Aún recuerdo el primer día en que hablamos; todo fue tan gracioso. Nunca me imaginé que aquel chico pudiera generar cierta curiosidad en mí.
Tomábamos varias clases juntos, pero jamás le había puesto atención.
Ese día, sin querer, mi lápiz cayó de mi banca y él se apresuró a levantarlo; yo solo lo miré y le di las gracias, y él respondió.
César: Es un placer.
En mi mente solo pensaba: "Qué chico tan amable", y estaba tan apenada que sin querer de nuevo tiré mi lápiz y mi lapicero.
Are: Lo siento. (Sonríe)
César: No pasa nada, aquí tienes.
Ya lo sé, quizás él pensó que estaba coqueteando, pero no fue así; ese día estaba tan enferma que apenas y podía hablar.
Quizás te imagines que aquí acabó todo, pero realmente no. Me puse tan nerviosa que tiré mi lapicera y todas mis cosas salieron disparadas, y claro, él me ayudó a levantarlas.
Are: De verdad, muchas gracias.
César: Con gusto
Lo sé, fue tan incómodo y gracioso.
#1494 en Otros
#274 en Novela histórica
#65 en Aventura
alma rota, desamor dolor, traición cicatrices y triángulo amoroso
Editado: 16.10.2026