Volver a Amar. #3

Capítulo 19.

🦋Geraldine🦋

 

Al día siguiente me siento mejor, mi tía dice que es por su caldo de pollo... el cual estuvo asqueroso. 


Cindy vino junto a mí muy, muy temprano para poder completar algunos apuntes. El colegio es muy estricto con la tarea así que es mejor hacerlo todo sin protestar. 


— ¿Segura que no te gustó? —Ella rió—. Tú tienes un gusto raro con la comida Ger. 


—Ya te dije —Digo mirando a Cindy que se sienta en mi cama—, estaba asqueroso. 


— ¿Qué estaba asqueroso Geraldine? 


Volteo de golpe para ver a mi tía mirarme con los brazos cruzados. 


—Oh ya sabes… asquerosamente delicioso. 


Cindy comienza a reír como nunca, intento mantener una expresión seria pero me es imposible no acompañar sus carcajadas. Me siento en la cama junto a ella mientras seguimos riendo, intento coger aire pero la risa no se va lo que me dificulta respirar. 


El rostro de mi tía se suaviza y se sienta junto a nosotras. 


—Eres terrible —Dice acariciando mi cabello—. Me alegra de que te encuentres mejor cariño. 


Sonrío. 


—No estaría así sin tu sopa especial —Digo con sarcasmo y ella lo nota. 


— ¡Sabía que no te gusto! Con razón estabas hablando de eso cuando llegue señorita. 


—Lo siento, pero debes admitir que tenía un sabor raro —Dije y ella hizo una mueca. 


—La señora Celia hace los platos más exquisitos, dudo mucho de que no te gustara. 


Mi tía sonríe con orgullo ante las palabras de Cindy. 


—Sí, pero cuando se trata de sopa... creo que su toque se pierde. 


Ella niega con la cabeza. 


— ¡Agt! eres idéntica a ella —Dice riendo. 


La sonrisa abandona mi rostro. 


Ella se percata de lo que pronunció sin querer, se lleva las manos a la boca al instante. Muerdo el interior de mi mejilla para no llorar, nunca antes me habían comparado con ella, nunca antes he visto una faceta divertida y alegre en ella. 


Ya que yo arruine su vida, fui solo un estorbo para mi madre, lo sé. Siempre me lo decía, me echaba en cara lo feliz que era... 


Lo feliz que era con mi papá y que yo llegue a arruinarlo todo.  Que yo le quite la atención que ella se merecía. 


Mis ojos pican y mi tía se acerca para abrazarme. 


—Lo siento... Dios Ger lo siento mucho —fregó mi espalda—, eso fue muy imprudente de mi parte. 


Negué con la cabeza. 


—No te disculpes, no lo hiciste apropósito —Abanique mi rostro—. Soy una blanda. 


— ¡Mejor vamos a prepararnos para ir al colegio! —Exclamó Cindy zanjando el tema. 


Nos levantamos y nos dispusimos a buscar que llevar el día de hoy mientras me contaba algunos chismes. La bomba explotó cuando me dijo que terminó con su novio porque según ella ya no sentía lo mismo por él. Me sentí muy mal por Sebas, él también era mi amigo y conociéndolo debe estar pasándolo fatal. 


— ¿Y qué paso con lo de "Amo a Sebas" "Es el indicado"? 


Suspiro sentándose en la cama para jugar con su cabello. 


—Eso... él dijo que todavía no estaba listo —Mire sus ojos azules—, me sentí rechazada Geraldine. 


— ¿Qué? ¿Terminaste con él solo por eso? 


Me enoje, ella paso por tanto para que vengan a dejarlo solo por eso. 


— ¡No! Claro que no —Ella se levantó—. No era lo mismo... ya no siento las mariposas, no me siento nerviosa, sus besos se volvieron sencillos, nuestra relación se volvió... monótona y aburrida. 


Fruncí el ceño. 


—No lo entiendo en verdad, lo amaste ¿Cómo puedes superarlo tan fácilmente? 


Ella se acercó a mí. 


—Por qué él no era el indicado para mí. 


Hizo una mueca y agarró sus libros. 


—En este instante hay otra chica que se enamorara de él, que será su otra mitad. 


—Pero tú eras esa persona. 


—En realidad nunca lo fui. 


Me costaba creer eso, ella lo decía de una manera tan natural que me sorprendía no es que yo pueda opinar mucho de las relaciones ya que ni siquiera he tenido novio, solo que me sorprendió, eso es todo. 


—Quiero volver a enamorarme. 


— ¿Y cómo sabrás quién es el indicado? 


Ella sonrió. 


—Porque cuando lo vea a los ojos... me perderé en ellos, cuando su piel roce la mía saltaran chispas, no dejare de pensar en él, mi corazón se volverá loco —Soltó un suspiro—. Y la más importante reacción son... los celos. Sí te pones celosa... amiga mía estás jodida o enamorada. 


La mire aún más sorprendida ¿Desde cuándo Cindy se volvió tan poética? 


—Lo tendré en cuenta. 


Cuando llegamos al colegio no me sorprendía ser el centro de atención como siempre, las malas miradas como dije antes eran tan normales que hasta parecía que no lo hacían. Cindy pareció darse cuenta y entrelazo nuestros brazos de manera sobreprotectora para seguir caminando, sonreí. 


En nuestra caminata pude ver de reojo a Sebas, él nos miraba a nosotras mejor dicho miraba a Cindy la cual seguía sonriente y ni siquiera se percató de él, la mueca en su rostro me hizo fruncir los labios, él alguna vez fue mi amigo creo que debo hablar con él. 


—Cindy —Murmure frenando, ella tuvo que hacerlo también—, voy a ir un rato al baño tú guárdame un lugar ¿sí?  


—De acuerdo, pero no te demores la clase ya estará por comenzar. 


Asentí, ella se fue caminando y yo camine en dirección de Sebas. Él al verme se puso rígido. 


—Hola Sebas, me enteré que Cindy termino contigo. 


Él asintió agachando la mirada. 


—Sí —Miro nuestro alrededor—, no me sorprendí mucho, ya lo veía venir. 


— ¿Estás bien? Digo…   


— ¿Qué quieres en realidad Geraldine? 


Confundida ladeé la cabeza. 


— ¿De qué hablas? Solo  vine para saber si te encontrabas bien. 


Él negó con la cabeza. 


—No debería estar aquí hablando contigo —Murmuro disculpándose con la mirada—, lo siento Ger, pero no quiero estar cerca de ti. 


Eso fue un golpe bajo. 


— ¿Qué paso contigo Sebas? Éramos amigos.  


—Antes de saber que eras una… —Se calló—, mira Ger, estoy bien ¿Sí? Cindy terminó conmigo porque yo quería eso, si ella no lo hacía lo haría yo. 


No podía creer lo que escuchaba. 


—No podía seguir con la mejor amiga de una prostituta. 


No pude con eso, mis ojos se cristalizaron y asentí con la cabeza. 


—Tú también crees en los rumores —No era una pregunta—, perdón por preocuparme por ti. 


Salí de allí con un dolor profundo en el pecho, esto dolía, dolía saber que las personas que una vez fueron importantes en tu vida ya no lo eran. 


Dolía que creyeran en un rumor. 


Y no en tu palabra. 



Mila Baez

Editado: 31.12.2020

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