0.5 Alma Aprisionada

Prólogo

Al principio ’Elohím creó los cielos y la tierra.

Día, noche, luz y oscuridad fueron poco a poco creados antes de dar los primeros atisbos de vida; mortal e inmortal. Elohím creó las leyes que regirán el nacimiento universo, así pues el mundo material sería regido por  las leyes de la física en tanto el cosmos y a sus criaturas las regirán las leyes naturales o morales.

Flora  y fauna le dieron al naciente universo vida, se llenó de colores, sonidos, aromas.

Luego los Celestiales; ángeles, arcángeles, tronos, querubines y serafín es despertaron. Todos ellos nacieron sabiendo todo lo que debían saber, todos los secretos del universo y las leyes que lo rigen. Tenían también conocimiento de su creador, pero no lo podían ver.

Pero entre todos ellos, entre todos los ángeles, había uno, que era el más hermoso, el más poderoso, el más bello, el predilecto de Dios, y ese ángel era el depositario de todas las gracias angélicas y era el encargado de transmitirlas a su vez, a todos los demás ángeles, su nombre era Luzbel.

Los confines celestiales fueron testigos de una de las más magnífica creación por parte del Todopoderoso, todos han visto a través del paso de las centurias el empeño que ha sido puesto en cada detalle para que todo fuese perfecto.

El Ser Humano da sus primeros pasos en los jardines del Edén, dotado con menos gracias, inteligencia y belleza que sus antecesores ángeles.

Luzbel no puede -ni quiere- hincarse de rodillas antes esos seres que son muy inferiores a él y su grandeza pero accede a velar por ellos en la tierra en los primeros años de vida.

Fueron las legiones de Luzbel las encargadas de vigilar a la creciente humanidad.

Después del acto de desobediencia se les concede, contra todo pronóstico, el don de la creación, un don que hasta ese momento les había negado a los ángeles. Al hacerlo Padre selló el destino de una rebelión que cobraría algo más valioso que la vida.

¿Qué los hacía tan especiales? ¿Por qué ellos podían dar vida y los Celestiales no? Llenó de rabia Luzbel tomó para los suyos aquello que les fue negado, libre albedrío le llamó y con ello una nueva era empezaría para todos.

"Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas, que viendo los hijos de Dios (ángeles) que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas" (Génesis 6:1,2).

Justo ahí es donde comienza esta historia pero ese es el inicio ¿O el final?




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