Auren: dónde mueren los cuentos

27

Me despierto pensando en Cassian.

Y odio admitirlo, pero no consigo evitarlo.

Desde que abro los ojos vuelvo a recordar la tarde anterior una y otra vez. Su mano sobre mi mejilla, la forma en que me miró, la distancia que desapareció entre nosotros durante unos segundos y, sobre todo, el momento en el que estuvo a punto de besarme.

No sé qué habría ocurrido si no hubiéramos escuchado aquellos pasos.

Quizá por eso llevo toda la mañana intentando mantenerme ocupada. He desayunado, he recorrido parte del castillo, he ayudado a Kaia con algunas cosas y hasta he intentado escribir, pero ninguna de esas cosas consigue apartar de mi cabeza la misma pregunta.

¿Qué habría pasado si nadie hubiera aparecido?

Cuando finalmente encuentro a Cassian en la biblioteca, mi corazón vuelve a acelerarse.

Está junto a una de las ventanas, revisando unos documentos, y durante unos segundos me quedo en la puerta sin atreverme a entrar. Él levanta la mirada y nuestros ojos se encuentran.

No dice nada.

Yo tampoco.

Pero sé que está pensando exactamente en lo mismo que yo.

—¿Interrumpo?

—No.

Cierra uno de los documentos y lo deja sobre la mesa.

—Ven.

Me acerco despacio y dejo mi cuaderno junto a los libros.

—¿Qué vamos a hacer hoy?

—Podríamos continuar con Aureth.

—Vale.

Me siento frente a él, aunque ninguno de los dos parece tener demasiadas ganas de empezar la lección.

Intento concentrarme en las palabras que tengo delante, pero después de varios minutos cierro el libro.

—Cassian.

—¿Sí?

Dudo antes de hablar.

—¿Puedo preguntarte algo?

—Claro.

Jugueteo con una de las esquinas del cuaderno antes de reunir el valor suficiente para mirarlo.

—Lo de ayer…

Su expresión cambia ligeramente.

—¿Qué pasa con lo de ayer?

—No sé qué significa.

Cassian permanece callado.

—Para ti —añado.

Su mirada se mantiene sobre la mía.

—¿Qué quieres que signifique?

—No lo sé. Por eso te lo pregunto.

Durante unos segundos parece estar buscando una respuesta. Finalmente deja los documentos a un lado y se incorpora agachándose para quedar a mi altura.

—Love, no quiero mentirte.

—Entonces no lo hagas.

Se acerca lentamente hasta quedar frente a mí.

—No sé en qué momento empezó a cambiar todo esto.

Siento que el corazón me golpea con fuerza contra el pecho.

—Yo tampoco.

Su mirada se suaviza.

—Pero sé que cuando no estás, te busco.

Trago saliva.

—Yo también te busco.

El silencio que sigue parece decir mucho más que cualquiera de nuestras palabras.

No sé exactamente cuándo dejo de pensar en lo que debería hacer y empiezo simplemente a decir lo que siento.

—No quiero regresar a un mundo donde no existes.

Alzo la mirada hacia él.

—Yo no quiero estar en un mundo donde no estés tú.

Durante unos segundos nos quedamos mirándonos. Es como si todo lo que hemos estado evitando decir estuviera ahora entre nosotros, suspendido en el silencio de la biblioteca. Cassian se incorpora lentamente y yo hago lo mismo, sin apartar los ojos de los suyos.

Quedamos frente a frente.

Mi corazón late tan fuerte que estoy segura de que puede escucharlo.

Cassian da un paso hacia mí y levanta las manos con una delicadeza que contrasta con la intensidad de su mirada. Sus dedos rodean mi rostro y, por un instante, simplemente me observa. Como si todavía estuviera dándome la oportunidad de apartarme.

No lo hago.

Al contrario, cierro los ojos cuando se inclina y sus labios encuentran los míos.

El primer contacto es suave, casi tímido. Apenas dura unos segundos, pero cuando se separa siento que me falta el aire. Abro los ojos despacio y lo encuentro todavía frente a mí.

—¿Esto es real? —pregunto en un susurro.

Una pequeña sonrisa aparece en sus labios.

—¿No te parece real?

Niego con la cabeza, todavía demasiado sorprendida para encontrar las palabras.

Entonces vuelve a acercarse.

Esta vez el beso no es tan breve. Sus labios vuelven a encontrarse con los míos con más seguridad y, aunque al principio permanezco completamente quieta, poco a poco me dejo llevar. Mis manos terminan rodeando su cuello y noto cómo sus brazos me acercan un poco más a él.



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En el texto hay: principe, magia, criaturasmagicas

Editado: 19.10.2026

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