No debía mirarte así.
Lo sabía desde la primera vez que empezamos a conversar. Tú no eras para mí. Eras todo lo que me dijeron que evitara. Imposible, lejano, prohibido.
Pero me miraste.
Y en esa mirada se me olvidó todo lo que me había prometido.
Desde ese día, todo se volvió un error. Uno que yo quería cometer una y otra vez.
Te veía y el corazón se me aceleraba. Te escuchaba y se me olvidaba que esto no podía pasar. Que nosotros no podíamos pasar.
Abby dice que hay amores que llegan a destiempo. Que no son para quedarse, sino para enseñarte a amar.
Pero, ¿y si yo quiero que te quedes?
No sé cuándo te volveré a ver, pero lo haré.
Porque amarte, aunque sea imposible, fue mi error más bonito.
Editado: 31.10.2026