Yo te protegeré

La fiesta parte 2

El séptimo mes fue increíblemente agitado. No solo por el bebé, sino por todas las cosas que nos rodeaban. Me sentía completa, gorda y feliz. Aunque parecía que hubiera una pelea en mi interior, porque a cada rato recibía pataditas y golpes.

Un día Caleb se sentó conmigo en el sofá y apoyó sus pies junto a los míos sobre la mesa de la sala. Estabamos viendo televisión, mientras yo apoyaba un balde de papitas sobre mi panza. Sentí un dolor en la barriga, el bebé me estaba pateando. 

Tiré el balde de papas al suelo por el dolor. Caleb se alarmó, pero al verme tranquila, se tranquilizó también.

-Me pateó- le expliqué, y me reí al oír como sonaba eso. Me pasé una mano por la barriga sintiendo el pataleo  suave pero constante del bebé. Caleb acercó su mano también, con cierta timidez.

Cogí su mano con la mía y lo guié hacia el lugar de donde provenía el golpecito. Se quedó unos segudos quieto, y luego me miró asombrado al sentir al bebé. Ya habíamos hecho eso cientos de veces, pero él parecía sorprenderse todas las veces. Estaba segura de que cuando llegara su momento, él sería un padre genial. 

Me crujió el corazón al pensar en él abrazando a su mujer, y amando a su hijo propio. No a uno que no le pertenecía ni que debía querer.

Me sonrió genuinamente feliz, y no pude hacer más que devolverle la sonrisa, preguntándome cuándo se daría cuenta de lo que estaba haciendo.

El momento se desvaneció cuando Caleb apartó la mano de mi barriga y sacó su telefóno de su bolsillo. Prendió la linterna y me preguntó si podía alumbrarme, para ver si el bebé reaccionaba.

Lo hizo. Nunca antes habíamos hecho eso de ponerle una linterna cerca, pero parecía que le gustaba. Me reí cuando lo sentí aplaudiendo, o al menos intentándolo.

Me preguntaba constantemente si sería niña o niño, pero aún no quería saberlo. 

-¿En qué piensas?- me preguntó Caleb, trayéndome a la realidad.

-¿Será niño o niña?- pregunté. Caleb abrió la boca, pero le puse una mano inmediatamente para que se callara.  Podía estar preguntándomelo, pero aun no quería saberlo.

-iba a decir que estamos pensando en hacerte una fiesta- dijo, haciendo pucheros.

-¿En serio?- pregunté, ilusionada.

Caleb asintió, mirando fijamente el televisor.

-De hecho, ya lo tenemos todo listo, sin embargo queríamos saber si estás de acuerdo. En esa fiesta sabrás el sexo del bebé.

Me reí.

-Sí, sería genial. ¿Cuando lo tienen pensado?

Caleb meneó la cabeza

-La otra semana. Sería donde...

-Están las cosas del bebé- respondí. No quería pensar en ese lugar como el lugar donde solía vivir, o donde vivía Christian.

Caleb asintió, pasando los canales de la televisión.

-¿Entonces?

-Sí- dije inmediatamente, emocionada y conmovida por ver a mis amigos planearme una fiesta. Mi ultima fiesta- ¿Quienes van a ir?

Caleb volvió a encongerse de hombros. Se rascó una ceja con el pulgar.

-Elodie y su familia, Benjamin y Emilie, Christian y otra chica probablemente, unas amigas de Elodie, si está bien por ti, y tu y yo.

-Me parece perfecto.

Cal sonrió

-¿Ya sabes qué nombre le vas a poner?-preguntó, mirandome la barriga. En otro momento me hubiera incomodado sentir a alguien observandome, pero ahora se me hacía normal que me miraran, porque no me estaban viendo necesariamente a mí, sino a mi bebé.

-Me gustaría poder decirle "Lee" de cariño, ya sea niña o niño- dije, pensativa. 

Caleb se quedó pensativo conmigo. Hacíamos un buen equipo de pensativos.

-Lilou- dije después de un rato

-¿Qué?

-Si es niña, la llamaré Lilou. 

-¿Lilu?

-Lilou- repetí, haciendo énfasis en la O- Lilou Griezzman.

-Bonito- reconoció- ¿Y si es niño?

-Leeland- Caleb arrugó la nariz- ¿no? Ok. Ummmmm Flynn. ¿Tampoco?

Ambos nos reímos.

-¿Qué te parece Phil?- pregunté unos minutos después, ambos mirando la televisión.

-¿Phil?

-¿Tampoco? Dios, eres muy exigente.



Victoriah

Editado: 20.08.2020

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