Akari
Siete dias, siete dias menos de los 180 y yo sigo acá, sin hacer absolutamente nada mas que ver el atardecer de las seis pero es que hay algo en esta hora, algo justamente exacto entre el atardecer y noche que llamo "la hora de Akari" un poco vanidoso lo se pero es cuando el cielo se pone de un color azul magnético, no un celeste, es azul, uno nostálgico, un color que es intenso pero melancólico, me recuerda a mi infancia, a una parte de mi infancia que no puedo recuperar, pero no es frustrante cuando lo veo porque me llena el pensar que al menos durante un instante, unos minutos puedo recuperar el sentimiento de aquellas tardes; como si el cielo me regalara un momento de plenitud
Sin embargo hoy no me siento asi, el peso de cargar con ocultarle la verdad a mi familia me distrae de cualquier cosa, los días ahora son distintos y la pequeña hoja que sostengo con fuerza y que cada vez parece mas arrugada por la inquietud de mis manos me lo confirma
*Antes de morir ...* No es una lista de deseos, tampoco de despedida, no quiero hacerlo ver asi, creo que si cambio el título a *Cosas por hacer...* suena mejor
Agarro el lápiz que esta mordisqueado de tanto pensar en que debía escribir y tacho con fuerza el titulo para que no parezca un trágico final
1. PESCAR
2. APRENDER A NADAR
3. IR A UN PARQUE DE DIVERSIONES
4. APRENDER A ANDAR EN BICI
5. AVENTARME DE UN PARACAIDAS
6. SUBIR UNA MONTAÑA
7. ACAMPAR
8. HACER UNA OBRA DE ARTE
9. ESCRIBIR UN LIBRO
10. IR AL CINE
11. QUE ALGUIEN NE ACOMPAÑE A LA "HORA AKARI"
12. TOMAR UN CURSO DE REPOSTERÍA
13. BAILAR BAJO LA LLUVIA
14. INICIAR LA UNIVERSIDAD
15. AUTOREGALARME FLORES
16. ENAMORARME
17. HACER UN COVER
18. CAMBIAR DE ESTILO
19.
20.
21.
22.
23.
24.
25. MORIR EN PAZ
Vuelo a leer mi lista y suelto una pequeña risa, estoy segura que si alguien llegase a ver esta lista pensaría que es la lista mas vanal que puede existir pero aun al borde de la muerte quiero ser normal, como debí de haberlo sido en mi adolescencia y juventud, experimentar el miedo, el amor, la vergüenza, experimentar lo que es ser humano pero uno pleno, no uno enfermo y aunque aún me faltan cosas que agregar a mi lista tristemente no voy por buen camino pero ¿a quien culpo? Me aísle del mundo entero que me quede sin personas que quieran acompañarme a querer saltar de un helicóptero o algo asi
El silencio de la noche se vuelve pesado, casi asfixiante, lo unico que interrumpe es el parpadeo constante de las luciérnagas que merodean entre los enredos del monte y por mi mente solo pasan las veces que rechacé una invitación, en las excusas que invente solo para no salir de casa, para no enfrentarme a la vida de los demás y a sus planes y metas, ahora irónicamente, daría lo que fuera por tener cualquier plan y no quedarme encerrada uniéndome a la cama, me siento aun mas desorientada que cuando vine al pueblo y es que nadie sabe que acabo de trazar un lista absurda para intentar aprender a vivir justo cuando se me esta acabando el tiempo y mientras mas lo pienso las lagrimas brotan como fuente inagotable ¿por que, en que momento llegue a ese punto?
La oscuridad se extende por todo el patio y las pocas luciérnagas que hay se alejaban mas, haciéndome sentir aun mas invisible entre la fría noche
-¡Akari! ¡Akari! — La voz fuerte que grita desde los pasillos hace que limpie mis lagrimas con rapidez
‐ ¿Que pasa? — Respondo mientras tallo mi rostro con fuerza
-Gabriel esta afuera, dijo que venía a buscarte porque no contestas el telefono- Bianca por fin me encuentra entre la oscuridad y tira de mi playera para que atienda a mi invitado
Al llegar a la puerta veo a Gabriel sentado en la banqueta esperando a que yo hiciera mi apariencion
-Akari ¿por que no contestas el telefono?
-Yo.... —hago una pausa, pienso en que excusa inventar — no tenía el teléfono a la mano, ya sabes ordenaba un poco
-Quiero que me acompañes — No lo hace sonar como petición sino mas como orden y ante aquella oración solo puedo arquear la ceja— hay una noche de juegos en la casa de June, me tope con Bianca hace unos dias y me dijo que no has salido mucho de sweet home desde que llegaste, asi que estoy aca para que te diviertas un poco— hace un pequeño baile que me hace reir un momento, pero no evito molestarme ante el comentario que hizo Bianca, siento que me hace ver como una inaptaba sin amigos lo cual es completamente cierto pero no quiero que lo demás lo perciban en mi
-Entonces— Digo alargando la palabra — estas aca ¿por que Bianca dijo que vinieras?
-No seas tonta Akari, te dije que teníamos que ponernos al corriente el dia que chocamos, simplemente hoy los astros y la luna se alinearon para que pudiéramos pasar un buen momento y nos divirtieramos, ya somos adultos, no hay mucho tiempo libre, sabes a lo que me refiero — guiña un ojo, pero no, no se a lo que se refiere porque yo si tengo tiempo libre
-¿Cual es plan? —cruzo los brazos, expectante a su respuesta
-Iremos a la casa de June a jugar algunos juegos de mesa, ver una película y comer algo, es simplemente pasar una noche amena— sin esperar a que yo aceptara, jala mi brazo y me lleva abrazada durante el camino hasta llegar a su auto donde me limito a escuchar las historias tan increíbles que a vivido desde que me fui del pueblo y cuando creía que iba acabar de morir de aburrimiento de escuchar a Gabriel contar chistes sobre animales, se estaciona en una casa amarilla con un patio con el césped perfectamente recortado y unas flores que adornan la entrada y puedo ver unas siluetas sentadas alrededor de una mesa que se hacian mas claras en cada pisada; al rededor de la mesa habían tres chicas y dos chicos que para mi sorpresa reconoci al instante, una de ellas había estado en sweer home junto a June y la otra chica era Karla, la misma del hospital; cuando nuestras miradas chocaron hubo cierta incomodidad en el aire que tuve que romper para saludar a todos