Porque no hay historia más difícil que contar, que la de uno mismo.
Tan solo estoy en busca de la versión mas linda, tranquila, orgullosa, y feliz de mi vida.
Después de tantas mentiras, engaños, traiciones, e hipocresías, las personas nos cansamos. Nos cansamos de todo, y lo unió que buscamos es poder ser felices, reír sin que nadie nos diga algo, juntarnos con persona que no nos van a traicionar, poder confiar plenamente en la familia, que lo único que querrán es vernos felices, sin desearnos el mal.
Y se perfectamente que, para eso, tengo que perdonar, pero aquí la pregunta es… ¿podemos perdonar a las personas que nos han lastimado profundamente? ¿En verdad, podemos hacerlo?
Se puede olvidar todo con el paso del tiempo, y es que todo lo que he vivido, de alguna u otra manera han dejado marcas, marcas que arden cuando las recuerdo, y que al hacer eso, es inevitable que la rabia e impotencia de no haber dicho nada y haberlo permitido llegan. Llegan como una tormenta que arrasa con todo a su paso, sin importarle a quienes se lleva. Y después, después viene la angustia, la angustia por saber donde están esas personas que alguna vez conociste. Y no me refiero a las personas que se ha llevado la tormenta.
¿Dónde se fueron aquellos que decían quererme? ¿Dónde están los que decían que lo único que buscaban era mi bien? ¿Dónde?