Amando a Eliett Moore

Capítulo 14. El magnate quiere regresar.

Mariam lo vió venir de regreso con su vestimenta mojada, se sacudía y terminó poniéndose las manos en la cintura de manera déspota, pero la mujer sonrió al escucharlo.

—Voy a regresar a Canadá. —dijo inquieto— Tengo demasiadas responsabilidades...

—¿Y los negocios del señor Moore? —el hombre estaba consternado y no respondió— entiendo, le da miedito la belleza, dulzura y terquedad de la heredera— ¿Creyó que sería fácil? ¿A qué le teme?

—No empieces con tus paranoias, Mariam...

—Responda, ¿Qué pasará con los negocios Moore? Discúlpeme que lo tutee, pero ahora no le habla su secretaria, sino su amiga, Are sé que siempre tienes un plan b, tienes gente a su disposición, pero...¿Se ha puesto a pensar que ese hombre buscará a Eliett? —Are Montgomery miró a su amiga fijamente, ella sabía que algo le pasaba— Fernando tiene su don de manipulación.

—Eliett viene a Canadá conmigo. —dijo de manera seca y cortante.

—¡¿Qué...?! ¡¿Se ha vuelto loco?! ¡Ella no querrá ir...!

—Ella irá adónde yo vaya, Mariam... Eliett tendrá que sujetarse a lo que yo decida, no está en posición de hacer más berrinche, ahora te pido por favor, sube a su habitación, la metí a la fuerza en la ducha. —la mujer rió con una ceja levantada— ¿Qué sucede, Mariam?

—Me encantaría saber qué pasó, el Are Montgomery que yo conozco no tiene cara de aterrado después de estar a solas con una mujer, y menos en la ducha.

—Ve a ayudar a Eliett y no inventes locuras...

—Lo haré. —la mujer rió y salió cantando— Esto me huele a amor, a pasión y a locura... qué lindo sería dejarse llevar.

Are Montgomery caminaba de un lado a otro, su pensamiento estaba atormentado y solo tenía la imagen de Eliett bajo la regadera.

—No sé que estaba pensando cuando la lleve a la ducha, Eliett Moore me condena cuando me mira, no puedo creer que yo sienta ésto...ella está prohibida para mí, yo me lo juré a mi mismo el día que mi mentor me lo hizo entender.

***

Eliett Moore parecía estar sumergida en un profundo pensamiento que, Mariam, siendo la secretaria del señor Montgomery no pudo mantenerse callada, esta mujer conocía realmente al magnate y sabía que en cualquier momento podía enojarse por sentir que perdía el tiempo tratando de ayudar a la hija de su mentor, aunque él había dado muestra de sensibilizarse con su dolor.

—Sé que es difícil lo que te sucede, —dijo mostrando su empatía— perdí a mi padre, tampoco tengo esposo, se quedó con mi mejor amiga, pero el control de nuestras vidas está en una como mujer, ¿Me aceptas el consejo? —preguntó, Eliett la miró y espetó con un movimiento afirmativo.

—Unjum.

—Dale prioridad al señor Montgomery en aprender a defenderte en los negocios de tu padre, no pongas tu vida en manos de nadie, ni aún en mi jefe, no sabemos qué habrá en el futuro, recuerda que los seres humanos no tenemos el control de nuestra existencia, mira que tus padres se han ido y tú no te lo esperabas, ¿Para qué depender de otros si tú puedes ser quien controles tu vida y tu propio dinero? Es tu herencia Eliett, tu padre estaría orgulloso de la mujer en que te podrías convertir.

—¿El señor Montgomery te pidió que me dijera eso?

—No. No lo hizo, Eliett.. eras buena en la escuela con los números, tu padre se enorgullecía en decirlo. —sonrió la mujer acercándose de manera maternal— eres la hija de uno de los hombres más hábil en los negocios, serás la mejor.

—No lo sé...

—La mamá de Are, la señora Montgomery es extraordinaria, ella maneja los negocios de su difunto padre, ¿No te lo dijo el señor Moore?

—¿Ella lo hace? —preguntó con los ojos agrandados— Pensé que su jefe era el que llevaba los negocios de los Montgomery.

—Es el CEO, él dirige muchas empresas, todos vienen a él, es el mejor, y su mentor fue tu padre...puedes lograrlo.

—Me siento enojada, sé que no tengo porque estarlo, papá no tuvo opción, se fue y no nos despedimos, Fernando abusó de mi buena voluntad y yo me pregunto si debo desconfiar de todos, el señor Montgomery es lo más real que tengo ahora, pero le dió por ser déspota, me hizo ducharme a la fuerza, me llamó holgazana...—la mujer de manera sublime le respondió.

—No lo desfraudes, dale tu confianza, estamos aquí por tí, tu padre te amaba tanto que no te abandonó ni siquiera muriendo, en su último pensamiento estuviste, ¿eso no es suficiente para mandar al diablo a ese mal marido?

—Gracias, muchas gracias señora señora Mariam, haré todo para aprender, solo quiero sentirme cerca de mi padre. —la mujer hizo silencio, pero en su pensamiento una idea surgio.

—Yo estoy segura que Eliett Moore es el amor de Are, así lo niegue, no entiendo qué pasó, y aunque resulte imposible creo que si conviene ir a Canadá.




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