscena y posterior a eso le avisaba que bajaría en cinco.

Pasados los cinco minutos  el automóvil se puso en marcha con Graham como escolta en una calle muy concurrida.

—Últimamente no hemos tenido tiempo para hablar ¿No lo crees? –Comentó Whitemore iniciando la conversación.

—Tengo el número del sujeto de la bodega… -Añadió Joseph.

« ¿Cómo lo has obtenido?» Pensó White.

—Lo he conseguido unas noches atrás con el dueño de la bodega, estoy pensando en rentarla –Finalizó respondiendo la pregunta no articulada de su amigo.

—Bueno…pues parece que ambos hemos tenido cosas que hacer.

— ¿Qué harás esta noche? –Preguntó Davis mientras se estacionaba junto al parque- Quisiera salir a divertirme.

—Tengo pensado hacerle una visita a los Asesinos sin Color.

Joseph sonrío.

—That's what I was talking about!, a little fun tonight!

 

3

 

Graham observó cómo Walter bajaba del automóvil y tomó una fotografía de ello.
Era muy extraño ya que el joven Whitehouse acostumbraba caminar por las mañanas, también era raro que llevase un arma en la cintura.

—Anotaré eso en mi libreta –Dijo para sí mismo- Hasta donde tengo entendido él no tiene permiso para portar armas.

Whitemore había olvidado dejar la 87 Target en su lugar correspondiente.

Newt tomó su libreta y la abrió en la última página que se había usado.

La frase: “Putain qui le lit.” estaba escrita en letra cursiva sobre el papel.

Graham soltó una pequeña risotada.

—Jajá ahora sé que domina el francés.

Un chico tocó a la ventana del vehículo de Graham.

—Disculpe, señor –Dijo el chico- ¿Me prestaría su auto?

Newt soltó otra risa.

— ¿Qué te has fumado niño? –Preguntó el agente- Pídeselo a tu padre.

El chico sacó un arma y apuntó hacia la puerta del auto.

— ¿Y ahora me lo presta?

«Bien me lo dijo mi querida madre Karla Jane. Si un chico se acerca a tu auto ten lista el arma, eres policía, no taxista.» Pensó el agente Newt Jane-Graham. Sí, ese era su nombre completo.

Tras ese pensamiento abrió la puerta del auto fuertemente en dirección al chico para propiciarle un golpe en el pecho con la misma mientras el brazo del asaltante entraba por el marco de la ventana y Newt lo sujetó para halarlo y que este se golpease la cara con el techo del automóvil.

—Presta más atención a quien asaltas, niño –Comentó Graham observando a los lados para cerciorarse de que nadie lo acompañase mientras le colocaba las esposas que anteriormente habían estado alrededor de las muñecas de Patrick.

Desde luego, todo aquello logró atraer la atención de espectadores que caminaban para hacer su vida diaria en Carbas, pero a ellos no les importaba detenerse para observar que pasaba. El problema de Newt fue que entre toda esa multitud se encontraba Walter Whitehouse.

—Permítame ayudarle, agente –Dijo Whitemore mientras se reclinaba para levantar al ladrón de vehículos.

—No, estoy bien así…es un asunto menor –Respondió Jane-Graham metiendo al niño a la parte de atrás de su auto- Nada tan malo como un homicidio.

— ¿Qué está investigando ahora?

—Nada, solamente he pasado al Rossy’s como acostumbro hacer todas las mañanas –Respondió el agente.

— ¿Y para qué la cámara fotográfica?

Newt bajó la mirada y observó su cámara colgando del cuello. No recordaba tenerla puesta al momento de bajar del auto pero suele ser uno de esos detalles que cualquiera olvida. Un detalle que cuesta caro.

—Estoy en un club de fotografía –Se limitó a contestar.

— ¿Puedo ver las fotos que lleva tomadas? De seguro han de ser una obra de arte.



Dirk Blackmore

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En el texto hay: crimen, asesinos, suspenso

Editado: 22.01.2019

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