Alex Red y el Séptimo Elemento. Parte 1: El mushky negro

Capítulo 1: El sidrolito

Alex Red y el Séptimo Elemento. Parte 1: El mushky negro

Por Axel gernandez

Sección 1: Los marcados del Epson Hall

Aquella noche Alex volvió a soñar con el pez.

Surcaba el aire como si todo el espacio estuviera cubierto de un océano.

Tenía el cuerpo alargado y brillante, pero lo extraño eran sus patas: cuatro pequeñas pezuñas que se movían inútilmente mientras nadaban entre las nubes.

Alex ya lo había visto antes.

Siempre aparecía en sus sueños y desaparecía antes de que pudiera acercarse.

Esta vez, sin embargo, el patrón había cambiado.

El pez se detuvo y lo miró directamente, como quien guarda un secreto.

Y abrió la boca.

—¡Alex!

La criatura desapareció.

—¡Alex, despierta!

Abrió los ojos de golpe.

—¡Alex!

—¡Ya voy, mamita!

Se incorporó con tanta rapidez que estuvo a punto de caer de la cama.

Durante unos segundos permaneció inmóvil, tratando de recordar el sueño. El pez. Las pezuñas. Aquella mirada.

Nada. Otra vez se había esfumado.

Miró el reloj y suspiró.

Tenía que prepararse para la universidad.

Alex Red podía parecer un chico corriente. Estudiaba Ingeniería en Sistemas y, como cualquier estudiante que hubiera cometido el error de dejar una tarea para última hora, debía enfrentarse a un trabajo de química que no le apetecía terminar.

Pero había cosas en Alex que no tenían absolutamente nada de corrientes.

Por ejemplo, una marca en su piel.

Se levantó y la observó justo en su pierna derecha.

Aquellas formas irregulares cubrían la piel desde la rodilla hasta el talón. Parecían quemaduras antiguas, aunque ninguna explicación médica había conseguido convencerlo.

Su madre tenía curiosamente una marca semejante.

Linda siempre decía que la suya era diferente.

Alex nunca le creyó.

—Matemáticamente, son casi iguales —había insistido más de una vez.

—¡Deja de contar mis manchas como si fueran ecuaciones!

Aquella era una de las pocas ocasiones en que su madre aceptaba hablar del asunto.

La mayoría de las veces cambiaba de tema.

Y Alex sabía que cuando Linda cambiaba de tema de aquella manera, significaba que había algo que no quería contarle.

Había aprendido a reconocer su miedo desde muy pequeño.

También había aprendido que en Epson Hall la gente tenía demasiada imaginación.

Según los rumores, Alex y Linda eran los únicos supervivientes de una tragedia ocurrida cuando él apenas tenía dos años. Algunos hablaban de una celebración. Otros, de una matanza.

Otros inventaban detalles que cambiaban cada vez que alguien volvía a contarlos.

Alex había escuchado tantas versiones absurdas que ya no sabía cuál era la real.

Lo único que parecía coincidir en todas era que varios familiares e invitados habían muerto.

Y que él había sobrevivido.

A veces pensaba que aquello debía ser un milagro.

Otras veces se preguntaba si realmente había tenido suerte.

La soledad le hacía daño de una manera que ni siquiera él sabía explicar.

Nunca decía eso en voz alta.

Ni siquiera a Linda.

Ella ya cargaba con demasiadas cosas.

Alex volvió a mirar la marca.

Por mucho que intentara cubrirla con ropa, siempre terminaba pensando en ella.

Y cuanto más preguntaba, menos respuestas obtenía.

Quizás su madre tuviera razón.

Quizás todavía no estaba preparado para conocer toda la verdad.

O quizás Linda simplemente estaba aterrada de contársela.

Alex no lo sabía.

Lo único que sabía era que había demasiadas cosas que no encajaban.

Las fotografías escondidas en el armario de su madre eran una de ellas.

Había encontrado aquella pequeña colección años atrás, junto con Diddie, su antiguo amigo imaginario.

Bueno, imaginario según todos los demás.

Alex nunca había estado completamente seguro.

Las fotografías mostraban personas que no reconocía. Personas de otra época. Rostros que parecían observarlo desde un pasado al que nadie quería regresar.

Una de ellas siempre le había llamado especialmente la atención.

No sabía quién era aquel hombre.

No sabía por qué estaba allí.



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En el texto hay: angeles, elementos, magia

Editado: 28.09.2026

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