Yo te protegeré

Halloween

-No me voy a disfrazar de aguacate- le repetí a Caleb, cansada. Halloween era en dos días, y habíamos sido invitados a la fiesta anual de la universidad.

Puede que hubiera salido de estudiar por un tiempo, pero seguía siendo parte de la comunidad. Por suerte, la fiesta era donde Christian, así que sabía cómo manejar el tiempo y el evento. Lo que no sabía era cómo vestirme.

Caleb hizo una mueca. Siguió deslizando el pulgar hacia arriba en su celular, buscando alguna otra idea.

Me mostró una pareja disfrazada de granjeros. La mujer era una vaca lechera embarazada, y el estómago era la parte donde se ordeñan las vacas.

Le di un codazo a Caleb.

-Ni loca-murmuré.

-Chicos- nos llamó mi hermano, cerrando la puerta principal. Cargaba una caja encima de otra.

-No sabía que ibas a venir- le dije, frunciendo el ceño. Caleb parecía estar igual de sorprendido que yo.

-Ni siquiera yo sabía si iba a venir. Es que viene Halloween y nece....

Caleb lo interrumpió mostrándole la foto de la mujer/vaca lechera como disfraz, a lo que mi hermano se atragantó en un ataque de risa y tos.

-¿así... así se va a ir?- preguntó, llorando de la risa. Me crucé de brazos. Qué ridiculos eran.

-¿qué estabas diciendo?

-Ah, sí. Ya sabes lo que suele pasar en las fiestas, Lou, y puede que necesitemos el cuarto donde dormías.

-¿Para qué van a necesitar mi cuarto?- pregunté, recelosa.

-Este año vamos a hacer juegos, y en tu cuarto pensabamos poner una especie de estación.

-Oh- me limité a decir.

-Necesitamos quitar las cosas de Philippe, entonces Christian me está ayudando a traerlas, ya que supusimos que ibas a vivir acá. 

Caleb y yo nos quedamos mudos. No habíamos vuelto a hablar de eso, y nos tomó por sorpresa. Cal fue el primero en recomponerse

-Sí, claro. Déjalas en el cuarto de invitados.

Me volteé hacia él

-¿Tienes dos cuartos de invitados?

-¿llevas viviendo aquí meses, y hasta ahora lo notas?

Benjamin rió. Depositó una de las cajas en el suelo, y la otra al lado. Se limpió las manos en el pantalón. Luego llegó Christian como una bestia, retumbando la puerta contra la pared. Traía otras dos cajas.

Ni siquiera se disculpó por asustarnos.

-¿Donde las pongo?- preguntó a nadie en específico. Ben señaló donde había puesto las que cargaba él. Christian hizo el proceso y luego se largó, así sin más.

-No quiere que Lou se vaya por completo- se excusó Ben,  explicando el comportamiento de su mejor amigo- Es como una hermanita para él, y la va a extrañar.

Puede que Ben pensara que era así, pero Christian y yo sabíamos que no era por eso que estaba de malgenio.

Que las cosas de Philippe quedaran acá significaba que ibamos a vivir con Caleb por un tiempo indefinido, y así podría empezar a nacer algo entre nosotros.

Christian no quería que nos convirtiéramos en una familia.

Salí a buscarlo.

No fue tan difícil encontrarlo, estaba de espaldas a la casa, observando el suelo.

-¿Qué pasa?- le pregunté con voz suave cuando llegué a él

él negó con la cabeza, molesto.

-¿si sabes que voy a seguir yendo a tu casa, no?

-ese es el problema. Ya no es nuestra casa. Ahora es tu casa- dijo entre dientes, mirando el suelo fijamente.

-¿qué?

-ya no tendrás conexión a mí. ya no tendrás motivos para venir y visitarme a MI casa. Lourdes, crecimos juntos.

-Lo sé, pero no s...

-déjame terminar. Puede ser la ultima vez que pueda hablar contigo sobre esto- dijo, cortando el aire con una mano-. Entonces. Crecimos juntos. Te abracé mientras llorabas destrozada por culpa de tus padres. Me cuidaste cuando me dio Varicela, nos peleamos por la ultima bolsa de papitas en la alacena. Hemos vivido juntos desde hace años, e incluso antes de eso yo iba a dormir donde ustedes vivían y ustedes donde yo vivía. Ahora vas a tener un bebé, estarás super ocupada, y ya no podrás venir y alegrarme mis días.

-no será tan difícil, Chris- dije cuando dejó de hablar- Ya llevamos meses sin vivir juntos.



Victoriah

Editado: 20.08.2020

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