Un viaje, una pesadilla

3

Estoy sentada en mi terraza, tomando una taza de café y divagando en mis pensamientos. Quizás deba escribir mis pensamientos en una libreta, tal vez me sirva en algún momento de mi escasa vida. De pronto alguien tocando mi puerta interrumpe mis pensamientos, veo a través del celular, de quien se trata y es un repartidor de pizza, yo no he pedido una pizza, tal vez se equivoco. Lo noto un poco nervioso, eso me hace desconfiar y le digo que se equivoco, de inmediato cierro la puerta, también nerviosa. De pronto escucho que esta tocando muy fuerte, eso hace ponerme aun mas nerviosa, ¿Sera que debo llamar a la policía? O tal vez no. Decido por llamar, agarro mi teléfono con las manos temblorosas y también la voz. Da golpes muy fuertes, pareciera que la va a romper. Les digo que hay un intruso queriendo  entrar en mi casa. ¡Vaya! que comienzo del día. Hoy pensaba relajarme y al parecer no hay día que me lleve una sorpresa.

Sigo lo que queda el resto de mi tarde, haciendo un par de tareas, haciendo el aseo y para distraerme, salgo a caminar por la plaza cercana de mi casa. Voy escuchando música y fundida en mis pensamientos, tropiezo con un chico, se veía enojado, me dijo algo en otro idioma al parecer árabe, no entendí. Quede paralizada, tendré que no estar distraída cuando estoy fuera de mi casa. Entro a una cafetería, pido un expreso y un trozo de brownie de chocolate.  Mientras voy comiendo, reviso mis correos en mi teléfono. Poco mas de 30 minutos, veo el cielo y ya se esta ocultando el sol, anunciando que ya es hora de regresar a mi casa.

Tiro mi bolso en la cama y voy al baño para darme una larga ducha. Me estoy vistiendo, cuando de pronto se va la luz, rayos no veo absolutamente nada, trato de buscar mi teléfono para prender la linterna, pero no lo encuentro. Bonito momento que se tiene que ir la luz. Salgo para la sala para prender una vela y me acuesto en el sofá junto a mis perritas. Cierro los ojos hasta quedarme profundamente dormida.  Me despierto una hora mas tarde. Froto mis ojos, entre la oscuridad voy para mi habitación, así dormir mucho mejor. Tal vez por la mañana ya se ha restablecido la luz. Mayormente se va, por que hay tormentas eléctricas, pero en esta ocasión no fue así.

¡Vaya! Es súper tarde, digo al mirar la hora. Me levanto para hacer el desayuno/almuerzo, ya que es aproximadamente casi las 12 del medio día. Debe ser por todo el cansancio de toda la semana. Salgo para sacar la basura y voy al supermercado, necesito llenar mi despensa de comida y entre otras cosas.  Mientras saco mi tarjeta para pagar, siento que alguien me observa, miro hacia todos lados para ver de quien se trata pero no logro ver nada. Me apresuro a pagar y salgo lo más rápido posible hacia mi auto. Últimamente no he podido salir tranquila, tendré que contratar guardaespaldas, así me sentiré mucho mejor y protegida. Aunque no tengo el suficiente dinero para hacerlo, pero pensare en como ahorrar el suficiente dinero para contratar por lo menos dos.

Llegando a mí casa, y entro de inmediato para prevenir. Coloco todo en su respectivo puesto. No puedo creer que alguien me este persiguiendo, no veo el motivo para que lo haga. ¿Por qué las personas tienen el deseo de hacer daño?, muchas preguntas invaden mi mente. Preguntas que siempre he querido deducir,  tal vez soy muy inocente para saber ese tipo de cosas que puede ser normal para algunas personas. No estoy segura que si ese el motivo de quien me persigue, y yo solo me estoy creando una escena que no es. Hago esos pensamientos a un lado, y me distraigo haciendo cosas productivas.

Salgo a mi terraza para apreciar las estrellas, aunque es cliché verlas y mucho mas con alguien, ya sea con una pareja o alguien especial, pero a mi me gusta ver la luz que refleja en el cielo junto a la luna, hacen armonía y se ven perfecto. Podría estar ahí hasta el amanecer, pero no aguantaría. En cambio el sol, el es muy brillante, la mayoría de las personas no les gustan. Eso me hace pensar en lo que pasa en la vida de las personas, algunas no les gusta ver brillar a otras personas, (se llama envidia). ¿Por qué la vida es así?, es tan rara. Yo nunca he sentido envidia por alguien, de la buena y de la mala, ninguna de las dos maneras. O nunca he sabido que alguien me tenga. Si llegase a saber, no lo entendería, por que no tengo nada valioso para que lo haga.  Ya el sueño se esta haciendo presencia. Antes de ir para mi habitación, voy a tomar un vaso de leche. Y es muy tarde, 11:00 pm, aunque para otras personas no lo es. Algunos jóvenes, aprovechan los fines de semanas para salir a divertirse. Cuando era adolecente, salía mucho a divertirme, me parecía que así es tener vida, pero sin darme cuenta, me iba destruyendo, el alcohol y las fiestas me tenían así. Con el pasar de los años, fui reflexionando y mejorando mi vida. Actualmente, tengo una casa y luchando por unos de mis grandes sueños, y otros mas. No se la vida de mis antiguas amigas, espero que hayan tomado un camino bien. Me intriga saber como están, así que voy a mi laptop y me pongo a investigar en mis redes sociales. Duro un buen rato buscando, cada uno de sus nombres, ¡vaya! Que tragedia. Una de ellas murió hace unos 3 meses, por conducir en estado de ebriedad. La segunda esta embarazada y ya tiene 2 niños. La tercera, se caso. Me sorprende la vida tan terrible que agarraron. Arruinaron su vida en tan corta edad, sin un futuro prospero. Por mi parte, prefiero concentrarme en terminar mis estudios y cumplir cada una de mis metas planeadas.

Preparo mi cama para acostarme a dormir, ya es hace muy tarde, Mañana será un día agitado, aunque la mayoría de los días, lo es. Pero es para una buena causa. Antes de irme a la cama, voy a prepararme un vaso de leche, como todas las noches suelo hacerlo.  Es las 11:30 de la noche, escucho los grillos en las gramas. Me encanta ese sonido, hace relajarme, me hace sentir en paz.



Taylor evans

#819 en Thriller
#320 en Suspenso
#443 en Misterio

En el texto hay: pesadilla, suspenso perdida

Editado: 04.01.2021

Añadir a la biblioteca


Reportar