Atravez del Espejo

Que paso?

A TRAVÉS DEL ESPEJO

Tonya.g

Capítulo 6: Tres días sin verlo

Clara tuvo un día normal. O, al menos, tan normal como podía serlo después de todo lo que venía sintiendo.

Al día siguiente volvió a repetirse la misma rutina: levantarse, prepararse, salir de casa y caminar hasta la parada para tomar el colectivo que la llevaba al trabajo.

Pero esa mañana algo fue diferente.

Cuando el colectivo llegó, Clara subió y descubrió que Nicolás no estaba al volante. En su lugar había otro chofer.

Por un instante, sintió alivio.

No tendría que preguntarse si él la recordaba, ni preocuparse por cruzar su mirada en el espejo, ni ponerse nerviosa cada vez que escuchara su voz. Podría viajar tranquila, escuchar su música y dejar de imaginar cosas que quizá no tenían ningún sentido.

Porque eso era lo que más la inquietaba: no entendía qué le estaba pasando.

No era propio de ella ponerse así por alguien con quien apenas había intercambiado unas pocas palabras. Ni siquiera lo conocía. No sabía cómo era fuera de aquel colectivo, qué le gustaba, qué pensaba o cómo era su vida.

Entonces, ¿por qué le daba tantas vueltas?

Le daba vergüenza admitir que tal vez estaba sintiendo algo por un hombre al que prácticamente no conocía. Y también le daba miedo que todo fuera producto de su imaginación, que aquellas miradas no hubieran significado nada y que ella estuviera creando una historia donde no existía ninguna.

Así que decidió dejar de pensar.

Ese día llegó a su trabajo, cumplió con sus obligaciones y siguió adelante. No buscó respuestas ni se permitió fantasear con encuentros que todavía no habían ocurrido.

Y así pasaron dos, quizá tres días.

Poco a poco, Clara volvió a concentrarse en sus cosas. No es que se hubiera olvidado de Nicolás, pero al menos había conseguido guardar esos pensamientos en algún rincón de su cabeza, donde no la molestaran tanto.

Hasta que llegó el viernes.

La mañana parecía una más. Clara caminó hasta la parada sin esperar nada diferente y, cuando el colectivo apareció a lo lejos, levantó la vista por costumbre.

Entonces lo vio.

Nicolás estaba otra vez al volante.

Por un segundo, Clara sintió que todo aquello que había intentado dejar atrás regresaba de golpe. Los nervios, la vergüenza, las preguntas sin respuesta… todo volvió a instalarse en su pecho.

Se quedó quieta apenas un instante, como si necesitara prepararse antes de subir.

No quería ilusionarse. No quería imaginar que él había notado su ausencia, ni pensar que tal vez también la había buscado entre los pasajeros.

Pero ahí estaba él, otra vez.

Y Clara, que durante esos días había conseguido convencerse de que no pasaba nada, descubrió que verlo de nuevo le importaba mucho más de lo que estaba dispuesta a reconocer.



#1097 en Fantasía
#200 en Magia

En el texto hay: amor risas romance accidentado

Editado: 26.10.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.