Alguien te mira Sy

⚡ CAPITULO 10

Sierra se sentó en la silla cansadita de bailar, tomó el vaso de alcohol que estaba en la mesa y empezó a beber, la chica que anteriormente estaba bailando con todo los que estaban en la fiesta empezó a bailar con Maya, Helena y MIrza mientras Sierra las miraba riendo.

—¡¿Cómo te llamas para agregarte en facebook?! — Gritó-Preguntó Helena mientras bailaban.

—¡Julieta Montés, las conozco. En especial a ti! —Señaló a Sierra—. Si alguien da un discurso en mi funeral como el que diste ese día descansaré en paz—Y aunque esto había Sido un comentario algo raro Sierra no evito reírse y afirmar con la cabeza.

—¡Te envíe la solicitud! —Gritó Helena.

—¡Te la contesto más tarde que no traje mi celular! Mis padres me rastrean por él y si se dan cuenta que salí me matan. ¡Piensan que estoy durmiendo en ni habitación! —Las chicas se echaron a reír al escuchar aquello, Sierra pensó que era muy valiente, nunca en su vida fue desobediente con sus padres, cumplía las reglas y se apegaba a ellas, sabía que al llegar las doce sin necesidad de llamarlo su papá llegaría para recogerla por esa razón se había llevado el reloj el cuál mantenía en la cartera que nunca se quitaba de encima.

Joe llegó con Patrick gritando y bailando ambos se les veían medio borrachos, Patrick al ver a su novia se fue hacia ella besándola por la espalda mientras que Joe al ver a Sierra se fue hacia ella, Sierra no se había percatado del chico hasta que se sentó a su lado y la abrazó con fuerza, algo sudado.

—¿Dónde estabas? ¿Estabas bebiendo? —Maya cruzó los brazos al voltear para ver a su novio, la joven lo empujó y este sonrió.

—Joe me invitó un trago.

—¡¿Joe está aquí? ¿Para que lo trajiste?!

—¡Amor es una fiesta para todos! —Maya buscó con la mirada a Sierra y la encontró con Joe, este estaba sentando a su lado intentando abrazarla mientras Sierra lo rechazaba, Maya caminó hasta su lado y le topó en el hombro.

—¿No lo has entendido todavía idiota?

—¡No te metas Maya! —Le gritó Joe, Sierra logró soltarse de su agarre y salió hacia afuera.

—¡Déjala en paz! —Gritó Maya, su novio intentó calmarla,  pero está simplemente le metió un manotazo y buscó a su amiga. Las tres salieron a buscar a Sierra fuera de la casa y está se encontraba sentada en una esquina con un chico mestizo, Joe salió junto a Patrick e intentó ir a dónde estaba Sierra.

—¡Tendre problema por tu maldita culpa si no te calmas Joe! —Patrick lo detuvo agarrándole del brazo y este se soltó.

—Entonces déjame solo si no quieres tener problemas, no dejare que ella se salga con la suya —Caminó hacia ella y sin previo aviso la jaló del brazo.

—¿Qué te pasa idiota? —Gritó Mirza.

—¡Suéltame —Vocifero Sierra—. Ya te dije, déjame en paz y deja de enviarme mensajes ya es suficiente Joe.

—Vamos hablar por favor.

—Suéltame te dije, no! No hablaremos nada.

—¡Ella te está diciendo que la suelte! —Gritó el chico de los rizos, Joe soltó a Sierra y caminó hacia donde él.

—¿Quien eres tú? !Dime! ¡No te metas en lo que no te han llamado! —El joven de pelo rizado se echó a reír y negó con la cabeza ignorando a Joe.

—Vamonos Sierra —La joven agarró la mano del chico y eso hizo enojar mucho a Joe, el cuál empujó a Sierra y esto hizo que cayera al suelo. El chico agarró a Joe por el cuello y empezó a darle algunos puñetazos. Algunas personas se reunieron a fuera y otras salieron de la casa  mientras Patrick y otro chico amigo del chico de pelo rizado intentaban separarlos. Las chicas y el amigo se llevaron al chico de pelo rizado y Patrick lo jaló. Joe tenía la nariz rota en cambio el chico de pelo rizado estaba intacto. No tenía más que un manotazo en el rostro.

—¡Es un abusador! ¿Cómo se atrevió a ponerte las manos? —El joven agarró a Sierra y la revisó—. ¿Estás bien?

—Si, pero tú. Tienes la mejilla roja.

—No pasa nada, ese hijo de la gran puta es una marica, viste como le rompí la nariz —Los seis se fueron a otro lugar, a un parque un poco más al centro, aún no eran las doce de la noche y Sierra tampoco quería que su padre llegará y encontrará el lío.

—Chicas no le digan nada a papá sobre Joe.

—¿Cómo que no le digamos nada Sierra? Ese chico está muy agresivo te pudo a ver hecho daño.

—Pero no lo hizo, todo está bien —La joven se sentó en un columpio y el joven la empezó a empujar despacio.

—No deberías confiar mucho en ese loco Sierra —El joven la miró.

—Muchas gracias. ¿Cómo te llamas? No me lo has dicho.

—Sólo dime Mical, él y yo somos primos — Señaló el otro el cuál estaba muy entretenido coqueteando con Helena, cosa que le pareció muy raro a Sierra porque la chica tiene novio.

—Sierra estoy preocupada por ti — Comentó Mirza con los brazos cruzados sentada en el columpio del medio en el último de tres estaba Maya en silencio.

—Estate quieta.

—Terminaré con Patrick —Susurro la rubia.

—¿Pero por qué? Ustedes se quieren.

—El siempre está con Joe, has visto como reaccionó. No me gustó nada. Sy esos tipos de hombres matan a las mujeres. Por favor, ni me lo pidas que no lo haga —Maya se levantó cuando vio el carro del padre de Sierra.

—No tienes que hacerlo, por favor. Piénsalo bien. No destruyas un noviazgo de más de tres años por culpa de un idiota que no me puede superar. Yo me cuidare lo más que pueda, pero no hagas eso por mí —La abrazó y abrazó a MIrza por igual, Helena estaba en un besuqueo con el primo de Mical así que, prefirió no molestarla, beso la mejilla del chico y se montó en el carro de su padre abrochándose el cinturón.

—Esa fiesta se veía bien —Comentó su padre cuando empezó a conducir.

—¿Pásate por allá?

—Dejaste la cartera por allá —Le señaló el vorso en el asiento de atrás—. Me dijeron que se fueron de este lado y supuse que estarías aquí. Me han contado sobre el problema. Realmente no quiero meterme en tu vida personal, pero no sabía que terminaste con Joe también.




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