Una red de neuronas oscuras

Capítulo 2: Meses nocturnos - Primera parte

Lunes, 21 de enero de 2019

Han pasado tres o cuatro meses desde que todo esto comenzó. Estoy lejos de casa, escondido en unos almacenes que se encuentran por boulevard Monte-libre, han pasados muchas cosas estos últimos meses, mi ropa se encuentra desgarrada, estoy lleno de sangre y sólo cuento con una pluma, este cuaderno, una pistola sin balas y una navaja que un indigente clavó en mi pierna cuando caminaba cerca de una estación de gasolina, huyendo de aquella red de neuronas oscuras.
Debería descansar, dormir un poco y por la mañana ―Si es que hay un mañana.― Explorar lo que hay en los otros almacenes.

Meses antes…

No podía creer lo que estaba viendo ¿Por qué estaba pasando eso? Me parecía completamente ilógico que aquello pasara tan precipitadamente que ni siquiera hubiese dado tiempo para emitir un boletín informativo en los noticieros locales. Y en ese momento me encontraba solo, no tenía idea de a donde había ido mi familia, mi novia y había perdido a un amigo de esos que todos tenemos, uno que vende crack en una esquina a bajo precio.  Estoy pendejo. Pensé.
Y es que no había razón para haber hecho un agujero enorme en el techo de mi casa.
¿Aquello sólo estaba pasando en mi ciudad? Tal vez era una invasión extraterrestre como esas que se ven en La guerra de los mundos o El día de la independencia.
Sí, imbécil, lo más seguro es que aquellos malditas bolas negras no sean de este mundo ¿O acaso son una especie de pez raro que ha salido del fondo del mar impulsado por esa gran ola? Pensé.
No sabía cuál era mi razón para discutir conmigo mismo pero… Esa gran ola.
Tenía que salir de allí cuánto antes, aquello ola avanzaría hacia mi casa pronto.
Tomé las llaves de mi motocicleta, metí unas cuántas latas de atún a mi mochila que había dejado de usar cuando salí de la preparatoria y también metí una botella de Vodka que mi hermano guardaba en la vitrina.
Enciende… Enciende… Enciende… Rezaba mientras desesperadamente trataba de echarla a andar.
Pasaron unos cuántos minutos hasta finalmente logró encender, abrí el portal que daba hacia la calle y salí lo más rápido que pude con dirección al dentro de la ciudad, las calles se encontraban vacías, la satisfacción me duró poco dado que a mitad de camino la motocicleta dejó de funcionar. La gasolina… Pensé. El tanque de mi motocicleta generalmente se encontraba medio vacío.

Caminé observando la oscuridad de la noche; o del día, no sabía qué era lo que estaba pasando o a donde había ido el sol, había una oscuridad absoluta a pesar de encontrarme en la de las calles principales de la ciudad, de esas que por lo general se encuentran alumbradas por farolas, las cuales en ese momento estaban apagadas.
¿Por qué no hay energía? ¿A dónde han ido todos?

― ¡Se los llevaron! ―Gritó una persona. ― ¡Se los llevaron a todos! ¡Yo los vi! ¡Eh, tú!

Voltee a todas partes y no lograba distinguir nada. Una sombra se acercó a mí y sentí un dolor enorme en la pierna izquierda para después caer al pavimento retorciéndome de dolor.

― ¡Puta madre! ―Grité. ― ¿¡Qué vergas te pasa!?

― ¡Fuiste tú, te los llevas en una de esas malditas bolas gigantes! ―Gritó el vagabundo.

Quité a como pude la navaja de mi pierna y apuñalé a aquella persona en repetidas veces hasta que el cuerpo dejó de moverse. Un ataque de ira, eso bastó para quitarle la vida a una persona. Continué caminando hacia la estación de combustible y como era de esperarse también se encontraba completamente vacía. Tomé un garrafón que anteriormente había encontrado entre la basura y lo llené de gasolina, era muy peligroso regresar en esas condiciones, así que entré a la tienda de autoservicio adjunta para tratar de pasar la noche allí.
Caminé despacio y me acomodé detrás de las cajas registradoras, coloqué la mochila a un lado e improvisé una almohada con algo de ropa que había bajo el mostrador; suponía yo que pertenecía a algún dependiente de la tienda, el espacio era tan pequeño que apenas cabía, pero metido allí me sentía seguro; por alguna extraña razón. De pronto unos ruidos de golpes en la puerta me despertaron…



Dirk Blackmore

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En el texto hay: oscuridad, findelmundo, alienigenas y humanos

Editado: 26.01.2019

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