Viajero Inmaterial

Primer viaje: ceguera temporal

El dolor del retorno es más intenso que el de la partida, pero se puede tolerar...

No importa cuánto abra los ojos; la oscuridad es impenetrable. No esperaba despertar en mi presente de manera tan repentina. Escucho el ligero susurro de los equipos del laboratorio, aunque no veo absolutamente nada. ¿Por qué?

Me levanto de la camilla y palpo los paneles entre las tinieblas. Mis aún adoloridas manos sienten los controles y, como puedo, intento encender las luces. Deberían verse por lo menos las luces indicadoras o la penumbra de algún monitor encendido. Opero el interruptor, parece funcionar normalmente…

¡Dios mío! ¡Estoy ciego!

Finalizando última etapa del viaje, por favor espere...

El aviso auditivo de la computadora confirma mi atrofia visual, por lo demás, todo parece marchar según el plan. Regreso con cuidado a la camilla, siento ligeramente el calor que desprenden las lámparas del escáner superior.

Signos vitales… estables.
Ondas cerebrales… se esperaba beta 20, se obtiene ram-alta 32.
Estructuras orgánicas… intactas.
Estructuras moleculares… normales.
Espécimen sin atrofias ni alteraciones en análisis superficial.

¿Sin alteraciones? ¿Y mi vista? No puede habérsele escapado algo tan importante a Hermes, es una computadora perfecta: YO la diseñé.

Etapa 3 de reingreso finalizada.
Fecha y hora de partida: 2019/07/27 - 06:00:00
Fecha y hora de regreso: 2019/07/27 - 06:15:00
Fecha y hora actual: 2019/07/27 - 06:31:07
Iniciando análisis profundo. Resultados en aproximadamente 10 minutos.

Comienzo a percibir siluetas y destellos, eso me relaja un poco. Previniendo la posibilidad de sufrir algún tipo de amnesia al regresar, programé a Hermes para que reprodujera automáticamente una grabación. Escucho.

Bitácora. 27 de junio de 2019 - 05:45 horas

-Bienvenido de vuelta, yo mismo -una risita divertida suena entre estas palabras, grabadas con mi propia voz-, por si acaso ocurrió lo del olvido temporal he grabado esta entrada para refrescarte MI memoria.

La voz que escuchas es tuya, es decir, me hablo a mí mismo. Tu nombre es Daniel, ingeniero en Bioingeniería con especialidad en el campo de la Neurología y máster en el área de Estudios del Sueño, tienes veintisiete años.

Durante un tiempo has trabajado en la construcción de Hermes, una supercomputadora creada para modificar las ondas cerebrales y aplicar una aceleración taquiónica en un punto nanométrico específico, lo que permite a la consciencia abandonar el cuerpo y viajar a otros lugares o tiempos, aunque sin poder intervenir en los hechos ya que, al carecer de manifestaciones físicas, sólo se puede ser espectador. Inicialmente buscabas inducir sueños lúcidos, pero al realizar experimentos con animales, notaste que se podía hacer más que eso. La desventaja es que las ratas no tienen mucho que contar (otra risa) y faltaba experimentar por tu cuenta todo lo descubierto. Consideraste en un principio utilizar personas voluntarias, pero no has querido revelar al mundo tus hallazgos, así que sólo pudiste realizar una prueba con un amigo... mismo que tuviste que embriagar antes, para poder decirle después que todo había sido una alucinación o mal sueño. Gracias a ello te fue posible calibrar el equipo para trabajar con humanos y usarlo en ti. De cualquier manera, Hermes ha demostrado hasta ahora ser inocuo para cualquier organismo, ya que trabaja emitiendo campos magnéticos y radiaciones bastante inofensivas a nivel biológico.

Al regresar del viaje temporal, Richie presentó amnesia. Poco a poco fue recuperando su memoria y comenzó a contarte lo que había “soñado”: Te vio envuelto en un fuerte resplandor acostado en la camilla de Hermes, que él describió como una “cama de rayos X”, y eso, mi buen Daniel, es lo que acaba de ocurrir hoy. Richie lo vio dos días antes de que pasara, tal como tú lo programaste. Un pequeño viaje de dos días al futuro, con estadía de diez segundos y confinamiento de dos metros, es decir, Richie sólo estuvo ese breve tiempo en el “viaje” y sólo pudo moverse conscientemente en un reducido radio.

Ahora, si aun escuchando esto no recuerdas nada, hay una inyección en la mesa del lado derecho de tu camilla que puede ayudarte a abatir la amnesia, aunque tengo la duda si ésta fue causada por el estado de ebriedad del espécimen o es realmente un efecto secundario no previsto de la máquina. Me inclino por lo primero, sin embargo, siempre he sido precavido. Suerte mi buen yo.

Fin de la entrada.

No ha sido necesaria la inyección, recuerdo todo perfectamente además de que mi vista ha regresado por completo, qué alivio. Debo conocer la causa de la ceguera temporal, no había sido detectada en ninguno de los sujetos de prueba anteriores.

He vuelto de un viaje de quince minutos, con estadía idéntica y salto de treinta y cinco minutos. Pienso probar con viajes asimétricos, es decir, “ausentarme” unos minutos del presente, pero permanecer en el futuro durante un tiempo superior, digamos unas horas o hasta unos días. En teoría debe ser posible. En experimentos con ratas, estas no sufren ningún tipo de daño aparente.



Gabriel Rodríguez

Editado: 12.08.2019

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