Amor imperdonable de un millonario: (libro 1)

Infierno desatado

-Si, dime Graciela, ¿en qué te puedo ayudar?. -Ayudame hacer la entrega de la mesa ocho, es que tengo que entregar unos pendientes. El restaurante está lleno.

-Ah, no hay problema. Me termine de cambiar lo más rápido posible, y me dirigí hasta las bandejas, el cocinero estaba un poco alterado porque me había contado que hace unos minutos uno de los clientes había dicho que la sopa sabe a vómito, no me gustó la verdad porque el cocinero tiene muy buen sazón y doy testimonio de eso porque probé sus platos.

-No te preocupes, hay clientes arrogantes. El cocinero me sonrió y me dijo cuál era la bandeja que debía llevar. Tome la bandeja y comencé a caminar de manera suave ya que encima de esto habían unos tazones calientes de sopa y arroz. -Con permiso-Exclame a uno de los clientes que estaba cruzando para sentarse en otra mesa. Llegué a la mesa que me indicaron. Eran dos hombres vestidos de negro. -Buenas tardes-Salude aún con la mirada puesta en la bandeja.

-Hola señora-Me saluda uno de los hombres, su mirada era amable.. Deje los tazones de sopa en la mesa y les preguntó si se les ofrecía algo más. -Si. Tráigame una limonada-Dijo el otro hombre quien aún no había hablado solo me miraba sin expresión.

-Está bien señor, con permiso-Me voltee y me dirigí hacia la cocina. Me dirijo nuevamente a la mesa para entregar la limonada en cuanto llegó los escucho hablar de una mercancía la verdad tenía años de no escuchar esa palabra, por ello solo dejé la limonada en la mesa y me marché del lugar. El día de hoy ha sido un poco largo y fastidioso ya que han venido muchos clientes, algunos a beber otros a comer y otros simplemente a enamorar, esto es el pan de cada día en mi trabajo el acoso se vive como de película. me puse a entregar otros pedidos que habían ordenado y no me percaté en qué momento se habían ido los dos hombres a los cuales les habían llevado la limonada. Eso sí, dejaron una buena propina en la mesa.

-Buen trabajo Coral-Me felicita la dueña del restaurante.

-Muchas gracias, Jefa. Le sonrió. Ya es de noche, me encuentro en el baño mientras cambio mi ropa, en cuanto llegue a casa me pongo a lavar el uniforme. -Jose, no olvides contar conmigo para lo que necesites-Salí del baño y le dije esto a José quien estaba esperando afuera. -Lo se, hermosa. No sabes la dicha que me da el poder conocer a una persona tan buena como tú. Bueno, es una suerte, porque si hubieras conocido la coral de hace un par de años… me odiaría. Cambie mucho. Pero mucho. Por eso le doy gracias a Dios por haber cambiado mi corazón, y se que gracias a todo lo malo que me pasó en el pasado, me enseñó a no ser tan mentirosa.

-Hermosa, cuídate mi hermano vino a buscarme-Avisa José dándome un beso en la mejilla.

-Vale. Cuídate también. José se subió al auto de su hermano, y se marchó. Me devolví hacia el trabajo para ir a buscar mi auto que estaba en él parqueadero. La noche está muy fría, no sé porqué pero acá en Colombia cuando llega halloween, me da un poco de miedo, las calles, todo, las casas llenas de muñecos, los niños disfrazados, todo me causa temor. El garaje estaba lleno de autos pero no había nadie, es más se me hizo extraño que el vigilante que suele estar aquí, no esté el día de hoy. Empuño mi boca y empecé a caminar rápido. Llegué a mi auto e intenté abrir la puerta, pero detuve mi acción luego de sentir a alguien detrás de mí.

-¿Quién eres?-Dije viendo al hombre con capucha negra.
No me respondió solo me dio un golpe en el rostro de manera imprevista. Caí al suelo viendo estrellas-¿Quien eres tu?-Volvi a preguntar pero el hombre sacó un pañuelo con algún tipo de sustancias, no tuve tiempo ni una sola vez en defenderme cuando caí desmayada, ese líquido me causó mucho mareo y sueño.

-Si. Es ella. Chicos buen trabajo, el jefe estará contento-Escuche una voz muy familiar, pero… Esa voz la conozco claramente. Intento abrir mis ojos pero los cerré de inmediato, ya que el efecto de la sustancia aún deambulaba en mi cuerpo y en mi garganta, sentí algo amargo. No puedo ni siquiera moverme, lo único que veo son estrellas a mi alrededor. Mis manos están mojadas y mi cuerpo se siente frío. -Vamos…Abre los ojos Coral. Abrí los ojos con cuidado y podía ver una imagen masculina parada frente a mí, no distinguía con exactitud quién era pero por su voz sabía exactamente de quién se trataba-No has cambiado nada, sigues igual de bella, pero bueno si has cambiado en algo-Detuvo sus palabras y se echó a reír-Tal parece que tu mente está más madura, me imagino que la maternidad te ha hecho una mujer nueva-Mi hijo… en cuanto escuché que esa persona sabía que era madre, algo en mí se detuvo.

-No le hagas nada a mi hijo por favor-Cerré mis ojos y los abrí un par de veces para poder aclarar mi vista. Y si, la pude aclarar. Era Ramiro. Es él. -¿Qué quieres Ramiro?-Él soltó una risa e intentó hablar pero no dijo nada más que seguir riendo. Se acercó un poco hacia mí, y tomó un mechón de mi cabello y lo analizó.

-Mira este cabello, está todo maltratado, cuando te conocí lucía brillante y bien cuidado.

-Ramiro, pensé que habías muerto…

-Tú me mataste primero, tus palabras me asesinaron.

-Deja de ser patético, y suéltame-Lo mire con odio y el me miró está vez de manera indiferente.

-No puedo hacer eso, mi Jefe me mataría-¿Que? Ahora acata órdenes.

-No sabía que eras un perro que sigue órdenes-Dije con ironía. Aunque en el fondo me sentí muy mal, recuerdo que fui muy mentirosa con él- para quien trabajas?

-No responderé esa pregunta, esa te la responderá mi Jefe-Ramiro salió por una puerta que estaba detrás de una cortina negra. Me dejó sola y confusa. ¿Qué me espera ahora? ¿Cómo está mi hijo? Solo espero que esté bien. Sentí un escalofrío cuando escuché unos susurros aproximarse. Ahora son dos voces masculinas. La cortina se movió y la puerta se abrió…. Cerré mis ojos esperando mi sentencia. ¿Qué he hecho mal? Que yo sepa durante todos estos años he hecho todo bien. Cuidar a mi hijo, llevar una vida común y corriente, ser madre y padre a la vez, es más no he mentido en todos estos años y eso me impresiona.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.