UN AÑO DESPUÉS
La carta llegó un viernes por la mañana, cuando el sol se alzaba sobre Seúl y el club se preparaba para un nuevo día. Jungkook la abrió con manos temblorosas, y al leer las primeras líneas, una sonrisa se extendió por su rostro.
Queridos todos:
El mundo es más grande y más hermoso de lo que imaginaba. He recorrido montañas y valles, he conocido personas de todas las culturas, y he aprendido que la verdadera riqueza no está en el dinero o el poder, sino en las conexiones que forjamos.
Pero por más lejos que viaje, siempre llevo a todos ustedes en mi corazón. Ustedes son mi familia. Mi hogar. Mi razón para seguir adelante.
Los quiero a todos. Y espero verlos pronto.
Con todo mi amor.
— Jin —
Jungkook dejó la carta sobre la mesa y miró a su alrededor. Mina estaba a su lado, sonriendo. Jimin y Taehyung planeaban su próximo viaje. Yoongi y Namjoon discutían sobre nuevas estrategias para el club. Hoseok y Hyun compartían historias sobre el centro de reinserción.
Eran una familia. No perfecta, pero real. No sin heridas, pero llena de amor.
— ¿Qué dice? — preguntó Mina.
Jungkook sonrió, y en sus ojos brilló una paz que no había sentido en años.
— Dice que el viaje continúa — respondió.
— Y que siempre estaremos juntos. Sin importar la distancia —
Mina tomó su mano entre las suyas, y en ese gesto simple, Jungkook supo que todo estaba bien. El futuro era brillante, y estaban listos para abrazarlo.
Porque al final, el verdadero as de corazones no era una carta, ni un juego, ni un imperio. Era el amor que los mantenía unidos. La familia que habían elegido. Y la certeza de que, pase lo que pase, siempre estarían juntos.
Editado: 29.09.2026