Antes de Decir Amor: Lo que Calla Ciro

CAPITULO 22 - CADA VEZ MAS CERCA

El lunes llegó demasiado rápido.

Bastián había intentado convencerse durante todo el domingo de que el café no significaba nada extraordinario.

Dos compañeros.

Una charla.

Nada más.

Pero cada vez que recordaba la frase de Ciro...

"Porque quería invitarte."

...la teoría se caía sola.

Entró a la Universidad Muza con la mochila al hombro.

Desde la puerta principal buscó a Brisa.

No la encontró.

En cambio...

Encontró a Ciro.

Estaba solo.

Sentado sobre uno de los bancos del hall, con el mate apoyado entre las piernas, el termo bajo el brazo y los auriculares puestos.

No había visto a Bastián.

Todavía.

Bastián dudó.

Podía seguir caminando.

Esperar a entrar al aula.

Hacer como siempre.

Pero ya estaba cansado de hacer como siempre.

Respiró hondo.

Y caminó hacia él.

Ciro levantó la vista justo cuando sintió una sombra delante suyo.

Se sacó un auricular.

  • Buen día.

Bastián sonrió.

  • Buen día.

Silencio.

No incómodo.

Simplemente nuevo.

  • ¿Hace mucho que estás?
  • Cinco minutos.
  • Ah.
  • ¿Y vos?
  • Recién llego.

Otro silencio.

Después Ciro señaló el banco.

  • Sentate.

Bastián obedeció.

Quedaron uno al lado del otro.

Mirando hacia el patio central.

Sin necesidad de llenar cada segundo con palabras.

  • ¿Dormiste? - preguntó Ciro.
  • Sí.
  • Mentiroso. - Bastián giró sorprendido.
  • ¿Cómo sabés?
  • Tenés cara de haber dormido cuatro horas.

Él se rió.

  • Vos también me observás demasiado.
  • Te avisé.

Bastián bajó la cabeza sonriendo.

  • Eso ya lo sé.

Pasaron unos minutos hablando de cualquier cosa.

La materia.

El parcial.

Un profesor que explicaba demasiado rápido.

El gimnasio.

La música.

Era extraño.

La conversación salía sola.

Como si el chat hubiera roto una barrera invisible.

  • Che... - dijo Ciro.
  • ¿Qué?
  • El otro día...
  • ¿Sí?
  • La pasé bien.

Bastián sintió una sonrisa aparecer sola.

  • Yo también.

Ciro hizo un gesto con la cabeza.

  • Podríamos repetir.
  • ¿El café?
  • Sí.
  • Puede ser.
  • No me contestes como yo.

Bastián soltó una carcajada.

  • ¿Qué?
  • Ese "puede ser" es mío.
  • Ahora también un poco mío.

Los dos rieron.

  • ¡Mirá quiénes madrugaron!

La voz de Seba rompió el momento.

Llegó con su mochila colgada de un hombro y ropa deportiva, como siempre.

Detrás venía Brisa.

Seba frenó frente a ellos.

Los miró.

Después miró el banco.

Volvió a mirarlos.

  • Apa...

Bastián ya conocía esa expresión.

Problemas.

  • ¿Qué? - preguntó.
  • Nada... - respondió Seba.
  • Solo que encontré una especie nueva.
  • ¿Cuál?
  • Ciro llegando temprano.

Ciro tomó un mate con absoluta tranquilidad.

  • ¿Y?
  • Y sentado con alguien.
  • ¿Y?
  • Y charlando.
  • ¿Y?




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.