Y Cruzo la Lìnea.

Capitulo V

Capitulo v

 

Se oyen  gritos , se  escuchan  golpes pasos  firmes  por  las  escaleras  de  aquel  lugar.  Paula  y  su  mente  distorsionada  empieza  la  lucha  en  aquella  maraña  de  pensamientos  diversos  donde  una  voz  le  dice  que  se  calme, otra  que llore, otra  que  imite  a un bebe,  otra  le  dice  que  destroce  todo lo que vea  a su  paso, otra  voz  le  indica  que  se  orine  para  marcar  su territorio.

 

Aquella  mujer  no sabe  a  quién  obedecer  dentro de  su  cabeza  y decide optar  por  un  mutismo  selectivo. 

Primera  Voz  le  indica:

 

-. “Paula  eres  la dueña  del  lugar  que  esperas  para  destruir todo  lo que vez, y  decorarlo  a tu  manera??”.

 

Segunda voz  señala:

_.  “Debes  orinarte, ve y orina  el comedor , las escaleras. Con eso  purificamos el sitio y podemos habitar  todas  allí; Atrevete  te van a respetar”.

 

Tercera voz  cantante:

-. “Cafecito  negro,  cafecito  caliente  estas  para  venderte ,quien  quiere  cafecito negrooooo”

 

 Cuarta  Voz:

-. “Si lloramos  como un bebe  y  pedimos cualquier  cosa os  darán, llora, paula  llora”.

 

Paula:  en  una  esquina  muy  lejana  de  sus  pensamientos  arrinconada  y aturdida  exclamaba:

 

-.” Yo  no soy  así,  no puedo  hacerle caso a ninguna de  ustedes , voces  que  no saben lo que  quieren y  no  se ponen  d acuerdo; porque  yo  tengo  mi  propia  voz  y ustedes  no me  dejan en paz”.

 

Paula  en  un punto  infinito  tocaba la  delgada  línea  que existe  entre  la fantasía y la  realidad  que  es  construida   por  los  recuerdos, formación de  personalidad,  aprendizajes  obtenidos  por selección  natural e  interacción  social, así  como el  dirigido por  su  padre  aquel  condicionamiento  conductual.

 

Si, paula  una niña  que  nació bajo circunstancias  complicada  en cuanto  a  la relación  de  sus padres,  bajo una figura  paterna rígido  con  presuntos  trastornos  por alcohol   y madre con trastorno  de  personalidad abusada.

 

Volvía  la  mujer  de  cabellos rojos ,  al abismo  en el que se  encontrada  sumisa   la  guerra  que  había en su cabeza. Que  no la  dejaban  descansar. Soliloquios de  día  y de noche  no  dejaba  de  hablar.  Se  desahogaban  aquellas  voces  tormentosas que  por  fin  podían salir a  la  luz,  una  mente  dividida  partida  en varias  partes y  dos  extremos emocionales  que  iban desde  la tristeza  a  la  alegría  de  un momento  a otro.

 

Y  paula  en silencio…

 

 



R. Alva

Editado: 20.10.2020

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